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jueves, 30 de julio de 2009

Sismos en el Uruguay: 5ta y Última Parte (1990)

Epicentro del movimiento de 1990 - La Paloma, Durazno.

El territorio continental uruguayo, a diferencia del territorio marítimo, constituye una zona muy estable en términos tectónicos, en la que es altamente improbable la focalización de terremotos importantes. La única referencia que se tiene de un temblor de origen continental es la de un hecho sísmico leve. Data del 10 de enero de 1990, a las 22:30 horas, con una intensidad de III en la Escala de Mercalli Modificada y tuvo una duración de dos a tres segundos. Fue sentido en su mayor intensidad en el paraje La Paloma, en el Departamento de Durazno.

De acuerdo a lo manifestado por pobladores de la zona, inicialmente se sintió un fuerte ruido, similar a un trueno para algunos, acompañado inmediatamente de vibraciones del suelo, trepidación de vidrios, movimiento de objetos colgantes, muebles y caída de objetos de estanterías. También se pudieron constatar algunos efectos en diversas construcciones.

El origen exacto de este fenómeno hasta hoy sigue siendo incierto, aunque se especula ante la posibilidad de un fenómeno natural pero inducido al fin y al cabo por el hombre: reajustes tectónicos en la zona cercana al embalse del Rincón de Bonete, quizás forzados por el sobrepeso adicional de 9 mil millones de toneladas que supone este embalse hídrico de unos 1070 kilómetros cuadrados y (a cota 80 metros) 8.8 kilómetros cúbicos, que fue llenado por vez primera 44 años antes, en 1945.

Las tecnologías actuales, si bien no son exactas, permiten observar movimientos menores premonitorios que indicarían la posibilidad de un movimiento sísmico mayor. Lamentablemente, Uruguay no cuenta con sismógrafos para realizar un registro continuo de los movimientos en la corteza terrestre ni de instrumentos para determinar desplazamientos de puntos determinados. Mediante triangulación, con tres referencias se puede obtener la dirección de la onda sísmica y el sitio del foco; por lo que en casos excepcionales se deben solicitar datos a las redes sismológicas de Brasil y Argentina.

Uruguay integra desde 1973 el Centro Regional de Sismología para América Latina (Ceresis), del cual Benavídez Sosa fue presidente. Trabajando en una investigación promovida por ese organismo fue que el ingeniero y su equipo recolectaron datos de los sismos ocurridos en estas tierras, al menos en el período de la post-fundación hispano-portuguesa.

"De los terremotos estudiados, los tres más fuertes fueron mar adentro o en el Río de la Plata. Hay una región, en la cuenca de Punta del Este, que está altamente fallada, por lo que puede haber movimiento de bloques tectónicos (es decir, de la corteza terrestre) y se producen las ondas que dan lugar al temblor".

En el caso de que se registre algún movimiento, las indicaciones de seguridad indican que si se está en una vivienda sismo resistente hay que alejarse de las superficies vidriadas.

Inmediatamente como prevención se debería cortar el gas por cañería y en casos severos la electricidad, pues un efecto secundario en los grandes terremotos son los incendios. En el caso de que la vivienda no sea sismo resistente, lo más conveniente es escapar a lugares abiertos del exterior, a salvo de la caída de objetos.

Pero no es necesario alarmarse. Un terremoto aquí muy difícilmente será de mayor grado de los que ya hubo. Podrían oscilar un poco algunos edificios, en particular los más altos, desprender algún revoque dañado, pero no más que eso. La geología uruguaya es muy estable, con la salvedad de la falla de la que ya hablamos y que se ha encontrado en la cuenca de Punta del Este, lo que indica que esa sería la zona más expuesta, a unos 200 kilómetros de la costa.

Seguramente jamás enfrentemos la situación. Pero llegado el caso, estar informados por supuesto sí nos ahorrará un momento de incertidumbre y zozobra.

Fuentes de compilación para toda la serie: “Sismicidad y sismotectónica en Uruguay” de Alberto Benavídez Sosa; Enciclopedia Libre Wikipedia; “Mitos, Leyendas y Tradiciones de la Banda Oriental” de Gonzalo Abella; “Boulevard Sarandi” de Milton Schinca; Periódico “Mente Abierta” Nº19, Julio – Agosto 2008; “Terremoto en Uruguay, quizás" del diarioEl País de Montevideo, por Gabriela Vaz, del 27 de mayo de 2007; “El país tiene cinco zonas con riesgo sísmico”, del diario Clarín, Argentina, del 19 de agosto de 2007 y “Mira como tiemblo” del diario “El Observador” del 10 de abril de 2009.

miércoles, 29 de julio de 2009

1930 - Mundial de Montevideo - Video Histórico

Complementando la nota publicada ayer martes, a casi 80 años, hoy difundimos este video histórico de cinco minutos y medio con escenas perdidas durante muchísimo tiempo sobre la final de Montevideo, del 30 de julio de 1930.

Si el video se entrecorta, tu velocidad de bajada de internet no es la suficiente, pero se resuelve muy sencillamente: colocando poniendo el video en modo de pausa hasta que la barra roja bajo la pantalla se complete y reproduciendo inmediatamente después.

Eledeí - Mi Uruguay

martes, 28 de julio de 2009

1930 - El Mundial de Montevideo

Fue en Barcelona, el 18 de marzo de 1928 y con la firma de Alfonso XIII, donde el congreso de FIFA decidió que la primera Copa del Mundo se celebraría en julio de 1930 en Uruguay, país que ostentaba los títulos olímpicos de 1924 y 1928. España era candidata a la organización, pero el peso de los sudamericanos decidió la elección.

El Novísimo Estadio Centenario y sus alrededores colmados. La gramilla bastante ausente...

Quedaba lo más duro: organizar algo enorme desde la absoluta nada. Valga como ejemplo que Brasil acudió con un equipo en el que no estaban los jugadores paulistas, los mejores que tenían. No se creían que eso de un Mundial iba a ser algo importante y decidieron quedarse jugando su Liga.

A Uruguay 1930 no se llegó por fase de clasificación y sí por invitaciones. Europa, herida toda por la elección de Uruguay, boicoteó el evento. Sólo Francia, Rumania, Bélgica y Yugoslavia cruzaron el Atlántico en barco para llegar a Montevideo.

José María Mateos, por entonces seleccionador español, aseguró que aquello era un viaje “impracticable” tanto por la distancia hasta Montevideo como por el perjuicio que suponía a los clubes tener que ceder a sus jugadores en pleno campeonato.

Jules Rimet tuvo que viajar en tren hasta Bucarest para que el mismísimo rey Carol de Rumania decidiera que su país tomara parte en el Mundial. Tan dudoso estaba todo, que la organización no realizó el sorteo de los grupos hasta que todos los equipos estuvieron en Uruguay.

El ‘Conde Verde’ partió de Génova, donde subieron los futbolistas rumanos, con paradas en Villefranche-Sur-Mer, donde subieron los franceses y en Barcelona, donde lo hicieron los belgas. Luego Lisboa, Madeira, Canarias, Río de Janeiro, donde abordaron los brasileños, para finalizar su recorrido en Buenos Aires.

Yugoslavia viajó a bordo del Florida, un pequeño barco de correos.

"Aplastando el Hormigón..." - En nuestras búsquedas por la web dimos con esta notable foto: un conglomerado de gente, sin explicación alguna, en la tribuna Colombes... La Olímpica aún estaba ausente.

El balón echó a rodar el 13 de julio, en la cancha de Peñarol, en Pocitos, ya que el Estadio aún no estaba listo, contrariando a los afiches que se imprimieron anunciando la disputa para entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Las limitaciones de la época no alcanzaron para corregir un error que quedó impreso para la posteridad.

Afiche Oficial del Mundial; nótese la discrepancia de fechas.

Las clásicas boinas que lucían varios jugadores, no tenían sino la finalidad de protegerse del duro balón, que tenía una costura exterior, por lo cual había que tener bastante coraje para darle de cabeza. Una solución era jugar de gorra. Los más listos las rellenaban con papel de periódico o cartón.

El Mundial de Uruguay bien se podía haber llamado "de Montevideo". Es el único que se ha celebrado sólo en una ciudad y faltó muy poco para que únicamente se celebrara en el estadio Centenario. Sólo el retraso en la inauguración del gran estadio hizo que se tuviera que jugar también en los campos de juego de Peñarol y Nacional, en Pocitos y en el Parque Central.

No hubo partido de definición de tercer y cuarto puesto: Uruguay apabulló a Yugoslavia en las semifinales por 6-1. Los balcánicos, indignados porque se les había anulado un gol legal, se negaron a disputar el tercer y cuarto puesto ante Estados Unidos.

¡Y el talón de un anillo central de Olímpica contra Amsterdam! Inaugurada con el hormigón sin todavía terminar de curar...

Se vendieron un total de 547.308 entradas en los 18 partidos jugados, y con la curiosidad de que la recaudación de la semifinal entre Uruguay y Yugoslavia fue superior a la de la final ante Argentina: 35.057 pesos por 30.000.

Lucient Laurent, de Francia, entró en la historia como el autor del primer gol de la historia de los Mundiales. Fue a los 19 minutos del partido inaugural entre México y Francia.

Pablo Dorado pone el 1 a 0 a favor de Uruguay en el arco de la Colombes. Obsérvese la posición de los fotógrafos sobre la línea misma, hoy inadmisible.

La final fue lo que se esperaba: un mano a mano entre Uruguay y Argentina, los dos gigantes del Río de la Plata. El 30 de julio, en un estadio Centenario que se inauguró con el Mundial ya iniciado, la celeste batió a sus vecinos. En el primer tiempo el equipo argentino ganaba 2 a 1, pero en la etapa final salió a relucir el clásico temperamento de los uruguayos, que sobre la base primordialmente de una mayor física, lograron dar vuelta el resultado y se impusieron por 4 a 2.

Mañana miércoles 29 complementaremos esta nota con un expléndido video documental de la época muy poco difundido sobre la histórica final de 1930.

Texto ampliado a partir de una reseña de Miguel A. Lara.

sábado, 25 de julio de 2009

Si Corren Atletas, Entonces Corren Trenes.

Florida varias veces al año sale a la calle a correr; la imagen de su clásica prueba "8K" curzando el Puente de la Piedra Alta es elocuente; delante, a la derecha, las ya populares "pelucas verdefluo" de la agrupación Halcones del Uruguay. (Foto gentileza de Diario Médico)

En esta bendecida tierra donde mucho de lo que sucede día a día se desconoce, los emprendimientos de la Agrupación de Atletas del Uruguay son marca registrada en cuanto a innovaciones y actividades multitudinarias se refiere. A la mañana de ayer, viernes 24 de julio, más de 600 pasajes de ferrocarril habían sido vendidos para asistir a la 8va. Fecha del campeonato de ruta, organizada por los Corredores de la Piedra Alta, en Florida.

Durante mas de 40 años, esta entidad deportiva se caracterizó por su absoluta fraternidad y cordialidad entre todos sus asociados. Pero fue a partir del año 2002 cuando comenzó a manifestar un sorprendente crecimiento que la catapultó a ser la asociación de entidades atléticas más importante del Uruguay, con un campeonato nacional de atletismo de ruta que, si bien es aún menos difundido de lo que debería, sí es reconocido en todo el país, integrando a más de 45 equipos de atletas que suman más de 900 asociados apostando a una mejor calidad de vida.

Luis Fernández Fariña, falleció el 22 de abril, a sus 75 años, pero dejó como inmenso legado su cuota de responsabilidad en la explosión de auge del atletismo popular uruguayo. (Foto: Luis Daniel Ibarrola)

Los torneos que nacieron a mediados de la década del 60 como los "Campeonatos de Curbelli”, posteriormente se denominaron "Campeonato de los Barrios", y mutaron a su máxima expresión en 2002, como “Campeonatos de la Agrupación de Atletas del Uruguay”, bajo el liderazgo de un inmenso referente, Luis Fernández Fariña, fallecido tres meses atrás, pero que a sus 75 años dejó su obra, su mensaje y su absoluta dedicación a la causa, corriendo hasta el mismísimo último día de su vida.

Hoy, cada actividad que emprende esta asociación civil, es sinónimo de profesionalismo y de fraternidad, promoviendo no sólo el desarrollo atlético sino el auténtico crecimiento social de todos sus miembros que abarcan un espectro etario que va de los 13 a los más de 70 años.

En 2008, en similar viaje a Florida, la nueva Estación Central desbordó de concurrentes. AFE hizo correr seis salones. Este domingo 26 de julio de 2009 serán ocho y los atletas marcarán seguramente un nuevo récord en la era "posextinción" de los ferrocarriles de pasajeros. (Foto de archivo de la Agrupación de Atletas del Uruguay).

El próximo domingo, un tren cargado de afectos, de emociones y sensaciones, partirá a las 7 de la mañana desde la Nueva Estación Central rumbo a la Estación Florida, desde la que regresará a las 14, llevando consigo el mensaje fundacional de apostar a la mejora de la calidad de vida y a los logros impensados mediante la práctica del deporte.

Será oportunidad para que a su vez, los nostálgicos de los trenes de pasajeros se arrimen a las vías a saludar con alegría a un inusual convoy que se integrará con por lo menos 8 salones de pasajeros colmados de alegría: un tren de casi dos cuadras que recorrerá 109 kilómetros, y sobre el cual dejamos a los conocedores del tema la tarea de referir cada cuánto tiempo se ve aún en Uruguay algo así.

No menos de 650 almas en un único tren se unirán luego a todos los demás atletas, ya sean locales, ya sean los que viajan desde otros puntos del país o quienes lo hacen por su cuenta, para dejar desde las 11 de la mañana, 10kms. de su empeño corriendo en esta ocasión por las calles de Florida.

Demostrarán en esa ciudad importantísima para la historia de nuestro país, que cuando se trabaja con pasión y corazón, se pueden conseguir logros que no hacen más que acariciar el alma tanto a aquellos "locos que corren" como a los “locos de los trenes” que se regocijan con la enorme satisfacción de ver cómo el mensaje de viejos referentes se une al sueño de los más jóvenes para cristalizarse en emprendimientos tan sorprendentes como este.

Edgardo Ramos Verde y Luis Daniel Ibarrola.-

jueves, 23 de julio de 2009

Sismos en el Uruguay: 4ta Parte (1988)

Sismo del Mar Territorial Uruguayo - 26 de junio de 1988

Desde 1888 a 1988 transcurrió un siglo “sin mayores novedades sísmicas”

Anecdóticamente, el 21 de enero de 1948 a la hora 13:47, un movimiento sísmico, conocido como “el terremoto de Entre Ríos” de magnitud 5,5 en la escala de Richter e intensidad VI en la escala de Mercalli Modificada, sacudió a las provincias de Entre Ríos y Corrientes, apenas pasado el medio día, sorprendiendo a los habitantes, desconocedores de este fenómeno natural.

Según el Instituto de Prevención Sísmica - INPRES -de Argentina, su epicentro estuvo a una profundidad de 30 km, a 6 km al sur de Chajarí, a 10 kms del Río Uruguay y frente al actual embalse de Salto Grande (inexistente entonces), en el departamento de Federación, de la provincia de Entre Ríos. Fue sentido con menor intensidad en nuestro territorio en Belén y en las ciudades de Salto (Uruguay) y su vecina Concordia.

Cabe recordar que no existen en el mundo regiones asísmicas, por lo tanto los fenómenos de 1848 y 1888 podrían repetirse en el Río de la Plata. Y como respaldo se cuenta con otro antecedente: el sismo del 26 de junio de 1988 con epicentro en el mar territorial uruguayo. Se produjo a las 6hs. 24’ 23” (3.24.23 GMT), con una magnitud de 3,9 en la escala de Richter.

Conocido como “Terremoto del Mar Territorial Uruguayo”, su epicentro se estimó según el Observatorio Sismológico de la Universidad de Brasilia (a través de la red sismográfica instalada en el área de la Represa de Itaipú, en el límite con Paraguay) y según el IMPRES (Instituto de Prevención Sísmica Argentino) en las coordenadas 36°,5 S y 53°, 5 W, esto es, a unos 200 kms. al sudeste de Maldonado y a unos 300 kms. también al sudeste de Montevideo. Su hipocentro se estableció a 31 kms. de profundidad.

Afectó levemente a las poblaciones de la costa del río de la Plata, en particular a las ciudades de Maldonado y de Montevideo. No produjo daños.

Según Alberto Benavídes Sosa, ingeniero agrimensor, master en geofísica y ex presidente de Centro Regional de Sismología - CERESIS - para América del Sur, "estos sismos son provocados por una región en especial, la cuenca de Punta del Este, que está altamente fallada, por lo que puede haber movimientos de placas tectónicas que provoquen temblores en el área del Río de la Plata".

Se trató “de un terremoto focalizado dentro de los limites territoriales uruguayos, en la denominada Cuenca de Punta del Este. (...) Las mayores expectativas nacionales de encontrar recursos petrolíferos se hayan en el momento actual centradas en la zona de la ubicación de los focos de los terremotos de los años 1848 y 1988.”

Y prosigue: “La falta de datos instrumentales provenientes de una red sismográfica cercana, desplegada en el sur del territorio uruguayo han sido hasta el momento un impedimento para el estudio de los niveles de sismicidad en la Cuenca, que puede ser catalogada como una provincia sismogenética”.

Fuentes de compilación para toda la serie: “Sismicidad y sismotectónica en Uruguay” de Alberto Benavídez Sosa; Enciclopedia Libre Wikipedia; “Mitos, Leyendas y Tradiciones de la Banda Oriental” de Gonzalo Abella; “Boulevard Sarandi” de Milton Schinca; Periódico “Mente Abierta” Nº19, Julio – Agosto 2008; “Terremoto en Uruguay, quizás" del diarioEl País de Montevideo, por Gabriela Vaz, del 27 de mayo de 2007; “El país tiene cinco zonas con riesgo sísmico”, del diario Clarín, Argentina, del 19 de agosto de 2007 y “Mira como tiemblo” del diario “El Observador” del 10 de abril de 2009.

martes, 21 de julio de 2009

Natalicio de Pedro Figari, Pintor de la Patria Mía

Candombe, Pedro Figari 1921 - óleo sobre lienzo 75 x 105 cm - Colección Constantini

Pedro Figari Solari nació en Montevideo, el 29 de junio de 1861. Pintor, abogado, político, escritor y periodista. Una de las figuras más destacadas de la pintura uruguaya y latinoamericana, perteneciente a la escuela postimpresionista, caracterizado por su carácter polifacético y su voluntad americanista.

Su obra está aislada como la de ningún otro artista nacional precisamente porque fue convencidamente uruguayo y por haber desarrollado su alto intelecto en exploraciones de la cultura rioplatense, un caso de raro culto por el esencial dominio de los ingredientes más propios y la sabiduría que emana de la expresión que corre como linfa sin esfuerzos.

Óleo sobre cartón, 68 x 78,7 cm - Colección Banco de la República

La vida de este pintor, como la de todo creador genuino, tiene sus características singularísimas. Hombre evidentemente social, gozó en su juventud de la simpatía de los triunfos. Primero fue un abogado, recibido a los veinticinco años en la Universidad de la República, sobresaliente en el derecho penal como defensor de inculpados en causas célebres de su tiempo; letrado del Banco República; funcionario en el alto cargo de Inspector de Escuela de Artes y Oficios del país, donde por sus directivas quiso ensayar el estudio del desarrollo decorativo de los elementos de la fauna y flora nativas; político del Partido Colorado que ocupó bancas de representante nacional por Rocha y después por Lavalleja.

Cumplió esas actividades destacadamente, llegando hasta a abarcar la diplomacia, que fue vivida por Pedro Figari con un parejo interés por las actividades intelectuales del puro y gratuito ejercicio.

Fue ensayista de la belleza en su libro Arte, Estética, Ideal publicado en 1912. Autor de razonamientos sobre belleza, como los poemas "El arquitecto" (1930), su pensamiento fijado en palabras forma una notable unidad con su plástica, ya que sus libros pueden ser leídos en su pintura.

Los escenarios de largos horizontes en los que los seres se integran en el paisaje señalan el credo panteísta como el mensaje último de un artista filósofo. Comprendiendo como pocos en que grado las artes representan la sabiduría del pensamiento humano, supo compendiar todas sus ideas fragmentadas en actividades múltiples en la unidad visual del cuadro pintado.

Al iniciar decididamente su entrega a la pintura, la conciencia debió serle clara sobre el destino futuro, pues no podía ignorar su inmersión voluntaria en el descrédito ante los círculos y mundo oficial en que actuaba, el abandono total de los halagos fugaces y de la suspensión en su país por un largo lapso de su condición popular de prohombre, todo lo cual sucedió. Por otra parte, hasta el momento de su decisión hacia la pintura, los círculos artísticos a los cuales iría a integrar no le estimaban más que como aficionado, como sólo persona destacada y brillante que amaba la pintura.

Cuando Figari estructuró toda la creación de su arte tras larga meditación y paciente recato, fue a Buenos Aires a producir. Allí vivió cuatro años pintando sin reposo. Del ejercicio salió su incomparable estilo, porque en la pintura también la mano piensa. Figari parte desde Montevideo con su vocación ya marcada a instalarse primero en Buenos Aires (1921-1925) y luego en París (1925-1933) .

"La Pampa" - óleo sobre cartón
Los temas de Figari, eran ciertamente afines a los usados por artistas argentinos, así que allí completa su repertorio con interpretaciones de motivos argentinos, como el episodio de "Barranca Yaco", del retrato del personaje literario "Don Segundo Sombra" y las danzas provincianas. Encontró en Buenos Aires un medio, una "élite" culta, acogedora, pero lo suficientemente reciente en el contacto del artista para apreciarlo como versión totalmente inédita y respetarlo en su virginidad interpretativa. Una "élite" de alta napa de la sociedad bonaerense lo sostiene y alienta. Algunos literatos intuyen su gran aporte a la cultura ciudadana.

En lo colectivo, es un momento en que el arte de América del Sur se ve invadido por los pintoresquistas y los cultores del tipismo. Pero Figari se aisló en su posición; nada reprodujo, nada subrayó: todo en su pintura fue un comentario. Que lejos de ser pirotecnia propagandista del folclore, era solera y prosapia rioplatense; una historia usada, sabia e íntima. En Buenos Aires, Paris y un último año, en 1934 en Montevideo, cuando cesa de pintar dejando amontonados a su muerte dos mil quinientos cartones pintados, es que se realiza su largo relato. Cada cartón suyo es una palabra de ese enorme mundo experimentado por este, sin duda, insólitamente culto pintor. Ese hombre universitario y de letras, redactor de ensayos filosóficos, se convierte en el visualizador por excelencia.

Figari -bien lo afirmaba el artista en todas sus conversaciones- tuvo su tema, cuyos motivos son todos innegablemente parecidos al escenario del Río de la Plata. Bastante fácil es comprender que en este aspecto solo puede interesar al uruguayo o al argentino, pero los temas en pintura empiezan a ser válidos desde las mismas creaciones de los artistas y no por méritos referenciales que solo atraen a la gente local; lo que importa afirmar es que Figari creó su propio tema, y que la narración de ese folklore íntimo del artista interesa a todo el mundo porque se le comprende como extraído desde dentro del pintor y no como captación externa o pintoresca de las cosas reales.

Pedro Figari

Figari falleció en Montevideo, el 24 de julio de 1938, el mismo día que falleció el escritor Carlos Reyles.

Extractado de la Enciclopedia de uso libre Wikipedia.

sábado, 18 de julio de 2009

A 40 Años de Pisar la Luna ¿Mito o Realidad? ¿Pisó Neil Armstrong Suelo Uruguayo?

Neil Armstrong, el primer ser humano que pisó la luna, ¿pisó o no pisó Uruguay?

"Houston, aquí la Base Tranquillitatis. El “Eagle” alunizó". Eran las 20:17 GMT del 20 de julio de 1969. El astronauta Armstrong acababa de descender el módulo lunar en el Mar de la Tranquilidad.

Cientos de millones de personas a lo largo y ancho del planeta seguían el evento. Se hablaba del "cumplimiento de un sueño de la humanidad", del "inicio de una nueva era". Ninguna comparación resultaba exagerada.

Seis horas y media más tarde, cuando Armstrong bajó laboriosamente la escalera de metal para dirigirse a la superficie lunar, sus "palabras históricas" darían la vuelta al globo terrestre: "That´s one small step for a man, one giant leap for mankind" ("Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad").

También la coordinación, desde el punto de vista de la NASA, fue perfecta: eran las 02:56 GMT, en Estados Unidos justo "horario central" de la noche del 20 de julio, la mejor hora para los noticieros.

Mientras Armstrong y Aldrin clavaban la bandera estadounidense en la superficie lunar, emplazaban instrumentos de medición y saltaban ultralivianos a través de la atmósfera lunar, Collins continuó dando órbitas alrededor de la Luna. Era "el más solitario de los hombres", según comentó un observador.

Fue una corta visita a la Luna: poco más de dos horas duró la estadía de Armstrong, aún menos tiempo estuvo su colega, antes de que ambos tuvieran que volver a la cápsula. Recogieron 22 kilos de muestras de roca para estudios científicos.

Foto y texto de los archivos de la NASA: "Aunque los astronautas habían sido entrenados en la Tierra para tomar sucesiones de fotos que pudiesen luego ensamblarse en panorámicas, esta es la ÚNICA buena fotografía que Buzz Aldrin consiguió tomar de su compañero Armstrong"

Y si cuarenta años después de que Neil Armstrong caminara en la Luna todavía hay quienes dicen que su "salto gigante para la humanidad" tuvo lugar en un estudio de filmación en la cálida Arizona y no en la fría superficie lunar, también hay muchísimos uruguayos que insisten en la visita incógnita que Armstrong realizó trabajando para la revista norteamericana “Newsweek” a la cuestionada estancia “La Aurora”, a finales de la década del ´70, más presumiblemente en 1976 y con el fin de investigar allí el fenómeno OVNI.

Pero ahora llegó el punto final para el mito, para las especulaciones, para la desinformación diseminada por otro tipo de intereses: el ex-astronauta y primer hombre que pisó la Luna, Neil Armstrong, nunca estuvo en la estancia "La Aurora" del Departamento de Paysandú, casi en su límite con Salto.

Desde hace muchos años, los interesados en seguir promoviendo a la tal estancia como presunto lugar de encuentro y contacto con "seres extraterrestres" y sus naves, no tuvieron ningún reparo en usar el nombre de este prestigioso hombre para dar más relevancia a sus historias.

Oportunamente, C.I.O.V.I. (Centro Investigador de Objetos Voladores Inidentificados) a través de diversas visitas a la estancia más investigación colateralmente realizada, pudo determinar sin margen para la duda que el acontecimiento sucedido en dicha estancia al Sr. Ángel María Tonna en un principio, fue sencillamente una descarga eléctrica de una nueva instalación efectuada, la que hizo cortocircuito, trasladándose una enorme chispa eléctrica a través de los cables que terminó fundiendo un equipo electrógeno usado a tales efectos.

Con posterioridad comenzó el mito del "cambio de naves" (supuestamente extraterrestres) dentro de la estancia. También el de un ombú -que se partió solo por efecto de insectos que le afectaron desde su interior- pero del que se dijo que era un "radio-faro" utilizado por los seres del espacio exterior. Hasta se dijo que cualquier animal que se acercara al ombú moría por radioactividad.

El Centro de Investigación Nuclear (actual DINETEN) con el uso de un sofisticado detector, estableció la ausencia total de radioactividad por sobre los niveles normales en la referida estancia.

Pero luego, hubo también quienes se encargaron de trazar marcas en suelo para ambientar más aún todo el mito.

Desde 1976 a la fecha (Mayo de 2008) jamás nada se pudo sustanciar mediante evidencias válidas del punto de vista científico como para sostener ninguna de las afirmaciones hechas respecto a sucesos extraordinarios presuntamente ocurridos en la "La Aurora". Todo se ha reducido a nivel de lo que técnicamente se dicen "rumores".

El último elemento de todos esos rumores era la persistente afirmación de que Neil Armstrong había estado en "La Aurora" investigando los fenómenos excepcionales que allí ocurrían.

Se llegó a afirmar públicamente que el Sr. Armstrong había estado de incógnito, en calidad de periodista de la revista "Newsweek".

El Consejero Directivo del CIOVI, Milton W. Hourcade, en correspondencia electrónica con los Editores de dicha revista, recibió la contundente respuesta de que Neil Armstrong jamás fue corresponsal de dicha publicación. Menos aún, enviado a Uruguay.

Anulada esta versión, aún se siguió insistiendo en que efectivamente Armstrong había visitado "La Aurora". Fue entonces cuando se emprendió la iniciativa de tener una respuesta directa de Neil.

No fue fácil dar con su dirección. NASA o no la tenía, o no la suministraba.

Una vez obtenida, se recibió en primera instancia una respuesta firmada por su Asistente Administrativa, Vivian White, sin respuestas concretas.

Ante un segundo pedido de información, a mediados de Octubre de 2007, se recibió una respuesta el 3 de Noviembre, firmada por Holly McVey, Asistente de Investigación de Armstrong, en la que luego de revisar archivos de las actividades del ex-astronauta, envió -es un material de valor histórico- la agenda de la visita oficial cumplida por Armstrong junto al entonces astronauta Richard F. Gordon y a un número de técnicos y expertos de la NASA, del 23 al 25 de Octubre de 1966, a Montevideo. En los archivos de Armstrong no constaba ninguna otra visita -ni a título oficial ni privado- a Uruguay.

Se le envió un tercer correo al Sr. Armstrong con la específica pregunta de si en 1976 o posteriormente a ese año había visitado una estancia llamada "La Aurora" en Uruguay. No respondió.

Por entonces, el Sr. Ángel DeVitta, director de la revista "Dimensión Desconocida", se había puesto para entonces en contacto con Hourcade, buscando obtener una respuesta por sí o por no de parte de Armstrong.

En Marzo y Abril de 2008, Hourcade pasó una estadía en Uruguay durante la cual se entrevistó personalmente con la persona que dijo haber trasladado en su automóvil a Armstrong hasta la estancia "La Aurora".

Según el relato de esa persona, un uruguayo radicado en Estados Unidos, que habría estado al frente de una compañía que trabaja con satélites artificiales y era conocido de Armstrong, le habría sugerido el viaje a Uruguay y habría coordinado los detalles para el encuentro y posterior viaje hacia la estancia. Valga de paso decir que el nombre de ese uruguayo radicado en Estados Unidos, es precisamente el mismo que el de una persona que lanzando un sombrero al aire y fotografiándolo, quiso hacer pasar esas fotografías por las de un "OVNI".

CIOVI oportunamente investigó ese caso y lo archivó clasificándolo como fraude.

Hourcade ya había puesto al tanto a Armstrong que la versión de su estadía privada en Uruguay seguía circulando y que existía inquietud en sectores profesionales del país por determinar la verdad.

Pues bien, el 8 de Mayo de 2008, el Sr. Neil Armstrong, a través de su Asistente Administrativa, la Srta. White, le contestó a Ángel DeVitta, y la carta no pudo ser más contundente, decía lo siguiente:

"Le respondo a su carta de parte del Sr. Armstrong.

El Sr. Armstrong no recuerda a ninguno de los individuos mencionados ni recuerda haber visitado la estancia "La Aurora".

Un examen de este viaje no muestra ninguna visita a "La Aurora", ni hay fotografías de la visita que muestre escena alguna en una estancia.

Espero que esta información sea util."

En suma: ni recuerdo de los individuos mencionados (ni el uruguayo de la compañía de satélites norteamericana ni el uruguayo que le habría llevado en su automóvil a la estancia), y menos de haber visitado "La Aurora".

Luego, la Srta. White reitera lo ya dicho anteriormente: que en el viaje de 1966, no hay registro de que Armstrong hubiera visitado alguna estancia, ni fotos que lo avalen. Eso no estuvo en su agenda.

Si algo queda definitivamente claro entonces es que la versión de las personas involucradas en la presunta venida y traslado de Armstrong hasta Paysandú queda así descartada, y que luego de su visita oficial de octubre de 1966, si bien Neil Armstrong viajó a la luna, nunca más lo hizo a Uruguay.

Y para terminar, derribamos otro popular mito: esta fotografía de la "primer huella en la luna" jamás fue tal; fue una de tantas, la captó Neil Armstrong y fue estampada en la luna por su compañero Buzz Aldrin. Fuente: NASA

Neil Armstrong disfruta de dos enormes logros: haber pisado la luna y haber sobrevivido a un viaje lleno de precariedades a causa de la urgencia de la guerra fría. Pero para la historia de mi Uruguay, rige una realidad que no es mito: el primer ser humano que pisó la luna, pisó dos años antes suelo uruguayo.

Texto adaptado para su resumen y difusión a partir de un original de Milton W. Hourcade, del 22 de mayo de 2008, cuya versión orginal y completa está disponible en http://www.angelfire.com/va/CIOVI/DEFINITIVO.htm; otras fuentes consultadas: NASA, http://www.nasa.gov; diarios La Nación, El País y Montevideo Comm

Enlace sugerido con material técnico, científico e histórico: http://www.nasa.gov/ (Sitio en inglés)

jueves, 16 de julio de 2009

Sismos en el Uruguay: 3ra Parte (1888)

Epicentro del "Terremoto del Río de la Plata", 5 de junio de 1888 - Grado: entre V y VI

Si el terremoto de 1848, sus réplicas y las hipótesis manejadas son perturbadoras, el del 5 de junio de 1888, a la hora 0:20, quizás en función de su poco imaginable epicentro, lo resulta aún más.

El diario La Tribuna Popular de Montevideo del 6 de junio de ese año describía al segundo terremoto registrado por la historia en el Río de la Plata y a sus efectos de la siguiente manera:

"El maderamen de las casas crujía fuertemente, las lámparas se bamboleaban, los muebles se movían y los cuadros caían de las paredes. Se rompieron objetos de cristalería y se pudo ver porcelana saltando de los aparadores. Los habitantes han permanecido en vela parte de la noche, azorados a causa de un fortísimo temblor de tierra…".

El diario rosarino “El Municipio”, a partir del 6 de junio transcribe telegramas llegados desde Montevideo: “anoche a las 12:20 sintióse en esta ciudad un fuerte temblor. Durante toda la fría madrugada numerosos grupos vagabundeaban por las calles temiendo se reprodujese el fenómeno. Hubo un primer pulso no tan fuerte, luego un reposo y posteriormente un segundo y ya fuerte pulso que duró 58 segundos.”

En los posteriores días las crónicas manifiestan que el temblor se sintió en Buenos Aires, con incluso la caída y derrumbe de muros de la obra de la Iglesia de la Piedad, y también en La Plata. Pero no se sintió para nada en absoluto en San Luis y otras provincias de Cuyo, concluyendo entonces que provendría directamente del mismísimo subsuelo platense.

El diario “La Lucha”, de Colonia del Sacramento, agregaba un hecho aún más perturbador que confirma un retiro de la marea del estuario: "El vapor Saturno, que venía de la vecina Capital de Buenos Aires, navegaba tranquilo por el centro del canal con más de 20 pies de agua (unos 7 metros) cuando de pronto se detuvo como si tocara el fondo. El capitán hizo echar la sonda, pero se encontró con que el barco, en ese momento, como movido por una fuerza oculta, zarpaba por sí mismo de la varadura y seguía su camino".

