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jueves, 24 de diciembre de 2009

Pueblo Belén

Calle al Puerto - Foto: Panoramio - FabrixAR

Pueblo Belén se encuentra emplazado en el departamento de Salto. Su población, de acuerdo a los datos del censo de 2004, ronda los 2.000 habitantes. Junto con Constitución, fueron las dos grandes poblaciones afectadas por el embalse generado tras la construcción de la Represa de Salto Grande.

El lago artificial de esta represa, provocó la desaparición o anegamiento en 1979 de vastas áreas de la cuenca del Río Uruguay Medio, incluyendo bosques e islas e induciendo el traslado de poblaciones: fueron inundadas parte de la ciudad de Federación en la rivera argentina, parte de Constitución en el margen uruguayo (que había sido jerarquizado como Villa en 1977, en los 125 años de su fundación) y el pueblo de Belén.

En nuestro país un total de 8000 personas debieron ser realojadas. Más de 450 kilómetros cuadrados se vieron anegados; hoy, el extremo norte del embalse linda casi con Bella Unión. El trauma social fue quizás mayormente padecido por Constitución, que quedó desde entonces separada al eje de integración de la Ruta 3 por unos 12 kilómetros.

Atardecer en el Río Uruguay - Foto: Panoramio - Agustin Tejeira Barchi

Un Poco de Historia El 2 de Enero de 1800 el Virrey Avilés encomendó al Capitán de Blandengues Jorge Pacheco, la fundación de un pueblo para contener a los indígenas y ofrecer tierras a personas ociosas o que no dispusieran de bienes.

La población debería erigirse en las cabeceras del Río Arapey con el nombre de Belén, poniéndola bajo el patrocinio de la Santísima Virgen María.

El 2 de Febrero el Virrey autorizó a Pacheco a utilizar el uso de la fuerza para trasladar a los futuros pobladores de Belén, con vecinos trasladados de los pueblos de Las Víboras, Espinillo, Santo Domingo Soriano y Paysandú.

En Febrero de 1801 partió la expedición desde Paysandú en dirección Norte. Al llegar al arroyo Yacuy, once familias huyeron de sus custodias.

El 14 de Marzo llegaron a las tierras donde se levantaría la nueva población, Nuestra Señora de Belén, cuyos trabajos primarios, incluyendo dos fortines para protegerse de los ataques indígenas, quedaron finalizados antes de dos meses.

No transcurrido un mes, el 11 de Abril, un malón de indios incendió los campos adyacentes a la pequeña Villa tomando fuego una parte del Pueblo.

Hacia 1809, según el Comandante de Belén Vicente Baliñas, sólo se contaba con medio centenar de milicianos para controlar la jurisdicción. La desamparada población de Belén fue la primera en dar un grito de insurrección. En ese año, los albores del movimiento independentista americano se proyectaron sobre Belén desembocando en el "Grito de Belén", que habría sido el primer grito de libertad emitido por criollos y que resonó en todo el ámbito de la campaña. Junto a este episodio señero, un nombre: Francisco Reduello.

En 1811, Bartolomé Mitre escribía: “Al mismo tiempo que el armamento naval de la Junta era deshecho en las aguas del Paraná, una parte de la Banda Oriental se insurreccionaba espontáneamente, levantando la bandera de la revolución”. Artigas estableció allí su cuartel general para detener el avance portugués.

Posteriormente, estando ya la villa ocupada por dicho ejército portugués, en 1821, arribó a Belén el viajero Francés Saint Hilaire. En su diario, describió el primer emplazamiento de la villa, mencionando que el mismo había sido incendiado durante una de las retiradas de Artigas y detalló el nuevo emplazamiento donde la reconstruyeron los portugueses. En la década de 1840, durante la retirada de la batalla de Cagancha, Belén es arrasado y una vez más incendiado completamente.

La tercera fundación data de 1867, y dio origen al Belén actual, en terrenos coincidentes con los de la fundación portuguesa. La comandancia de la Villa quedó en aquel entonces a cargo del Gral. Gregorio Castro.

fuentes: Barrios Pintos, Historia de los Pueblos Orientales, tomo II año 2000 Setembrino Pereda, El Belén Uruguayo Histórico, año 1923.- Leonel Cabrera, Carmen Curbelo: Proyecto Belén http://www.correo.com.uy/index.asp?codpag=detProd&smen=filatelia&idp=590&s=1

martes, 22 de diciembre de 2009

Una Playa Sobre Cerros: Balneario Iporá

Un espejo de agua contorneado por variados paisajes: el Balneario Iporá Foto: Panoramio - Joanhny

El Balneario Iporá, situado entre cerros a 7 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó (Uruguay), conforma un complejo en el que se han creado entre otras cosas, dos lagos artificiales, una pileta de natación, zona de camping, paradores, un barrio residencial y un segundo parque, el “Presidente General Manuel Oribe”. Las aguas del lago se pueden disfrutar desde playas sus playas de tosca, o desde sus prados o montes que llegan hasta la misma orilla.

El proceso de construcción del balneario y del lago central, entre 1950 y 1968, se gestó como un emprendimiento de propiedad privada en la mente de Felipe Albornoz, gerente de la sucursal local del Banco de Casupá, quien hizo parcelar la zona y organizó la venta de terrenos en Tacuarembó.

Precisamente, a mediados de la década de los años 50, Felipe M. Albornoz da Costa, ideólogo y propulsor de la obra, junto a su familia, se radicaron en Tacuarembó brindándose por entero a cimentar el desarrollo empresarial y además social.

En 1963 se daba a la población de Tacuarembó las primeras referencias de lo que sería este importante complejo balneario, turístico y deportivo ubicado en el Centro Norte de nuestro país.

El predio inicial, compuesto por unas 200 hectáreas, había sido inicialmente forestado con unos 500.000 eucaliptus por industriales italianos. Fue posteriormente vendido a otros inversores y finalmente comprado por Albornoz.

Pero al momento de la explotación de la madera, el mal estado del camino hacía que el negocio no cerrara. Así, parado en la cima del cerro en donde se encuentran hoy la piscina y el parador, miraba en su entorno las atractivas serranías, los campos y las arboledas, y la ciudad “ahí abajo”, allí nomás, casi dejándose acariciar.

Las circunstancias estaban dadas para construir allí un centro de esparcimiento y descanso para la población de Tacuarembó, salvo por un mínimo detalle para un balneario con playas: la falta de agua.

Dos detalles impedían la formación del lago: la falta de embalsamiento y la ausencia de un aporte de agua Foto: Panoramio - Claudia Beltrán

Pero todas las demás condiciones estaban dadas, y la gestación de Iporá comenzó.

Estudios hidrológicos mediante, se inició la perforación de un pozo semisurgente. Llegado a los 96 metros de profundidad, mediante bomba de inmersión se logró una extracción de un caudal permanente de 6.200 litros por hora. Un generador suministraba la energía eléctrica.

En forma casi simultánea, se inició la construcción del característico parador hexagonal de paredes totalmente vidriadas y la de una piscina de medidas olímpicas en forma de "L". La escasez de maquinaria era suplantada por abundante mano de obra y la acción se realizaba en forma muy dinámica y entusiasta.

Hacia mediados de los años 1970 buena parte de los integrantes de la Asociación de Propietarios -que había quedado a cargo de los bienes comunes del balneario- se encontraba detenida a consecuencia de la dictadura. Dicha Asociación no pudo afrontar los gastos, por lo cual el municipio de Tacuarembó se hizo cargo, pasando los bienes comunes a propiedad estatal.

A lo largo del perímetro del espejo de agua se suceden paisajes totalmente diferentes foto: Panoramio - Daniela Larbanois

El nombre Iporá había sido propuesto por Carlos Raúl Ríos en concurso abierto, cuyo premio era –ni más, ni menos- uno de los terrenos del fraccionamiento original. Iporá es el nombre de una ciudad brasileña del estado de Paraná; significa "agua hermosa", aunque hay quienes conjeturan que procediendo del guaraní, debió haberse escrito “Yporá”.

El lago se hizo realidad cuando el intendente de la época, Norberto Bernachín, tomó con gran entusiasmo la obra, disponiendo que mediante el empleo de maquinaria pesada, se procediera a utilizar rocas de un cerro allí existente como material de compactación para cimentar el imprescindible terraplén de contención de aguas del lago, un embalse de más de 13 hectáreas que se habilitaría para baños y pesca, procurando en sus orillas espacios de playa, de rocas, de ramblas, montes de pinos y eucaliptos.

El movimiento de tierras y rocas superó los 150.000 metros cúbicos; cuando se registran lluvias torrenciales, el agua que excede el almacenamiento se evacua en forma natural por un escape que irriga ondonadas del lugar.

El ideólogo del balneario miraba lo que se estaba haciendo y visualizaba lo que se podía aún hacer. Así fue que contrató al ingeniero agrónomo Pablo Briz Araújo para diseñar el enjardinado con plantas de gran colorido y arbustos que una vez crecidos no obstaculizaran ni la vista general del lago, ni del cielo y ni el verde intenso de las serranías del lugar.

Canteros con hortensias multicolores, palmeras de jardín, espumillas y los jardines de las viviendas que se han construido, otorgan cada vez más la belleza que se pretendía lograr.

La zona de camping puede alojar unas 200 carpas y cuenta con baterías de baños con agua caliente, churrasqueras, canchas deportivas y un pequeño parque infantil.

Un camino asfaltado une los siete kilómetros que separan Iporá de la capital, lo que estimula a que casi 100 familias tengan allí su residencia permanente.

En un predio lindero de 600 hectáreas se erige el Parque Oribe, con otro lago artificial de 37 hectáreas, en el que se practican deportes náuticos. Dadas las características onduladas del terreno, se estudia cuidadosamente la forestación, investigándose que variedades y en que zona se plantarán para que surtan el efecto y los resultados deseados.

Iporá es otro buen ejemplo de modificación positiva de la naturaleza en manos del hombre Foto: Panoramio - Rodastor

Esta enorme extensión de tierra trocada en parque, luce variedad de especies y cuenta con un vivero propio instalado en el mismo predio.

Compilación LDI Fuentes: Wikipedia; www.uruguay.enelmundo.com.uy; www.tacuy.com.uy; http://arte-cultura-del-uruguay.blogspot.com; http://arte-cultura-del-uruguay.blogspot.com

sábado, 19 de diciembre de 2009

Represa de Palmar: Aniversario de una Inauguración Frustrada

Vista aérea del Río Negro, en su embalse de la Represa de Palmar

La planificación de esta represa fue de larga data; Después de 1904 comenzaron en el país los primeros estudios para la utilización de los ríos Negro, Uruguay y Queguay para generación de energía eléctrica. Las investigaciones preliminares del ingeniero Víctor Sudriers para el aprovechamiento del Río Negro, derivarían en la construcción sucesiva de las represas de Rincón del Bonete, Baygorria y Palmar, pues postularon la mayor factibilidad económica del aprovechamiento hidroeléctrico del Río Negro, debido a su caudal, a la mayor proximidad a los principales centros de consumo, a la posibilidad de aprovechar en varias represas el desnivel total de 140 m desde su nacimiento hasta la desembocadura y a tratarse de un río de plena soberanía. La Represa de Paso Palmar, también conocida como Represa Constitución entre 1973 y 1985, está situada en el curso del Río Negro, entre los departamentos de Río Negro y Soriano. Allí un embalse de 320 kilómetros cuadrados (a cota completa de 40 metros) abastece a una central hidroeléctrica, construida entre 1977 y 1982. Fue formalmente inaugurada el 22 de diciembre de 1981 para cumplir con los cronogramas preestablecidos, pero a raíz de fallas serias en su primer usina generadora, comenzó a generar recién en el segundo semestre de 1982. Está equipada con tres turbinas de tipo Kaplan, que a máxima potencia (con un salto de agua de 28,15 metros) generan cada una 111 MW/Hora, lo que las convierte en el principal grupo generador instalado en el Río Negro.

La Represa de Palmar

A la Represa y al Pueblo de Palmar, puede accederse desde el sur a través de la Ruta 14 o desde el norte por la Ruta 55 que pasa por sobre la represa, uniendo los departamento de Soriano y Río Negro. Palmar se ubica a 72 kilómetros de Mercedes. El río Negro nace en el estado de Río Grande del Sur, unos 50 kilómetros al norte de la frontera uruguaya. Tiene una extensión de 850 km y un desnivel total de 140 m siendo sus afluentes más importantes por margen izquierda el Río Yí y el Arroyo Grande y por margen derecha el Río Tacuarembó y el Arroyo Salsipuedes. En torno al lago existe un parque forestado con gran variedad de especies autóctonas y foráneas que brinda una zona de camping con todos los servicios.

Represa de Palmar - Panoramio - PaBLiTo

El interés primordial es la visita de la represa, contándose con servicios a cargo de la Intendencia de Soriano. Se cuenta con hotel, bungalows y camping, todo en torno al Parador Municipal. El parador tiene piscina, hay moteles con aire acondicionado, casas a disposición de los visitantes y policlínica. Es un apacible centro turístico, apto para la realización de congresos y seminarios, que sorprende por su paisaje y por sus posibilidades, por ejemplo deportes náuticos y pesca, especialmente la del dorado en el verano. Fuentes: Enciclopedia libre Wikipedia, UTE, http://www.sorianototal.com/Palmar/RepresaPalmarSorianoUruguay.htm http://www.larepublica.com.uy/comunidad/162075-inauguracion-de-la-central-hidroelectrica-de-palmar-icono-del-fraude-en-los-80

jueves, 17 de diciembre de 2009

70 Años de la Voladura del Graf Spee frente a Montevideo
Última Parte

El final del Graf Spee, hoy hace 70 años, a las 19.55 del 17 de diciembre de 1939

El 17 de diciembre, el Admiral Graf Spee zarpó poco después de las 18:00, apenas dos horas antes de que expirase el plazo acordado por el gobierno uruguayo.

Graf Spee frente al Cerro de Montevideo, con camuflaje de ondas en la flotación

El buque levó anclas. La nave avanzó lentamente por el estrecho canal en dirección a alta mar seguida de cerca por el carguero Tacoma (el cual había escapado del puerto del Montevideo contraviniendo órdenes del Comando Naval de Uruguay). Fondeó a escasa distancia, a menos de cinco millas de la costa Luego aparecieron dos remolcadores que provenían de Buenos Aires. Una serie de embarcaciones menores iban y venían del acorazado al Tacoma, transportando a la tripulación, de más de 1.000 hombres. Más de medio millar de tripulantes fueron trasladados a Buenos Aires y otra parte a Montevideo, en el propio buque mercante Tacoma, refugiado en el puerto uruguayo desde el comienzo de las hostilidades.

Aguardaban las naves británicas. Los espectadores del muelle y la rambla de Montevideo esperaban asistir -de lejos y sintiéndose a salvo, desde luego- al raro espectáculo de un combate naval...

A las 19:55, cinco minutos antes de vencer los plazos, una enorme columna de llamas y fragmentos dispersos brotó repentinamente del Admiral Graf Spee. Al cabo de unos segundos, desde la costa se escuchó una fuerte explosión. El Graf Spee había sido volado: los alemanes habían hundido su buque.

Tanto en Buenos Aires como en Montevideo, unos 200 oficiales fueron dejados en libertad y se fugaron a Alemania, donde reingresaron en la Marina Alemana, mientras que los marineros fueron internados en cuarteles militares rioplatenses.

La imposibilidad de asegurarles residencia en Montevideo, motivó que el Poder Ejecutivo en 1942, (efectivizado en 1943) dispusiera el traslado a Sarandí del Yí (al Cuartel del Paso del Rey) de 96 marineros de la tripulación del "Graf Spee" y del "Tacoma", también buque alemán; designándose a efectivos de la Región Militar II para vigilarlos. Allí permanecieron hasta su traslado a Montevideo y repatriación a Alemania en 1946.

Numerosos objetos pertenecientes al Graf Spee se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en el Departamento de Durazno en Uruguay.

De acuerdo a las instrucciones de Raeder en su última comunicación a Langsdorff, el buque había sido destruido completamente. Previamente el capitán de navío Hans Langsdorff había preparado cuidadosamente el paso de su tripulación a Buenos Aires, donde iba a ser internada. El 19 de diciembre, allí volvió a dirigirse a sus hombres y terminó diciendo:

“La opinión pública discutirá seguramente durante mucho tiempo a fin de averiguar si estábamos equivocados o teníamos razón de destruir nuestro buque, si no hubiera sido más heroico ofrecer de nuevo combate al enemigo y que éste acabara con la muerte de los marinos. Lo habríamos hecho sin murmurar una sola palabra y con alegría. Por mi parte facilitaré la prueba de que eso no ha ocurrido por falta de valor personal”

Los hombres del Admiral Graf Spee no comprendieron sus palabras hasta el día siguiente, 20 de diciembre, en que se encontró al capitán de navío Hans Langsdorff muerto en su habitación del Hotel de Inmigrantes en Buenos Aires.

Se había envuelto en la bandera alemana y suicidado de un tiro de pistola en la cabeza. Con anterioridad había escrito una carta, dirigida al embajador de Alemania en Buenos Aires, que dice:

“Excelencia: Después de haber luchado largo tiempo, he tomado la grave decisión de hundir el acorazado Admiral Graf Spee a fin de que no caiga en manos del enemigo. Estoy convencido de que, en estas circunstancias, no me quedaba otra resolución que tomar después de haber conducido mi buque a la trampa de Montevideo.”

“En efecto, toda tentativa para abrir un camino hacia alta mar estaba condenada al fracaso a causa de las pocas municiones que me quedaban. Una vez agotadas esas municiones, sólo en aguas profundas podía hundir el buque a fin de impedir que el enemigo se apoderara de él. Antes de exponer mi navío a caer parcial o totalmente en manos del enemigo, después de haberse batido bravamente, he decidido no combatir, sino destruir su material y hundirlo...”

“Desde un principio he aceptado afrontar las consecuencias que implicaba mi resolución. Para un comandante que tiene sentido del honor, se sobreentiende que su suerte personal no puede separarse de la de su navío... Ya no podré participar activamente en la lucha que libra actualmente mi país. Sólo puedo probar con mi muerte que los marinos del Tercer Reich están dispuestos a sacrificar su vida por el honor de su bandera. A mí sólo corresponde la responsabilidad del hundimiento del acorazado Admiral Graf Spee. Soy feliz al pagar con mi vida cualquier reproche que pudiera formularse contra el honor de nuestra Marina. Me enfrento con mi destino conservando mi fe intacta en la causa y el porvenir de mi Patria y de mi Führer.”

“Dirijo esta carta a Vuestra Excelencia en la calma de la tarde, después de haber reflexionado tranquilamente, para que usted pueda informar a mis superiores y, si es necesario, desmentir los rumores públicos.”

Capitán de navío Langsdorff Comandante del acorazado Admiral Graf Spee

Los marinos alemanes fueron internados y pocos fueron los que escaparon y volvieron a su patria en guerra. La mayoría fueron poco a poco asimilándose a la comunidad casándose con argentinas o uruguayas y dejando una amplia descendencia.

En el año 1943 un grupo de 350 marinos integrantes de la tripulación del acorazado Admiral Graf Spee fueron enviados por la Marina Argentina al ex Club Hotel para su internación bajo la vigilancia del Regimiento V de Infantería Argentina, su estadía duró 2 años hasta mediados de 1945.

El Graf Spee en la actualidad.

En 1997, uno de los cañones secundarios del Admiral Graf Spee de 150 mm fue rescatado, reparado y está expuesto en la actualidad en un predio del Museo Naval de Uruguay en Montevideo.

En febrero de 2004, un equipo de rescate uruguayo dirigido por el investigador Héctor Bado y asesorado por el doctor en arqueología de la Universidad de Oxford Mensun Bound, empezó a trabajar en los restos del Admiral Graf Spee.

La operación fue financiada parcialmente por el gobierno uruguayo (junto con una serie de empresas, alguna de ellas alemana), puesto que el casco, profundamente hundido en el fango, está a apenas 8 metros de profundidad, constituyendo un peligro para la navegación. El 25 de febrero de ese año se extrajo la primera pieza de tamaño significativo, el dispositivo de puntería del buque: un telémetro de 27 toneladas.

Se ha estudiado rescatar el casco mediante el sistema de piscina, una empresa cuyo costo se estima en más de 30 millones de euros. Muchos veteranos alemanes no aprueban este intento de reflotación, considerando que el pecio es una tumba marina (aunque no hubo marinos que se hundieran con el) y un monumento histórico submarino que debe ser respetado.

Uno de ellos, Hans Eupel, antiguo mecánico especialista en torpedos, con 87 años en 2005, añadió que el intento "... era una locura, demasiado caro y sin sentido. También dijo que era peligroso, ya que una de las tres cargas explosivas que habían colocado no había explotado". Aunque se rumorea que las versiones sobre explosivos activos esparcidas por sobrevivientes son una forma de frenar la extracción de la nave naufragada.

El Gran Águila.

El régimen nazi colocaba en la popa de sus barcos de guerra un águila imperial que con sus garras sujetaba la cruz esvástica como símbolo de su lucha y poder. Pero como Adolf Hitler no estaba dispuesto a que sus enemigos pudieran usarlas como trofeos de guerra al capturar a alguno de sus buques, en 1940 decidió que fueran retiradas.

En diciembre de 2005, el equipo de buzos logró ubicar el águila de bronce, pero para transmitir su hallazgo se esperó poder terminar el complejo trabajo de sacar 145 tornillos para despegar la pieza del barco. El 10 de febrero sacaron del río el imponente mascarón de proa; una imponente águila imperial de 400 kilogramos de peso y de dos metros de altura por 2,6 de ancho que con sus garras sujetaba la cruz esvástica. Para evitar molestias de la colectividad judía, al exponerla, se cubrió la esvástica con una lona.

Pero luego de que el propio presidente del Comité Israelita del Uruguay, expresara que era conveniente exponer la pieza sin censura sobre sus símbolos, los que pasaron a verla pudieron verla en su totalidad, apenas velada por un cristal sombreado.

Según la ley uruguaya, la mitad de los beneficios obtenidos de rescates pertenecen al Estado uruguayo y la otra mitad al rescatista; no obstante, el estado uruguayo puede impedir la salida del país si la considera parte del patrimonio nacional.

El último sobreviviente del buque Graf Spee, Gustav Friedrich Adolph Quick, falleció en Montevideo en 2007, a sus 89 años, donde vivía con su familia. Esta decidió sepultarlo en el cementerio británico, y no en el Cementerio del Norte, donde están las tumbas del medio centenar de tripulantes del Graf Spee muertos en Uruguay.

martes, 15 de diciembre de 2009

Carpinteros Uruguayos II: El Carpintero de Campo

Carpintero de Campo o Nuca Amarilla

El carpintero de campo (colaptes campestris) es uno de los carpinteros mayores de Sudamérica y a su vez una de las dos especies más conocidas y llamativas de nuestro país.

Particularmente vistoso, mide unos 34 centímetros de largo, con espalda y alas de plumas marrones listadas de blanco en sus bases. El pecho y sus mejillas amarillas son su mejor marca de identidad.

Su nuca, frente y corona son de color negro; las alas y el dorso son negruzcas, jaspeadas con blanco. El vientre es blanco con rayas oscuras y la rabadilla es blanca.

Macho y hembra pueden reconocerse por una mancha malar: detrás y debajo del pico, ésta es negra en la hembra y roja en el macho. Al igual que el de nuca roja, utiliza su cola como tercer punto de apoyo al golpetar los troncos o posarse en ellos verticalmente.

Carpintero Nuca Amarilla apoyado en su cola -Foto: Flickr -Bertrando

Habita zonas de parque, pastizales, y matorral y puede ser encontrado en Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Surinam y Uruguay; en nuestro país se distribuye en todo el país, siendo un residente común.

No es difícil verlo en zonas modificadas por el hombre; está presente en los grandes parques urbanos montevideanos.

Se alimenta de hormigas e insectos, preferentemente en el suelo; es capaz de perforar gruesos termiteros.

Toman habitualmente baños de polvo; se posan en árboles y paredes verticalmente, e incluso se los puede encontrar pasando la noche en esa posición. Las parejas realizan exhibiciones abriendo y cerrando las alas repetidas veces; y se los puede encontrar en grupos familiares de unos cinco integrantes.

Se reproducen en primavera y anida tanto en huecos de troncos como en huecos de barrancas, en ellas pica primero la tierra y luego la desplaza hacia atrás con sus patas. Sos posturas varían entre tres y cinco huevos.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La Quebrada de los Cuervos

El Yerbal Chico recorriendo una quebrada en la que se destacan las palmas Pindó

Poseedora de un nombre que no condice con las expecies de aves existentes en nuestro país, la Quebrada de los Cuervos se encuentra en el Departamento de Treinta y Tres. Su topografía serrana presenta alturas de hasta 300 metros sobre el nivel del mar. La Quebrada propiamente dicha, consta de una garganta abierta formada por el trayecto del arroyo Yerbal Chico en su recorrido entre los cerros. Se accede a ella desde la Ruta 8 al kilómetro 306 y medio, recorriendo un camino vecinal de 24 kms. en dirección noroeste.

Dentro del área conocida como “El Mirador”, los cerros llegan a los 270 metros sobre el nivel del mar, y el arroyo corre a una altura de 150 metros, por lo que el desnivel es de más de 100 metros.

Esto crea un hábitat particular que alberga fauna y flora singular en un entorno paisajístico atípico en el Uruguay.

En 1944 el Dr. Francisco N. Oliveres donó 365 hectáreas de la Quebrada de los Cuervos a la Intendencia Municipal de Treinta y Tres.

El 21 de agosto de 1986, el Intendente Municipal Wilson Elso Goñi, declaró a la Quebrada Área Natural Protegida, en atención a sus valores ambientales. A partir de dicha fecha la tenencia de parte de la Quebrada está bajo la responsabilidad del Gobierno Municipal y se transformó en la primer área protegida del país.

Un par de buitres sobrevuelan el Yerbal atravesado por pequeños saltos

Esta garganta sobre rocas metamórficas es recorrida por las cristalinas aguas del Yerbal Chico. Se trata de un área agreste de gran belleza natural, de microclima muy húmedo.

87 especies de flora arbórea habitan en la Quebrada, en la que existen 22 especies de helechos, gran variedad de insectos, anfibios y reptiles.

Entre las aves, se inventariaron más de un centenar especies, incluye algunas de particular interés de conservación como la Seriema y el Dragón.

Veinte son las especies de mamíferos encontradas. Importante es destacar la presencia del "Lobito de Río" y el "Guazúbirá", especies que afrontan problemas de preservación; también están allí presentes especies como él "carpincho", el "tatú", la "mulita", el "peludo" y la "nutria".

Destacan también en esta reserva los "murciélagos orejudos", especie de interés científico.

Sólo es posible el ingreso previo registro con el guardaparques de turno. El recorrido del sendero de caminata es de 3250 metros e insume casi 3 horas; el descenso a la quebrada es algo abrupto y se hace ayudado de una soga que queda siempre a mano derecha del visitante.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La Batalla del Río de la Plata - 3ra Parte

El Graf Spee ante una tan espectante como ingenua ciudadanía volcada a la rambla, abandona el puerto de Montevideo.

La Batalla del Río de la Plata

Muchos ignoran que la Segunda Guerra Mundial, a cuatro meses de comenzada, tuvo un episodio de magnitud en aguas territoriales uruguayas. Y más aún desconocen que la población de Montevideo se volcó masivamente a la costa en su inaudita “esperanza” de ver una guerra naval. La Batalla del Río de la Plata (conocida localmente también como Batalla de Punta del Este) fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. También se dice que fue la última batalla naval “clásica”, sin intervención de submarinos ni aviones. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter.

En la mañana de aquel día de diciembre de 1939, el Graf Spee estaba a unos cientos de kilómetros de la costa frente al estuario del Río de La Plata. Los vigías oteaban el horizonte desde el amanecer y uno de ellos dio alarma de mástiles en el horizonte.

El Graf Spee estaba camuflado con ondas blancas en sus líneas de aguas y un esquema de camuflaje para simular un crucero inglés. El comandante de guardia, sorprendido de ver mástiles y no humo, ordenó despertar al capitán. El vigía creyó avistar un crucero y dos destructores. El comandante Langsdorff ordenó zafarrancho de combate y a cubrir puestos de combate; creía tener a la vista la avanzada de protección de un convoy.

Como el Graf Spee era superior a esas naves y el objetivo estaba acorde con las directivas dadas, decidió combatir, para luego hundir el convoy. Pronto Langsdorff descubrió su error: el pretendido crucero era un buque de 10.000 toneladas, inferior al acorazado alemán únicamente en el calibre de su artillería: seis piezas de 203 mm contra otras tantas de 280 mm. Los otros dos navíos, que habían sido tomados por destructores, eran cruceros ligeros que disponían entre ambos de dieciséis cañones de 152 mm. Se trataba de la fuerza naval del comodoro Harwood y los tres buques eran los cruceros Exeter, Ajax y Achilles.

Langsdorff decidió aplastar a sus adversarios uno a uno y concentró sus fuegos sobre el más poderoso y peligroso de ellos: el crucero pesado Exeter.

Harwood decidió dividir sus fuerzas para atacar al acorazado alemán desde diversos puntos y dispersar los fuegos del mismo.

A las 06:16 fueron disparados los primeros cañonazos desde los montajes triples de 280 mm del Admiral Graf Spee, y tres minutos después fueron contestados por el Exeter. La distancia se había acortado sensiblemente y no rebasaba los 15.000 metros. Las dos naves intercambiaban un rápido y nutrido fuego. El Exeter fue tocado, lo cual fue advertido por el Admiral Graf Spee gracias a las llamas y la densa humareda que salía de él. Algunos proyectiles del Exeter también habían alcanzado al acorazado alemán.

El primer acierto en el Exeter destruyó completamente la cocina, así como la red de agua potable de la nave. Otros dieron en el compartimiento de torpedos, averiaron el puesto de dirección de tiro antiaéreo y demolieron algunos camarotes. Hubo muertos y heridos. Pero los daños en el Admiral Graf Spee eran mínimos comparados con el infierno desencadenado en el Exeter, que en menos de una hora recibió más de cien proyectiles. Cinco de sus seis piezas fueron silenciadas.

El comodoro Harwood, que había efectuado una vasta maniobra con el Ajax y el Achilles, se acercó a toda velocidad para participar en el combate y socorrer a su buque en peligro. La primera salva que realizó impactó en el Admiral Graf Spee, destruyendo una pieza de 150 mm y matando a todo su personal. A pesar de la superioridad de fuego del acorazado alemán, los dos cruceros ligeros ingleses acribillaron al acorazado.

Langsdorff decidió concentrar su fuego entonces sobre los cruceros ligeros Ajax y Achilles, que no se encontraban a más de 8.000 m. Otro disparo del acorazado dio de lleno en las dos torres de popa del Achilles; las cuatro piezas de 152 mm fueron sacadas de servicio. Finalmente, los cruceros británicos se apartaron.

