Naturaleza, historia, leyendas y lugares de nuestra tierra.

........................

........................
Nuestro NORTE es tu SUR.
_

Gracias a tu contribución, podremos trabajar más para acercarte a Mi Uruguay

Búsqueda Temática

ATENCIÓN:


Mi Uruguay procura poner al alcance de sus lectores material de fomento y expansión de la historia e identidad cultural uruguaya.



Ante la era digital y el inmenso flujo que circula a través de internet, los artículos de sus trabajos se centran principalmente en la compilación desde fuentes eléctrónicas.



En el caso de los fragmentos de terceros que pudieren encontrarse, son de acceso previo a través de la WEB y se limitan a tramos menores de obras mayores, orientándose a la exposición y difusión de sus autores o canales de origen y a la promoción de sus totalidades mediante la cita de fuentes y/o mención de los sitios de donde el material fue recogido.



Nuestra guía es el respeto de sus derechos. Por tanto, si usted es propietario de cualquier segmento que haya sido incluído y desea sea retirado del sitio, rogamos nos lo haga inmediatamente saber a: info@miuruguay.com y correo@miuruguay.tk



Con gusto y total privacidad lo suprimiremos a la brevedad.




Se ha producido un error en este gadget.

el número de uruguay que necesitas:

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Fiebre del Oro 2da. Parte
Santa Ernestina: Pueblo Fantasma

Restos de la Iglesia de Santa Ernestina - Foto: Panoramio - Hugo López

Al fundarse la “Compañía Francesa de Minas de Oro del Uruguay”, se formaron dos centros de actividades: el de máquinas, sobre el arroyo de Cuñapirú, y el de trabajos mineros, en Santa Ernestina, una villa desaparecida que estuvo a punto de ser capital departamental, de profusa vida nocturna, una referente del fin de siglo XIX para el norte del país y que vivió un sangriento alzamiento obrero, un cocktail que cuesta imaginar hoy día.

Los hermanos Birabén, copropietarios, habían tenido discordias con el directorio de Europa, por lo que se separaron y fueron a explotar otras minas en la región de Corrales, obteniendo, a ese efecto, dos concesiones: una en la margen derecha y otra en la izquierda del arroyo Corrales.

Así se empezó a reunir gente, principalmente en la margen derecha, donde está hoy la villa con el nombre de Minas de Corrales. Allí la Compañía Minera de Corrales estableció sus almacenes, casa para el Directorio, algunas habitaciones para los peones y demás para accesorios y cosas de costumbre en trabajos de esa clase.

Poco a poco se fue formando una calle, que comprendía además pequeños negocios, lo que devino en el núcleo de la villa actual, que conserva características de entonces, como puertas de calle elevadas dos o tres escalones para evitar las crecientes.

Corrales se había levantado en campos de propiedad de Conrado F. Rucker, que había donado 2 hectáreas de terreno en el pueblo, con destino a los edificios de la Comisión Auxiliar, juzgado de Paz, Escuela, Correo y Receptoría de rentas. Un censo en la localidad levantado el 18 de julio de 1895, arrojó la cantidad de 1673 habitantes.

Entre los primeros profesionales radicados en la zona, importa destacar a Francisco V. Davison, un montevideano doctorado en Edimburgo en medicina y cirugía, que llegó a Santa Ernestina a fines del verano de 1880 junto a su esposa inglesa Ana Paker, enfermera diplomada y con grandes conocimientos de obstetricia. Ambos atendieron con celo extraordinario y enorme caudal de bondad y desinterés la salud de los mineros, de la población y campaña.

Pero para fines de los 1870, el agrupamiento urbano más importante era aún Santa Ernestina. A unos cuatro kilómetros de la represa, se trataba de un caserío desordenado pero totalmente atípico para el país, que alternaba rancheríos con arquitecturas industriales inglesas y que llegó a albergar en su auge a casi 2000 habitantes.

Santa Ernestina por 1908 Los cerros chatos riverenses se distinguen claramente en el fondo
Foto - Panoramio - RiciChris

Dada su proximidad a la Usina de Cuñapirú, allí se centraban servicios públicos y privados.

Había allí también una vida nocturna poco creíble hoy. Gracias a las jóvenes francesas cuya inmigración había sido facilitada por el Jefe Político de Tacuarembó, el Coronel Escayola, se podía disfrutar de la vanguardia musical parisina, al punto de que se llegaron a representar fragmentos de óperas.

Sangre, fiesta, prostitución, derroche de pepitas y onzas de oro. Pero el tiempo no dejo rastros de tal grandiosidad, las estructuras yacen derruidas.

En prueba a la extraordinaria opulencia de la zona, en 1884, cuando se creó el departamento de Rivera, en primera instancia se manejó instalar la capital no en la frontera sino en Villa Santa Ernestina, centro poblado de cerca de 700 residentes fijos, pero en cuyos alrededores (incluyendo Corrales) ya residían unas tres mil personas, cientos de ellos representantes de inmigrantes de varias nacionalidades.

El cementerio, (uno de los pocos supervivientes de Santa Ernestina hoy, pues apenas quedan tres edificaciones), conjunta estilos diferentes y lápidas en distintos idiomas.

Así Liebig’s en Fray Bentos (1868) y el eje de 9 kilómetros Cuñapirú/Minas de Corrales (1867/1882) se constituyeron en los dos principales polos tecnológicos de la época, muy lejos de la influencia centralista de Montevideo.

1908 - La Pulpería de Santa Ernestina
Foto - Panoramio - RiciChris

Santa Ernestina y la Primera Huelga en el Uruguay El 13 de Enero de 1880, se hizo conocer en Santa Ernestina, un nuevo sistema de paga. Estaban contratados a $ 25 por mes, y se pretendía pagarles solamente $ 1 por cada día que trabajasen, descontando así días de mal tiempo o días en que por problemas técnicos no se pudiese trabajar. El nuevo sueldo establecido por la Empresa, no fue aceptado y provocó una huelga - motín.

Se produjo una rebelión de obreros que fue reprimida violentamente, dejando como saldo un tendal de trabajadores gravemente heridos que murieron sin poder ser atendidos. Otros fueron trasladados con urgencia al Hospital de San Fructuoso (hoy Ciudad de Tacuarembó) pero, en su mayoría, no llegaron con vida.

Continuará el próximo jueves.

Parte del material editado coresponde a investigaciones del Prof. Eduardo R Palermo

Compilación desde múltiples fuentes: LDI

No hay comentarios: