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sábado, 11 de julio de 2009

36 Años del Naufragio del Vapor Ciudad de Asunción

El Vapor de la Carrera "Ciudad de Asunción"

Nacido en Montevideo en 1910, Francisco Tastás Moreno fue precursor de la fotografía color y de la fotoquímica en el Río de la Plata. Falleció hace poco, a sus 97 años, tras un paro cardíaco luego de una operación de cadera. Su fortaleza de espíritu, cultura, inteligencia, y gran sentido del humor, lo convirtieron en un ser entrañable.

Fue uno de los camarógrafos que filmó desde el aire la explosión del acorazado Admiral Graf Spee, el 17 de diciembre de 1939, después de abandonar el puerto de Montevideo.

Francisco Tastás Moreno, un uruguayo sobreviviente del naufragio.

En 1963, asido de un cajón, logró sobrevivir al naufragio del vapor de la carrera, más precisamente de la motonave Ciudad de Asunción, aferrado a un cajón de madera, siendo rescatado varias horas después y cuando ya casi no le quedaban fuerzas.

Con humor comentaba que, por suerte no tenía cámara en el naufragio y posterior incendio del Ciudad de Asunción en pleno invierno de 1963, cuando en vez de espectador fue protagonista, pues no hubiese podido flotar con tanto peso y sobrevivir durante nueve horas en aguas gélidas.

El “Ciudad de Asunción” había sido botado en Escocia en 1929, llegando al Río de la Plata junto a su gemelo “Ciudad de Corrientes” meses después. Medía 93 metros de eslora por 18 de manga calando 9 pies. Desplazaba 2.188 toneladas y se movía a 14 nudos mediante sus 3 motores de 3.000 caballos cada uno. Estaba habilitado para transportar 500 pasajeros y 420 toneladas de carga.

Algunos pasajeros habían tenido la intención era viajar en avión pero algunos vuelos regresaron y luego el aeropuerto de Carrasco clausuró totalmente los vuelos por una persistente y tupida niebla. Muchos de esos pasajeros, con atraso en sus itinerarios, se redireccionaron entonces al Vapor de la Carrera de bandera argentina "Ciudad de Asunción" ya que la bruma no detenía a este barco. Partía a las 2100.

Con cerrada niebla, el radar con mal funcionamiento y en medio de la noche, el buque zarpó. Avanzaba despacio. A las 3.40 se sintió un fuerte golpe en el casco. Se ordenó "Parar Máquinas" e inmediatamente después "Máquinas adelante a toda fuerza". Habían pasado por la banda equivocada la boya del casco hundido del carguero griego Marionga J. Cairis, golpeándolo.

La sala de maquinas se inundaba rápidamente por un gran rumbo de agua. A las 3.43 el capitán ordeno "todo timón a estribor rumbo norte", para tratar de varar el buque fuera del canal, que era allí particularmente profundo. A las 3:44 se detuvieron los motores y el buque quedo sin luz ni potencia. Se ordenó despertar a los pasajeros y preparar los botes.

El Capitán salió a cubierta y explicó la situación: no podía continuar el viaje pero serían rescatados por otros barcos apenas amaneciera. A las 4:00 el buque se asentó de modo casi perfecto sobre el lecho del río, quedando un par de cubiertas bien a salvo sobre el agua. Afortunadamente, todo estaba bajo control.

El mapa de la tragedia

Aunque entre la hora impropia y la estampida humana de muchos pasajeros huían despavoridos de sus camarotes, otros lo tomaban en broma. Era importante abrigarse bien; pero se veían algunos en simples piyamas. Parte de la tripulación se dirigía a los botes, maleta en mano; otros, más calmos, llevaban a los pasajeros a la cubierta más alta como había recomendado el Capitán. Jóvenes, adultos y viejos trepaban con dificultad por escaleras verticales hacia la más elevada cubierta previendo que, en el peor de los casos, el agua no llegaría hasta allí.

Transcurrió un rato, con 400 y pico de pasajeros relativamente calmos. Pero la tragedia comenzó cuando, a las 4:15 se vio salir un humo espeso por la chimenea de popa.

Primero fue una columnita, luego el fuego empezó a crecer. El capitán sin embargo permaneció en la proa, pero la gente comenzó a correrse al extremo más alejado del fuego, a popa. Luego comenzaron a salir chispas de la chimenea, cada vez más, hasta transformarse en llamaradas. Los pasajeros entraron en pánico: se había desatado un gran incendio en la Sala de Máquinas.

Ahí uno aprende muchas cosas –narró el fotógrafo Francisco Tastás Moreno.

“Primero, hay que mirar en un caso de incendio para que lado va el viento y caminar en contra; segundo, no es lo mismo un naufragio en alta mar que en el río. En alta mar usted puede tirar cosas de madera al agua que se van a quedar flotando alrededor del barco, pero en el río lo que uno tira al agua se va".

El Ciudad de Asunción luego del incendio. Nótese la proa intacta, pero el resto del buque calcinado.

La última práctica de “zafarrancho” databa en los libros de más de un año antes y la tripulación no estaba entrenada para el procedimiento de seguridad. Sólo se pudieron bajar dos de los seis botes, con capacidad para 30/35 personas cada uno; los restantes estaban engripados por falta de mantenimiento.

Muchos, ante la imposibilidad de subir a un bote y desesperados por evitar ser devorados por el fuego, saltaban a las frías aguas. Del otro lado, los seguían al Capitán, que aun daba órdenes a los pocos que quedaban a bordo, se sentían seguros al seguir a un líder; fueron así evitando las llamas, aún quedando acorralados en el puente. El Capitán no quiso abandonar el barco y con ese gesto salvó al grupo que lo acompañó.

Las crónicas de la época cuentan que debido a las vacaciones de julio viajaban muchos niños y jóvenes. Fueron 364 las personas salvadas del mar, 58 los fallecidos y 22 las personas rescatadas de la proa del Asunción por el remolcador Granville, entre las que se encontraban el capitán y los baqueanos.

El Ciudad de Asunción venía al mando del Capitán Avito Fernández con los baqueanos Luis Perroni y Manuel Vellijo. Los dos primeros fueron condenados a cinco años de cárcel por su riesgosa navegación y la impericia en el salvamento una vez ocurrido el siniestro.

Principales fuentes: http://www.cibernautica.com.ar/naufragios/ciudadasuncion/index.htm http://www.uruguaynatural.com.uy/nautica/notas/ciudad_asuncion.htm http://www.pilots-rioparana.com/Congreso_Practicos_2005/cd/Trabajos%20Congreso/uruguay/33_Planelles_Felipe/33%20-%20Uruguay%20-%20HISTORIA%20NAUFRAGIO%20JULIO%2063-Planelles.pdf

4 comentarios:

grace dijo...

El titulo debe decir " 46 . . . "

Anónimo dijo...

me gustaria si alguien me pudiera mandar fotos si las hay ya que mi madre iba en ese barco

Anónimo dijo...

Hola mi abuelo viajaba en ese barco y herede unos diarios del dia de accidente ponete en contacto y vemos como te mando unas fotocopias Gusgrimberg@gmail.com

Maria dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=m_edDZ-65NQ