En este instante, Langsdorff tenía el combate en sus manos, pero debido a falta de información efectiva sobre sus resultados, la cantidad de bajas y pensando que estas unidades eran una avanzada de otras mayores, decidió no acabar con los sobrevivientes y se envolvió en humo alejándose a toda máquina hacía la costa.

Luego de salir del alcance de los poderosos cañones de 280 mm del acorazado, el comodoro Harwood decidió seguirlo, tratando de no perderlo de vista.

La “Batalla del Río de la Plata” es recordada hoy por ese nombre, aunque no se desarrolló en el estuario. Dejó un saldo de 113 muertos.

La trampa de Montevideo.

Los resultados del combate para el Graf Spee fueron 56 muertos y 20 impactos; los daños eran relativamente menores, pero habían mermado su provisión de municiones. Fue entonces cuando el acorazado alemán se dirigió hacia el Río de la Plata y entró al Puerto de Montevideo.

El gobierno uruguayo ofreció una estadía de 72 horas, que debía emplearse para la reparación de la nave con sus propios medios, o bien la internación del acorazado al término de la misma.

Junto a un remolcador de la Administración Nacional de Puertos, los féretros alemanes, cubiertos por banderas nazis son llevados a puerto para su posterior entierro en el Cementerio del Norte

El Almirantazgo británico se convenció de que la fuerza del Harwood no podría impedir que el acorazado se abriera paso hacia el océano y decidió reemplazar al Exeter por el pesado Cumberland.

Sin embargo, como se hallaba en las Islas Malvinas, aunque navegase a toda velocidad, no podría ganar la embocadura del Río de la Plata antes del 17 de diciembre, es decir, tres días más tarde.

La fuerza compuesta por el Renown y el Ark Royal, muy superior al Admiral Graf Spee, se encontraba a la altura de Pernambuco, 2.500 millas al norte, y antes de llegar a la desembocadura del Río de la Plata tenía que reabastecerse de combustible, por lo que su intervención antes de una semana, estaba descartada.

Por tanto, la diplomacia y los servicios secretos ingleses entraron a conjugar un sesudo plan para engañar a los alemanes respecto de su situación.

Las maniobras diplomáticas.

La delegación diplomática británica en Montevideo realizó una compleja y consistente labor de desinformación respecto de las fuerzas navales británicas apostadas en la salida del estuario del Río de La Plata e hizo circular falsos rumores, amenazas e intimidaciones.

De tal modo se emitieron falsos comunicados entre fuerzas inglesas inexistentes a la salida del estuario, que llevaron a Langsdorff a tomar decisiones equivocadas.

En el puerto de Montevideo, por otro lado, las reparaciones del Admiral Graf Spee fueron saboteadas, retrasando ex profeso las mismas, con el fin de retener en puerto a la nave de guerra alemana el mayor tiempo posible, hasta la llegada de los navíos británicos que ya estaban en camino, o incluso para lograr su internamiento o detención al cumplirse el plazo dado por el gobierno uruguayo.

Durante el tiempo que permaneció en puerto, los miembros de la tripulación muertos fueron enterrados en el Cementerio del Norte, en Montevideo. En el funeral, el capitán Hans Langsdorff usó el saludo naval, en tanto que el resto de los asistentes hicieron el saludo nazi. Los prisioneros de guerra desembarcados del Graf Spee acompañaron voluntariamente a los caídos en el cortejo fúnebre hacia el cementerio.

Hundimiento del Graf Spee.

El Alto Mando Naval alemán, a cargo del gran almirante Erich Raeder, evaluaba la situación de Montevideo a la luz de los informes del capitán Hans Langsdorff y los informes de inteligencia. Langsdorff envió un telegrama, en donde concluía:

“Me propongo avanzar hasta el límite de las aguas jurisdiccionales. Si es posible abrirme paso hacia Buenos Aires y librar combate con el resto de mis municiones. Para el caso de que tal tentativa condujera a la destrucción cierta del Graf Spee sin proporcionarle la oportunidad de causar daños al enemigo, pregunto si ha de hundirse el navío en el estuario del Plata, aunque los fondos en él son insuficientes, o bien debe permitirse su internamiento. Comandante Graf Spee.”

La respuesta de Raeder dejaba prácticamente en completa libertad de acción al comandante del Admiral Graf Spee, salvo en lo referente a la internación en Montevideo. La última frase de la orden del almirante Erich Raeder al capitán de navío Hans Langsdorff, comandante del "Graf Spee decía: “Procure que la destrucción sea total si se ve usted obligado a hundir su barco. Raeder"

continuará el próximo jueves

martes, 8 de diciembre de 2009

Las Inundaciones de 1959 en Rincón del Bonete

Vista del dique de la margen izquierda de la represa Rincón del Bonete, durante la crecida de abril de 1959. Se puede observar cómo el agua desborda el dique, pasando por encima de los pilares coronados a la cota +84,30 m; el agua llegó a la cota +85,00 m, 0,7 metros más que el nivel en la fotografía.

En el mes de abril de 1959 se registró una creciente sin precedentes en el Río Negro, el segundo río más caudaloso del Uruguay, producida por intensas lluvias que se sucedieron casi ininterrumpidamente desde fines del mes de marzo a fines del mes de abril, provocando el desborde e inundación de la Central Hidroeléctrica Rincón del Bonete y su población adyacente. En el norte del país las lluvias registradas en el mes de abril arrojaron un promedio superior a 600 mm, y en la zona de Tacuarembó Chico se registró el máximo absoluto de 1200 mm. La lluvia promedio anual en esa región totaliza 1100 mm, es decir que en el mes de abril de 1959 llovió más de lo que habitualmente llueve en 6 meses.

Las lluvias extraordinarias registradas entre el 24 de marzo y el 23 de abril alcanzaron un promedio de 608 mm para toda la cuenca, provocando una onda de crecida en el Río Negro que excedió el doble de los caudales máximos anotados en 50 años de observaciones, ampliamente más que las previsiones de los proyectistas de la obra; el Ing. Víctor Sudriers (a quien no fue posible consultar por haber fallecido poco antes) y el Dr. Ing. Adolfo Ludín, ingeniero alemán que había estimado la creciente máxima a producirse, una vez cada mil años, en 9.000 m3/s.

La onda de crecida que llegó al embalse tuvo un pico máximo de aporte fluvial de 17.300 m3/s. Aguas abajo, dicho pico resultó reducido casi a la mitad por el efecto regulador del embalse, y fue así que el desagüe máximo alcanzó sólo a poco más de 10.000 m3/s al llegarse al nivel +85,00 metros en el embalse.

En consecuencia, de no haber existido la retención de la represa de Rincón del Bonete actuando como amortiguador, los efectos de la creciente de abril hubiesen sido más que catastróficos para la ciudad de Paso de los Toros, ubicada aguas abajo de la represa. Sin el efecto amortiguador de la represa, las aguas habrían alcanzado un nivel estimado de +71,00 m, cinco metros más que el máximo registrado de +65,93 m (El Cero Oficial de la Bahía de Montevideo es igual a la cota de referencia +0,61, correspondiente al "Cero Bonete") en las inundaciones de abril. El nivel normal de las aguas en las orillas del Río Negro, al atravesar la ciudad de Paso de los Toros es de +54,50 m.

Es un hecho común, por parte del público en general, asociar los fenómenos de crecidas e inundaciones en ríos y arroyos con la existencia de represas de riego o generación de energía eléctrica cuando, en realidad, su efecto es exactamente el contrario. Este fue el caso del embalse de Rincón del Bonete donde, tras la dramática creciente que afecto a las ciudades de Paso de los Toros y Mercedes, muchos fueron los reclamos económicos e investigaciones de comisiones del Senado de la República, en búsqueda de culpables en las autoridades de la época.

Se culpaba de la inundación de ambas ciudades a la existencia de la represa, a un supuesto mal manejo de las compuertas del vertedero y a la voladura con dinamita de un tramo del dique de tierra.

Muy discutido fue si una temprana apertura de las 12 compuertas del vertedero, habría amenguado los niveles de desborde de la represa. Las compuertas comenzaron a abrirse el día 10 de abril con el embalse en la cota +79,70 m, nivel por debajo del nivel normal del embalse. En situaciones de lluvias con inminencia de crecidas, el personal de operación de la Central actúa procediendo a abrir las compuertas al superar el nivel del lago a la cota +80,00 m, lo cual se cumplió en esta oportunidad. La apertura total se realizó el 14 de Abril, con el embalse en la cota +81,00, nivel un metro por encima de lo normal, y 3,30 metros por debajo de la cota de desborde del dique de la represa.

En caso de haberse anticipado la apertura total de las 12 compuertas, cuando el nivel del embalse estaba en +79,00 m, el nivel de crecida máximo habría llegado a la cota +84,85m, o sea solamente 15 centímetros menos que el máximo realmente alcanzado, e igualmente hubiera desbordado el coronamiento del dique e inundado la sala de máquinas de la central hidroeléctrica. Cronología

Las lluvias que prepararon las condiciones para una gran crecida comenzaron el 24 de marzo; entre el 24 y el 27 de marzo cayeron en la cuenca del Río Negro lluvias que totalizaron 81 mm. Luego de 6 días en que solo se registraron lloviznas aisladas en la cuenca del Río Negro, volvió a llover en los días 2, 3 y 4 del mes de abril, totalizando 34,8 mm; el día 5 no llovió y el día 6 comenzaron las grandes lluvias que produjeron la crecida catastrófica.

El conjunto de las lluvias caídas entre el 6 y el 15 de abril produjeron una crecida con un volumen de unos 17 km3 y con un caudal máximo en el embalse de la Central Hidroeléctrica Rincón del Bonete de unos 17.300 m3/s. Aún teniendo en cuenta que este caudal en el embalse no corresponde a los caudales máximos de crecida en el río libre, subsiste el hecho de una crecida de aproximadamente 3 veces el valor máximo registrado desde que se iniciaron los registros en el año 1908, lo que obligó a reconsiderar las previsiones hechas anteriormente sobre la capacidad de regulación del embalse de Rincón del Bonete y los caudales que deben poder evacuar los vertederos.

El 7 y 8 de abril comienza el periodo intenso de grandes lluvias, con 82 mm en esos días. El lago con nivel en la cota +79,00 m va subiendo rápidamente, estando cerrado el vertedero. El día 8 de abril los cálculos indicaban que sería necesario abrir las compuertas del vertedero, porque el agua rebasaría la cota +80,00 m. Dado que en ese momento estaba en construcción la Represa de Rincón de Baygorria, la jefatura de la Central Rincón del Bonete, en conjunto con la dirección de la obra de Rincón de Baygorria, decide abrir las compuertas el día 10 a las 24:00, con una apertura parcial de 0,9 metros, dando el tiempo necesario para cumplir con los avisos radiales obligatorios a los habitantes de Paso de los Toros. En estos avisos se comunica el movimiento de las compuertas con anticipación, dado que se ve afectado en forma considerable el nivel de las aguas del Río Negro en Paso los Toros y zonas aledañas. La apertura se mantendría mientras no fueran copiosas las lluvias aguas debajo de la Central Rincón del Bonete, para evitar inundaciones inútiles.

El día 9 llovieron 65,4 mm y el lago sube a razón de 1 cm por hora aproximadamente; las abundantes lluvias no fueron tomadas en cuenta en forma inmediata debido al corte en las comunicaciones (por entonces telefónicas) a causa del temporal.

Con las lluvias del día 10 de abril se calculó que el nivel del lago llegaría a 81,13metros, decidiendo la jefatura de Rincón del Bonete y Obra de Rincón de Baygorria abrir el vertedero a 1,90 metros a las 24:00 de ese mismo día, y en forma total, a 6 metros, a las 07:00 del día 14. El vertedero estuvo abierto parcialmente a 0,9 metros en cada una de las 12 compuertas los días 11, 12 y 13, pasando a apertura total el día 14 por la mañana.

Vista de los transformadores de servicio, de 13,8KV a 400V CA, arrasados por las aguas durante la crecida de abril de 1959, en la Central Hidroeléctrica Rincón del Bonete.

El miércoles 15 de abril el gobierno decretó Medidas Prontas de Seguridad, creando un Estado Mayor Interministerial a cargo del General José Luis Ramagli. El Ministerio de Defensa Nacional integró un Comando Único que tenía a su cargo la coordinación de operaciones de socorro y asistencia social a los damnificados. Las medidas prontas de seguridad estaban destinadas a prevenir posibles perturbaciones del orden público, como consecuencia de la situación de emergencia que se vivía en Uruguay a causa de los temporales y ciclones que azotaban a toda la república. El General Enrique Magnani estaba a cargo de las operaciones en Rincón del Bonete y Paso de los Toros.

Las lluvias del 15 y 16 de abril, con registros de 70 y 94,7 mm, fueron las causantes de la crecida excepcional e inundación catastrófica en Paso de los Toros, elevando de los aportes al embalse de 10.000 m3/s a 17.300 m3/s, y la erogación de agua de la represa a Paso de los Toros de 5.000 a 10.000 m3/s. De no haber existido la represa, el caudal en Paso de los Toros se hubiera duplicado, con 17.300 m3/s para el día 23 de abril, de consecuencias mucho peores que las que sucedieron. El día 16 de abril el lago sigue en rápido ascenso, a pesar del desagüe por el vertedero y por las turbinas, subiendo a razón de 40 cm por día.

El día 17 de abril se registró el nivel del embalse en la cota +82,33 (07:00 AM). Ese día la cota de nivel del embalse y las lluvias ocurridas hasta esa fecha, superaba los máximos caudales esperados en el proyecto del Dr. Ing. Adolfo Ludín, lo que dificultaba la predicción de lo que sucedería en los días subsiguientes; el desbordamiento de la represa e inundación de la población de Paso de los Toros. El mismo día 17 a la hora 18:00 el Directorio de UTE, empresa propietaria de la Central Rincón del Bonete, y el Consejo Nacional de Gobierno emiten la orden de dinamitar el dique lateral de tierra de la represa, en un intento por aliviar el caudal de agua que desbordaba la misma, intentando evitar un posible rotura del dique de hormigón y que un aluvión de agua mucho mayor se abatiera sobre Paso de los Toros. La urgente voladura del dique de tierra, para salvar a Paso de los Toros de la rotura del dique principal, sería denominada “Operación Terraplén”.

Vista de los ventanales de la sala de máquinas de la represa Rincón del Bonete, durante la crecida de abril de 1959. El agua ingresó a la misma a causa del aumento de la cota aguas debajo de la represa que llegó a +67,90 m, 12 metros por encima del nivel normal.

El día 18, ante la incertidumbre de si el dique de la represa soportaría el embate de las aguas, y con la finalidad de no poner en riesgo la vida de 12.000 personas, el comando el Ejército Nacional procedió a la evacuación de la población de Paso de los Toros aguas debajo del embalse de Rincón del Bonete. También se inició la evacuación de 122 personas; funcionarios, mujeres y niños de la población de Rincón del Bonete, los cuales fueron radicados provisoriamente en el Parque de Vacaciones de UTE. Los días 18 y 19 el aumento de nivel fue de 59 y 49 cm, llegando el nivel el día 19 a la cota +83,40 m (07:00 AM). El día 18 de abril se deja de generar con las turbinas, y se comienza el desmontaje de las bombas de regulación y el gabinete del regulador de velocidad de las turbinas, los que son mantenidos en seco en 2 vagones de ferrocarril.

En 1959 el dique de la Central, de 1.077,5 metros de longitud, se dividía en tres zonas. La primera estaba frente a la usina (88 metros), y ahí se encontraban las cuatro entradas de agua para las turbinas; la segunda constituía el vertedero (162,5 metros), y la tercera es el dique propiamente dicho de la margen izquierda (805 metros) y margen derecha (103,5 metros). Las dos primeras zonas estaban terminadas al nivel +86,90 m. La tercera zona, el dique propiamente dicho, estaba terminado a +84,30 m. Ante la inminencia de que la creciente del lago sobrepasara el nivel de coronamiento +84,30 m, con ayuda del ejército nacional, 34 oficiales y 60 hombres de tropa, a modo de contención, se colocaron cientos de bolsas de arpillera, rellenas de arena, tal cual una trinchera de la Primera Guerra Mundial.

En la Operación Terraplén se procedió de acuerdo a lo previsto, destruir una parte del terraplén que forma el dique lateral. En las horas de la tarde del 19 de abril se destruyeron unos 50 metros de terraplén con el uso de maquinaria pesada y explosivos. La explosión no tuvo nada de espectacular ni trascendente. El pie del mismo está en la cota +80,00 y la cresta a +85,00 m, de modo que inmediatamente a la voladura, solamente un magro caudal de 1.500 m3/s se escapó por la brecha abierta, en comparación a los 9.000 m3/s que pasaban por el dique y el vertedero.

El día 19 se abrió otro escape al lago, por las nacientes de un gajo del arroyo Alburquerque, en donde el campo tiene un cuello a +83,30 aproximadamente. Por su parte, los niveles del río, aguas debajo de la usina, van subiendo en forma alarmante, alcanzando el piso de galerías de cables conectados directamente al interior de la central. Se obturan con hormigón estas galerías. El día 20 el lago llega al nivel de cota +83,89 m (07:00 AM), subiendo 54 cm en 24 horas. Se advierte el inevitable desborde del lago por encima de las partes más bajas del dique que están al nivel +84,30 m, lo que se produjo alrededor de la hora 17:00. A partir de ese momento el río sube rápidamente, de modo que al día siguiente, el 21 de abril, cubre la explanada de aguas abajo (cota +64,90 m) e inunda la Central, entrando el agua por la fila más baja de los ventanales de aguas abajo del edificio.

En las horas de la mañana, el personal de la Central y últimos familiares fueron evacuados de la población de Rincón del Bonete, gracias a un puente aéreo. El lago alcanza el máximo el día 23 a la hora 10:00 AM con cota +85,00 m, mientras que el río llega al máximo de +67,90 m, a 3 metros por encima de la explanada y casi 7 metros por encima del piso de la sala de máquinas donde se ubican los 4 generadores de la Central.

Llegada la crecida al nivel +85,00 m, el desagüe máximo hacia aguas abajo alcanzó a unos 10.800 m3/s. Este caudal se formó con los desagües por el vertedero (6.600 m3/s), por encima del dique de hormigón desbordado (2.500 m3/s), a través de la brecha abierta en un dique lateral que cerraba el embalse (1.500 m3/s) y por otros pequeños desagües (200 m3/s). Ese mismo caudal pasó por la obra de Rincón de Baygorria, en construcción, sin causarle daños, gracias al efecto regulador que tuvo la presencia de la represa de Rincón del Bonete.

Las aguas tardaron muchos días en bajar a causa del volumen de agua recolectado por el propio Río Negro y sus afluentes, como el Río Yí, a lo que se sumó la creciente del Río Uruguay, del cual el Río Negro es afluente. Frente a las ciudades de Salto y Paysandú, el nivel subió 18 metros. La catástrofe dejó sin viviendas a miles de habitantes, sin comunicaciones y sin energía eléctrica a casi el 50 % de la población, al no contar con la generación de la Central Rincón del Bonete, contándose solamente con la central térmica Central José Batlle y Ordoñez en Montevideo.

El 9 de Mayo el Primer Ministro de Cuba el Comandante Fidel Castro visita Rincón del Bonete, camina por el dique junto al General Magnani. En la visita a la Sala de Maquinas inundada, los ingenieros de UTE le manifiestan que estiman en unos seis a siete meses, el tiempo necesario para poner en marcha los generadores. Antes de abandonar Uruguay, Fidel Castro depósita la suma de 20.000 dolares, provenientes del Fondo para la Reforma Agraria en Cuba, como colaboración para la reconstrucción de los daños.

Fuente: Enciclopedia Libre Wikipedia

sábado, 5 de diciembre de 2009

Carpinteros Uruguayos I

Juvenil esperando a sus padres en el nido, ya a pocos días de su primer vuelo. Foto: Marcelo Bascialla

El Carpintero de nuca roja, colaptes melanochloros, tiene, como su nombre lo indica, el plumaje de su nuca de color rojo; esta característica, junto a su cuerpo, a primera vista bataraz, permite identificar rápidamente a esta especie, un ave común en el campo. Frecuenta montes abiertos de todo el país, pero puede verse también en costas y ambientes antrópicos o urbanos de todo el país, en solitario, en pareja o en grupos familiares reducidos.

En Montevideo se lo puede encontrar sin dificultad en sus parques (por ejemplo en Prado y costas del Miguelete, Parque Batlle, Parque Rodó, Campo de Golf, Plaza Virgilio).

Carpintero nuca roja, visto cerca de la escollera del puerto de La Paloma, Rocha, Uruguay - Foto: Flickr - Pablodf

Se alimenta principalmente de larvas e insectos. Este carpintero, al igual que el de nuca amarilla (o Carpintero de Campo) es un ave residente, lo que significa que además de estar presente todo el año, nidifica en nuestro. Es una especie común, que se alimenta de insectos. Su distribución geográfica global abarca Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay.

Su tamaño se aproxima a los 28 centímetros de pico a cola. Su vuelo es no recto, sino preferente y destacablemente ondulado. Su plumaje es ligeramente amarillento en el pecho y ocráceo hacia el vientre; pero posee característicos barrados de negro en el dorso, y es también manchado pero a lunares bastante compactos en pecho y vientre. Su garganta luce estriada. La banda maxilar es roja en el macho y negra en la hembra.

En su clásica posición vertical, sobre un tronco de palmera. Foto: Dario Niz

Trepa troncos en posición vertical, valiéndose de sus patas de dos dedos hacia delante y dos hacia atrás y usando su cola corta y rígida como tercer apoyo. Produce un fuerte tamborileo cuando picotea la madera en busca de insectos, aunque también consume hormigas en el suelo, donde se da baños de polvo.

Construyen su nido en huecos de troncos o de ramas. Estos tienen bocas de unos 8 centímetros de diámetro y de una profundidad que va desde los 35 hasta 50 centímetros. Nidifican de octubre a diciembre, poniendo en una camada desde 3 hasta 5 huevos blancos.

Compilación desde fuentes diversas: LDI

jueves, 3 de diciembre de 2009

2da Guerra Mundial:
70 Años de la Batalla del Río de la Plata - 2da Parte

El Graf Spee, que tendría un rol protagónico único frente a Montevideo

Como la guerra no había sido declarada aún, a nadie llamó la atención la salida 11 días antes del acorazado desde el puerto de Wilhelmshaven, el 21 de agosto de 1939. Sin embargo, pasados algunos días, dado que no se detectó que hubiese entrado en ningún puerto ni anclado en alguna rada, los ingleses comenzaron a preguntarse sobre el destino de la nave.

El Almirantazgo británico recibió un despacho que decía: "Uno o dos acorazados han abandonado los puertos alemanes y no han podido ser localizados después en ninguna parte".

El Alto Mando dispuso numerosas unidades de la Home Fleet para apostarse en los pasos entre Groenlandia, Islandia, las Shetland y las Orcadas, con la orden de abrir bien los ojos. Sin embargo, montaron guardia inútilmente, pues ninguno avistó a ningún buque de guerra extranjero.

El Admiral Graf Spee y el Deutschland habían franqueado el paso y se desvanecieron en la inmensidad del océano.

Se inició la guerra y se desconocía el paradero del desaparecido acorazado Graf Spee. No se supo de él hasta el 30 de septiembre de 1939, cuando dos botes de salvamento alcanzaron las costas brasileñas en las proximidades de Pernambuco.

Sus ocupantes refirieron que su navío, el Clement, mercante de 5.051 toneladas, había sido inspeccionado y hundido por "un gran navío de guerra alemán".

La noticia confirmó los temores de Londres. Un corsario alemán hacía peligrosa la navegación en el Atlántico sur. Más tarde, un segundo mercante inglés fue hundido, esta vez en la ruta del Atlántico norte.

Causó zozobra e inquietud la presencia de la nave corsaria en tan corto tiempo en dos puntos extremos del océano. La incertidumbre creció más cuando se supo que tres buques de carga, el Ashley (4.229 toneladas), el Newton Beach (4.661 toneladas) y el Huntsman (8.300 toneladas) habían desaparecido sin dejar rastro frente a la costa africana, entre El Cabo (Sudáfrica) y Freetown (Liberia). Era evidente que no era un solo corsario el que actuaba.

Fue necesario destacar una escuadra de vigilancia en desmedro de la flota inglesa. En total se movilizaron para esta tarea no menos de 23 navíos: cuatro acorazados, catorce cruceros y cinco portaaviones.

En noviembre de 1939, el Admiral Graf Spee apareció en el Océano Índico, hundiendo un pequeño petrolero frente a la costa de África oriental y retornó al Atlántico sur por el Cabo de Buena Esperanza, a considerable distancia de tierra. En la ruta de El Cabo a Freetown, hundió tres buques en muy poco tiempo. Pero la buena estrella del corsario alemán se torció cuando el Doric Star siguió transmitiendo, pese a las amenazas, y comunicó las coordenadas del encuentro. El 4 de diciembre se encontró con su buque de abastecimiento, el Altmark.

Desde el 3 de septiembre, el Graf Spee había causado pérdidas al transporte británico por un monto de 50.000 toneladas. Como había estado navegando desde el 21 de agosto y las máquinas no habían cesado de funcionar, el comandante Hans Langsdorff pensó en el retorno a Alemania para poner a punto sus máquinas. Sin embargo, decidió hacer una incursión en costas sudamericanas antes de retirarse. El día 7 hunde otro carguero y pone rumbo hacia la zona del Río de la Plata

Entre septiembre y diciembre de 1939, el Admiral Graf Spee había hundido nueve buques mercantes en el Atlántico sur y el océano Índico. El capitán del Admiral Graf Spee se adhirió estrictamente a las reglas militares relativas al ataque a mercantes, poniendo a salvo a la totalidad de la tripulación de los barcos atacados. No se perdió ninguna vida en ninguno de los hundimientos. La mayor parte de las tripulaciones de los barcos fueron transferidas a su buque de apoyo, el petrolero Altmark.

Más tarde, 299 miembros de las tripulaciones de los buques mercantes atacados fueron liberados por la fuerza en las aguas territoriales de Noruega, entonces neutral, por el destructor británico HMS Cossack (en lo que se conoce como el incidente del Altmark).

Cabe destacar que los prisioneros de guerra fueron tratados con bastante consideración por parte del capitán Hans Langsdorff, y más tarde estos mismos devolvieron las atenciones cuando desembarcaron en Montevideo acompañando a los restos de los caídos en combate en el cortejo fúnebre.

La acción del Graf Spee creó gravísimos problemas al abastecimiento británico. Sin embargo, increíblemente, nunca había producido una muerte: a cada uno de los buques víctimas les exigía no transmitir el ataque; a cambio evacuaba a la tripulación apresando a los capitanes y oficiales.

La cacería Como resultado de la transmisión del mensaje del Doric Star, cayeron sobre el punto donde este fue atacado dos de las nueve escuadras británicas: el Grupo H, formado por los cruceros pesados Sussex y Shropshire, y, sobre todo, el Grupo K con el crucero de batalla Renown y el portaaviones Ark Royal. Por fortuna para él, el Admiral Graf Spee había abandonado la zona del ataque.

Sin embargo, el comandante Langsdorff se equivocaba cuando supuso que todos los buques confluirían en la zona del ataque. El comodoro Harwood, jefe del Grupo G que vigilaba el tránsito hacia Montevideo y Buenos Aires, no pensó en absoluto apartar sus naves de la zona asignada. Dicho grupo lo conformaban cuatro cruceros: Cumberland, Exeter, Ajax y Achilles, fondeados justo delante del Río de la Plata, a poco más de 100 kilómetros de Punta del Este. Antes de poner en práctica su pensado retorno a Alemania, decidió atacar el comercio británico que hacía la ruta de América del Sur.

La víspera del 13 de diciembre, el Admiral Graf Spee se aproximó a 150 millas de la costa brasileña, poniendo a continuación proa al sudoeste para alejarse de ella a velocidad de crucero. Se proponía cortar la ruta de los buques comerciales que alcanzaban Buenos Aires y Montevideo desde el nordeste y el este. Hacía media hora que había amanecido cuando el vigía del acorazado alemán alertó: "¡Remates de mástiles a proa!". Continuará el próximo jueves.

martes, 1 de diciembre de 2009

El Bicho Guitarrero

El Guitarrero - Foto: Flickr - SilvioTanaka

¿Quién no recuerda de niño haber mirado maravillado el verde o azul metalizado de las alas sobre el cuerpo rojo del Guitarrero?

El Guitarrero (Compsocerus violaceus) (White, 1853) aparece por todo Uruguay y es popularmente conocido como "Guitarrero" debido al chirrido que produce al frotar una de sus patas contra el borde del ala delantera superior, la cual contiene una espesa rasqueta. Su área de distribución se extiende por nuestro país, este de Argentina desde La Pampa hacia el norte, este de Paraguay y sur de Brasil; pudiendo prácticamente relacionarse a la cuenca del Plata (Uruguay y Paraná)

Todos los escarabajos de antenas largas (anteriormente denominados longicornios) pertenecen a la familia Cerambycidae (de los cerambícidos). Se caracterizan por poseer antenas extremadamente desarrolladas, las cuales pueden ser iguales o más grandes que sus cuerpos.

El bicho guitarrero en primer plano

La familia es extensa y abarca alrededor de 20,000 especies de las que se han descrito en detalle apenas un poco más de la mitad. Algunas son consideradas pestes, dado que las larvas se albergan en el interior de la madera, son xilófagas, barrenadoras y pueden crear un daño extenso tanto a árboles como a maderas sin tratamiento (u ocasionalmente a muebles y vigas en edificios). Sin embargo otras se alimentan sólo de madera muerta o podrida, o bien de polen.

Un número de especies imitan a las hormigas, avejas y avispas, aunque la mayoría utilizan colores miméticos.

Pese a la vasta literatura en cuanto a las larvas de Cerambícidos, sus hábitats y zonas de dispersión, existe escasa información respecto al comportamiento adulto de muchas especies dado que o suelen ocultarse, o son nocturnos.

Material tomado y ampliado desde: http://uruguay1.blogspot.com/

sábado, 28 de noviembre de 2009

Grandes Inundaciones en Uruguay

La sala de máquinas anegada de la Represa de Rincón del Bonete vista desde el margen de Tacuarembó (abril de 1959) y el rescate en tren de material hasta último momento.

Las inundaciones son un fenómeno frecuente en Uruguay, un país de lluvias relativamente abundantes aunque irregulares y con ciclos intermedios de secas que se repiten de acuerdo a los ciclos de los fenómenos "El Niño" y "La Niña", de calentamiento y enfriamiento del océano Pacífico.

Las inundaciones de abril de 1959 han quedado en el recuerdo de la población como las más grandes y dañinas de la historia uruguaya. A partir del 27 de marzo (viernes santo) comenzó a llover en todo el país y no escampó en un mes entero. Esta inesperada situación desbordó literalmente previsiones y recursos, generándose una catástrofe nacional, la más crítica que registra la historia de nuestro país.

Padecida en todas partes, la exuberancia pluvial inundó poblaciones enteras, tiró abajo líneas telefónicas, alteró sustancialmente el sistema de transporte y creó muy serios problemas en el abastecimiento de energía eléctrica.

Particularmente muy grave fue la situación de la represa de Rincón del Bonete, pieza fundamental del sistema de generación eléctrica uruguayo, que fue sobrepasada por las aguas y quedó fuera de servicio. Por entonces se estaba construyendo (también en el Río Negro y aguas abajo de Rincón del Bonete) la Represa de Baygorria. Para no afectar las obras, en un principio, las autoridades de UTE, -que no contaban con previsiones meteorológicas como las actuales- restringieron la evacuación del lago artificial de Rincón del Bonete, de más de 1.000 km², que crecía a un ritmo alarmante, pese a la urgente apertura de las compuertas que hubiese correspondido para disminuir la presión y los riesgos.

Al no evacuar las aguas drásticamente desde un comienzo, se llegó a una situación insostenible; en la que para evitar que el desborde de la Central Hidroeléctrica anegara las turbinas generadoras de electricidad (y una eventual rotura del dique) se resolvió dinamitar un terraplén de contención de aguas. Se logró lo segundo, pero se fracasó en lo primero.

La sala de máquinas inundada de la Represa de Rincón del Bonete vista desde el Departamento de Durazno. Se puede incluso observar personal en medio de la incertidumbre del trabajo de rescate.

La medida implicó la evacuación urgente de todos los pobladores de la ciudad de Paso de los Toros (situada pocos kilómetros más abajo) y zonas vecinas, en total unas 10.000 personas.

El viernes 17 de abril tropas del ejército recorrieron la ciudad casa por casa intimando el abandono urgente por sus pobladores, que fueron concentrados en la estación del ferrocarril, llevando los enseres más elementales (una valija por persona). La población de Paso de los Toros fue evacuada hacia diversos puntos del sur del país, o bien hacia el norte, en un improvisado campamento en la estación Chamberlain, distante 16 km. Cinco mil personas emigraron a Montevideo y otras fueron alojadas en estancias de la zona.

Para proveer alimentos y otros enseres básicos se creó el Comité Nacional de Ayuda a los Damnificados, presidido por Óscar Gestido, y que se encargó de conseguir y distribuir ayuda proveniente de fuentes nacionales e internacionales. Hubo también un fuerte movimiento espontáneo de solidaridad.

El terraplén norte de la represa de Rincón del Bonete (continuación del muro de represamiento) fue volado con 456 kg de dinamita, aunque con esto no se pudo evitar el desborde del dique. Las aguas lo sobrepasaron e inundaron la sala de turbinas y generadores, lo que dejó sin energía eléctrica a buena parte del país.

El enorme caudal de agua que desbordó el dique y se vertió a través de la brecha abierta con explosivos dejó a las ciudad de Paso de los Toros y Mercedes parcialmente cubiertas por las aguas, aunque en el primero de los casos el colapso fue de magnitudes jamás antes previstas.

Esta versión uruguaya del Diluvio Universal comenzó a amainar hacia finales de abril, y recién el lunes 27 la represa comenzó a emerger de las aguas.

Fuera del área de la represa las inundaciones provocaron grandes daños, particularmente en ciudades del litoral como Salto, Paysandú y Fray Bentos.

Rivera sólo pudo mantenerse comunicada a través del ferrocarril.

A finales de abril la población de Paso de los Toros comenzó a emprender el regreso a sus casas, pero previa vacunación contra el tifus. El panorama era desolador: casas arruinadas, animales sueltos o muertos pudriéndose en las calles, muebles encima de los árboles y un olor repulsivo debido al desborde de los pozos negros.

Compilación desde Wikipedia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

2da Guerra Mundial:
70 Años de la Batalla del Río de la Plata - 1ra Parte

El Admiral Graf Spee frente a la Ciudad Vieja; una gran congregación de público colma la Rambla para presenciar la batalla naval

El Admiral Graf Spee fue un acorazado de bolsillo clase Deutschland, a la que pertenecían también los buques Admiral Scheer y Lützow, que integraron la Marina de Guerra alemana (Kriegsmarine) durante el régimen hitleriano. Fue hundido en los inicios de la Segunda Guerra Mundial.

El DKM Admiral Scheer fue su gemelo, hasta que este se transformó al cambiársele el mástil torre por un mástil tipo trípode y un puente en forma de tubo en lugar de uno tipo pagoda.

El Graf Spee fue construido bajo los términos del Tratado de Versalles, de forma que su tonelaje no superase las 10.000 toneladas. Originalmente clasificado como un buque blindado, fue más tarde reclasificado como crucero pesado y conocido por los británicos como "acorazado de bolsillo" (pocket battleship).

En su momento fue considerado una obra maestra de la ingeniería naval.

El Admiral Graf Spee fue botado en Alemania en 1934 y bautizado en honor del almirante alemán de la Primera Guerra Mundial Maximilian Graf von Spee, el cual murió, junto con dos de sus hijos, en la primer batalla de las Islas Malvinas, el 8 de diciembre de 1914. Fue el segundo buque nombrado en su honor (el primero había sido el crucero de batalla SMS Graf Spee, que no llegó a ser terminado).

Descripción del buque:

De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles, los buques de guerra que debían reemplazar a los barcos existentes en el inventario de la Marina Alemana estaban limitados a desplazar 10.000 toneladas y a armar 2 torres tipo hongo con 3 cañones de 280 mm (11 pulgadas) cada una.

Su cadencia de fuego era de 2,5 disparos por minuto para los cañones de 280 mm y de 6 a 8 disparos por minuto para los de 150 milímetros, con un alcance máximo de 36.475 m con carga perforante para los primeros con una inclinación de 40º

Antes de que recibiera su nombre definitivo, fue identificado como Panzerschiff C y Ersatz Braunschweig, puesto que estaba destinado a reemplazar al viejo buque de guerra Braunschweig en el inventario de la flota.

El coste de la construcción fue de 82 millones de Reichsmarks. Se ahorró una gran cantidad de tonelaje usando soldadura eléctrica de profundidad en lugar de remaches. Poseía una propulsión de dos hélices, y un único timón romboide en la línea de crujía.

Su construcción fue autorizada el 23 de agosto de 1932 y fue puesto en grada el 1º de octubre de 1932.

Botado el 30 de junio de 1934, fue asignado a la armada el 6 de enero de 1936 y el incidente de su baja se produjo el 17 de diciembre de 1939 en Montevideo, Uruguay, por destrucción y echadura a pique.

Poseía un desplazamiento de 12.100 toneladas estándar y 16.200 en carga máxima; su eslora era de 186 metros, su manga 21.6 metros y su puntal 7.4 metros.

Sus sensores eran avanzados, radares tipo Fumo 22; su blindaje en el punte de mando de 150 milímetros, en cintura: 80 mm y la horizontal máxima: 45 mm

Contaba con el siguiente armamento: 6 cañones de 11" (28 cm) SK L/52 C28 en dos torretas triples, 8 cañones de 5,9" (15 cm) SK L/52 C28, 6 cañones AA de 10,5 cm Flak L/65 C33, 8 cañones AA de 3,7 cm Flak L/83 C30, 10 cañones AA de 2 cm Flak L/65 C30, 8 tubos lanzatorpedos 21" (533 mm) en 2 montajes cuádruples.

Se propulsaba con ocho motores diésel MAN de dos tiempos y 9 cilindros con dos hélices; que le daban una potencia de 54.000 HP, una velocidad máxima de 28,5 nudos y una autonomía de 8.900 millas náuticas a 20 nudos o de 19.000 millas náuticas a 10 nudos.

La tripulación llegaba a 33 oficiales y 586 suboficiales y marineros en tiempo de paz, o 43 oficiales y hasta 1099 suboficiales y marineros en tiempo de guerra.

El equipamiento incluía 2 hidroaviones Arado Ar 196 y una catapulta.

Después de ser comisionado en 1936, el Admiral Graf Spee prestó servicio como buque insignia hasta 1938, llevando a cabo tareas de control marino internacional en las costas españolas durante la Guerra Civil Española. Ya desde antes de la invasión de Polonia en septiembre de 1939, se habían hecho planes para desplegar los acorazados de bolsillo como corsarios en el océano Atlántico. El Graf Spee fue modificado desde diciembre de 1937 hasta septiembre de 1938, retirándosele los dobles reflectores laterales del mástil torre y dejando un solo reflector al frente.

Allí se le cambiaron sus 8 cañones de 88 mm por 105 mm. Y se lo equipó con el radar Fumo 22 en la cofa del mástil torre.

En septiembre de 1939 se le adicionaron ametralladoras de 20 mm en montaje simple y se modificó parte del puente principal del mástil torre. El mastíl-puente también fue modificado en una de sus alas. Tecnológicamente, el barco estaba por delante de su tiempo, especialmente en términos de velocidad, no así en términos de blindaje; pues en cuanto a este, el Graf Spee contaba con una faja lateral que protegía la línea de flotación hasta 1,5 m por encima y por debajo de esta línea.

Debido a la celeridad de las acciones del corsario alemán, en un momento dado los Aliados estuvieron convencidos de que realmente existían dos barcos, lo cual explicaría la aparición casi simultánea del Graf Spee en localizaciones distantes, inexplicables según los medios tradicionales de viaje marítimo de aquel tiempo.

Utilizó en su existencia al menos 5 modos de camuflaje en diferentes oportunidades, usando chimeneas falsas o falsas estructuras, pareciendo un buque civil o un crucero inglés. Esto confundía también sobre su presencia en diferentes mares.

El comienzo de la campaña. El lunes 21 de agosto de 1939, el acorazado Admiral Graf Spee zarpó del puerto de Wilhelmshaven para dirigirse hacia el Nordeste, al mando de su comandante, Hans Langsdorff (capitán del barco desde noviembre de 1938). Muy pocos notaron su ausencia y el hecho escapó a la inteligencia británica.

El 1 de septiembre de 1939, en algún lugar al noroeste del Cabo de Buena Esperanza, su capitán rompió el sello de las órdenes en secreto para este navío y se enteró de su misión, que consistía en actuar como corsario en el Atlántico sur. Apoyado por su buque de abastecimiento, el petrolero Altmark, sus órdenes eran hundir buques mercantes británicos sin entrar en combate con fuerzas enemigas considerables, amenazando de esta forma vitales líneas de suministro aliadas y distrayendo unidades navales británicas de sus bases en otras partes del mundo:

“1. Su primera misión consiste en alcanzar el Atlántico sin dejarse ver, evitando a tiempo todo buque que pudiera aparecer en el horizonte. Observará usted la misma actitud, incluso después de una posible rotura de hostilidades entre Inglaterra y Alemania, en tanto no reciba usted un telegrama ordenándole que comience sus operaciones.” “2. Su misión consistirá, a partir de entonces, en destruir por todos los medios los buques que aseguran el abastecimiento del enemigo. Evitará usted todavía, en la medida de lo posible, entrar en contacto con navíos militares adversarios. Aunque éstos últimos sean inferiores a usted en potencia, no los atacará más que en caso de que sea indispensable para proseguir su misión principal: la destrucción del comercio.” “3. Cambiando frecuentemente de zona de operaciones, sembrará usted la inquietud en el campo enemigo, dificultando, por consiguiente, la navegación, aunque no obtenga ningún resultado directo. Acrecentará usted tal inquietud trasladándose en ciertos momentos a regiones más alejadas…” Orden del Mando naval alemán, Berlín, 1939

Continuará el próximo jueves

martes, 24 de noviembre de 2009

Ofidios Peligrosos: La Víbora de Coral

Aunque no causa accidentes, uno de nuestros ofidios más peligrosos: la víbora de coral

La Víbora de Coral, Micrurus frontalis altirostris (Cope, 1860), de hábitos primordialmente subterráneos, habita zonas arenosas, sierras pedregosas y praderas abiertas en campos altos, arenales y hormigueros. Se la puede llegar a encontrar en casi todo el país, pese a lo cuál su presencia es menos marcada en el este y sur.

Ni siquiera ante la presencia de peligro es agresiva; ante el mismo se arrolla y expone su cola moviéndola, al tiempo que oculta su cabeza. Ante una distracción de su observador, suelen desaparecer. Esto sumado a que sus colmillos son muy cortos, resulta en que nunca se han registrado accidentes por esta especie en nuestro país, especie cuyo veneno es sin embargo, sumamente tóxico y peligroso, pues afecta el sistema nervioso y puede provocar insuficiencia respiratoria aguda por parálisis del diafragma.

De hecho, los reportes foráneos de accidentes con esta especie, proceden directamente de hechos relacionados a su manipulación.

Su dentición es proteroglifa. Presenta aspecto de culebra por sus escamas lisas y brillantes, con falta de distinción entre su cabeza y cuello que son cortos y romos y se encuentran cubiertas por escamas grandes. Mide entre 18 y 80 cm; el diámetro de su cuerpo cilíndrico es constante de extremo a extremo.

Se identifica por su diseño, consistente en anillos completos alrededor del cuerpo, dispuestos en entre 10 y 19 tríadas, separadas por anillos anchos color rojo coral. Cada tríada se compone de 3 anillos negros, de los cuáles el central es algo más ancho y se encuentra separado de los otros dos por anillos amarillos. Las bandas rojas son algo más angostas que el conjunto de cada tríada. Su cabeza y ojos son pequeños. La cola es muy corta y de punta roma.

Se alimenta principalmente de otros ofidios, culebras, lagartijas y de pequeños huevos.

Las hembras ponen hasta 7 huevos en las cámaras hongueras de hormigas cortadoras, y las crías nacen principalmente durante febrero y marzo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Cómo Destruir Montevideo por 300 Dólares

Hace pocos días se conoció el video clip de la canción “Ataque de Pánico”, del grupo de rock nacional Snake. El mismo, en sólo un par de semanas, mediante You Tube se encuentró recorriendo el mundo. Aunque no tanto en su carácter de video clip...

Quizás lo más trascendente haya sido el ejemplo -sin precedentes en el país- de las capacidades de distribución que puede disparar internet: la edición de este film en su versión de corto cinematográfico, más que en la de video clip, se convirtió en un éxito de crecimiento exponencial.

Si bien el formato video clip suma más de 50.000 reproducciones desde comienzos de noviembre, la versión “corto cinematográfico” de Fede Álvarez, elaborada a partir del mismo rodaje hecho para dicho video, ha recibido críticas y citas en sitios diversos de las más distintas partes del globo (y continúa en dispersión). Recibió desde el 3 de noviembre... ¡más de 400.000 visitas en poco más de dos semanas!

Federico Álvarez (Murdoc Films) invirtió 300 dólares (y no señores, no falta ningún cero a la derecha, debe decir trescientos) y 6 meses para dirigir, animar y producir este cortometraje que en su parte fílmica se aproxima apenas a los cuatro minutos de duración.

Quizás el argumento sea lo de menos y no valga la pena ni siquiera detenerse a juzgarlo; la parte poco creíble del cortometraje es la potencia visual lograda en los gráficos para un país que es a Hollywood lo que un grano de arena es al océano. Lo más destacable es entonces la demostración de las capacidades de un creador local que desde ahora será tomado en cuenta por el mundo.

La historia:

Ingresando por la Ruta 1, Robots Gigantes (¿procedentes desde? ¿con el objetivo de?) atacan Montevideo atravesando a su ingreso la Barra del Santa Lucia. En el camino, emblemáticos edificios montevideanos como la Terminal Tres Cruces, la Torre de Antel, el Palacio Legislativo, el Palacio Salvo, van siendo destruidos. Vaya a saber uno por qué tanto enojo de robots ensañados con un pueblo pacífico, pero para el caso, eso es lo de menos. No se salvó ni siquiera el Papa Juan Pablo II en Bulevar Artigas.

No faltan las emblemáticas presencias de Artigas ni de la bandera uruguaya flameando; ni faltó a la cita el corresponsal de guerra Martín Sarthou (esta vez sin necesidad de ir a Medio Oriente, sino desde el Palacio Legislativo nomás). Ni faltó siquiera una Fuerza Aérea Digital que saliera a la defensa del paisito.

Al cierre del corto, todo lo hablado hace poco tiempo sobre el traslado o no de los restos de Artigas de la Plaza Independencia se vuelve estéril, pues es allí donde estas peculiares seres establecen su epicentro de destrucción.

Como en toda película de SciFi, no faltan las situaciones absurdas. Por ejemplo: en vez de continuar huyendo en auto, abandonarlo para huir corriendo (pasa en las mejores películas); o bien esos enormes robots que destruyen todo respetando sin embargo cada columna del alumbrado de los accesos a Montevideo... y que hasta prolijamente caminan por la angosta calle 12 de Diciembre dejándo allí todo intacto habiendo tanto por destruir! También el periodista Sarthou aporta lo suyo, casi “sonriendo” ante cámaras al presentar una situación realmente crítica que sería de “sálvese quien pueda...”

ADP (Ataque de Pánico) fue creado usando herramientas como 3ds Max, FumeFx, Glu3d y Boujou. Y Fede Álvarez ya fue contactado por su trabajo desde el exterior.

Corto cinematográfico: http://www.youtube.com/watch?v=-dadPWhEhVk Video clip: http://www.youtube.com/watch?v=r8F9Qvror6g Contacto: +5982 7120405 - adriana@aparato.tv

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Fiebre del Oro 3ra Parte
La Primer Central Hidroeléctrica de Sudamérica

La Represa de Cuñapirú

Represa de Cuñapirú, comenzó a generar en 1882. La silueta humana delante de la caída de agua es referencia del tamaño de la obra.
Foto tomada de www.rionegro.com; parte de la colección digital privada del Prof. Eduardo R Palermo

El principal prodigio constructivo de la época fue la represa de Cuñapirú, ubicada en las proximidades de la represa de Barrial Posada y cuya construcción comenzó en 1880 culminando en 1881. Fue la primera represa hidroeléctrica de América del Sur, inaugurándose en 1882. En aquel entonces esta zona formaba parte de Tacuarembó, ya que Rivera, como departamento surgió el 1° de octubre de 1884. Fue construída para la compañía francesa “Minas de Oro del Uruguay”, por el ingeniero Clemente Barrial Posada.

La represa tenía 314 metros de largo; correspondientes a 89 y 200 metros de tabique de contención a los lados y 25 metros centrales que alojaban compuertas de 5 metros de altura.

Guías De Compuertas - Foto: Panoramio - Javi Valles

El lago artificial almacenaba 3 millones de metros cúbicos, y alimentaba primero a 3 y luego a 5 turbinas de 150 caballos de potencia cada una (un total de unos 550 KWH). Una de las turbinas estaba destinada exclusivamente a dar energía a todo el emprendimiento. A plena producción se podían llegar a moler 150 toneladas de cuarzo por día.

Con la fuerza del agua no sólo generaba electricidad para abastecer las localidades mineras de San Gregorio (que nada tiene que ver con San Gregorio de Polanco) y Corrales, sino que movía un mecanismo para moler el cuarzo traído tanto desde Santa Ernestina (por medio de un tren jalado por una locomotora apodada “La Clotilde” que arrastraba cuatro vagonetas delante y cuatro detrás) como desde el poblado minero San Gregorio, distante 12 kilómetros (a través de un aerocarril compuesto por 270 vagonetas, 104 torres emplazadas a distancia variada según la topografía y de 11700 metros de extensión, cuyas torres aún hoy se pueden ver).

La fuerza motriz para hacer funcionar dicho aerocarril, también provenía de la represa.

Ruinas de la edificacion principal - Foto: Panoramio - Marcirio Dias Leite

Mientras tanto, la vía de “La Clotilde” incluía 6 kilómetros de vías, 15 alcantarillas y un puente (sobre el arroyo San Pablo), en una época en la que el ferrocarril sólo llegaba hasta Paso de los Toros (A Rivera llegaría 10 años después).

Generó electricidad durante 36 años, hasta noviembre de 1918, cuando murió el técnico alemán que la operaba.

Las inundaciones de 1959 rompieron el dique de contención, dando lugar a que la usina se clausurara definitivamente.

Edificio Administrativo de la planta de generación y molienda Foto: Panoramio - Marcirio Dias Leite

El edificio tenía 100 m de largo por 30 de ancho. Actualmente se encuentran aún parte de las oficinas y alojamientos, las compuertas, las turbinas y un aljibe que aún sigue brindando agua potable.

Fiesta, prostitución, derroche de dinero, o más bien de pepitas y onzas de oro, son la norma de los centros mineros. Acá no fue diferente. Pero el tiempo no dejo rastros de tal grandiosidad, las estructuras yacen derruidas.

Compilación: LDI