Además, se hacía saber que en La Estanzuela, paraje próximo a Colonia, se había derrumbado parte de una pequeña casa de débil cimentación, construida sobre fondo arenoso (que posibilita la amplificación de las ondas sísmicas)

El terremoto no fue menor. Se le estima de una magnitud de 5,5 en la escala de Richter. Tuvo su hipocentro a 30 km de profundidad, con un “sorprendente” epicentro a 15 km al sur sudoeste de Colonia del Sacramento y a 42 km al este de Buenos Aires. Estudios posteriores lo focalizaron en las coordenadas 34º36’0”S y 57º53’59”W.

Afectó a todas las poblaciones de la costa del Río de la Plata, en especial a las ciudades de Buenos Aires, Colonia y Montevideo. Pero no queda allí: en nuestro territorio, el temblor fue sentido también en Mercedes, Paysandú e incluso en Artigas.

La definición de “hipocentro” corresponde al punto en la profundidad de la Tierra desde donde se libera la energía en un terremoto. Cuando ocurre entre la corteza y los 70 km de profundidad se denomina superficial, si ocurre entre los 70 y los 300 km se denomina intermedio y si es de mayor profundidad, profundo (consideremos que el centro de la Tierra se ubica a unos 6.370 km de su superficie).

La ubicación del epicentro, conjugada con la intensidad y la no familiaridad con los movimientos sísmicos, provocaron pánico generalizado en ambas orillas del Plata, y aunque los daños fueron relativamente poco importantes, eso fue seguramente gracias a que en Montevideo, Colonia, Buenos Aires y La Plata aún no existían edificios de altura, ni en la capital porteña los trenes subterráneos. Aún a sabiendas de la ocurrencia de este terremoto, en ninguna de las dos capitales del Plata se ha tomado desde entonces medida antisísmica alguna en sus construcciones.

"Hay que desterrar la idea de que Buenos Aires sea asísmica” –plantea el Ingeniero Alejandro Giuliano, Director Nacional del Instituto Nacional de Prevención Sísmica de la Argentina.- “Es de baja intensidad sísmica, pero no es asísmica”.

A un mismo tiempo, según la investigación del Ingeniero Alberto Benavídez Sosa, que incluso evalúa los flujos sedimentarios de los afluentes del Plata, el origen de ese movimiento se habría encontrado “en el movimiento diferencial de bloques dentro de la zona de inestabilidad tectónica en que se encuentra el Río de la Plata, (pues) aunque también se ha especulado respecto a que la génesis del mismo se debería al deslizamiento de grandes volúmenes de sedimentos que se acumularon por el constante arrastre de los ríos Paraná y Uruguay, esta última interpretación puede ser bastante discutible puesto que en primer lugar, debería haber una cierta repetición o periodicidad del fenómeno y además, queda la duda de si tales deslizamientos podrían producir en la zona sacudimientos de tal intensidad.”

Fuentes de compilación para toda la serie: “Sismicidad y sismotectónica en Uruguay” de Alberto Benavídez Sosa; Enciclopedia Libre Wikipedia; “Mitos, Leyendas y Tradiciones de la Banda Oriental” de Gonzalo Abella; “Boulevard Sarandi” de Milton Schinca; Periódico “Mente Abierta” Nº19, Julio – Agosto 2008; “Terremoto en Uruguay, quizás" del diarioEl País de Montevideo, por Gabriela Vaz, del 27 de mayo de 2007; “El país tiene cinco zonas con riesgo sísmico”, del diario Clarín, Argentina, del 19 de agosto de 2007 y “Mira como tiemblo” del diario “El Observador” del 10 de abril de 2009.

martes, 14 de julio de 2009

59 Años del Maracanazo

Video histórico que rememora Maracaná (2'31")

¿Que Foi O Maracanaço?

Se dice que si alguien hiciera en alguna ocasión una clasificación de las mayores sorpresas de la Historia del Fútbol, el segundo puesto estaría muy disputado: la eliminación de Italia por Corea en el Mundial ’66, la victoria de Camerún sobre Argentina en el partido inaugural del segundo Mundial de Italia… hay muchos partidos que se harían acreedores a esa distinción. Sin embargo, cuando a un buen aficionado se le pregunta en el mundo cuál es el paradigma de resultado increíble, de algo que no podía ocurrir y ocurrió, una palabra acaba surgiendo: el Maracanazo. La final de la Copa del Mundo de 1950.

La selección brasileña que se presentó aquel día del Carmen en Maracaná lo tenía prácticamente todo. El mejor ataque del fútbol mundial, con el atildado y genial bigotudo Ademir de estrella (nueve goles en cinco partidos del campeonato) apoyado por los sensacionales Zizinho y Jair; Barbosa, quizá el mejor portero desde el Divino Zamora, bajo los palos; una defensa con Juvenal y Augusto, que se califica simplemente con decir que el suplente de este último era Nilton Santos; una versión del 3-4-3 llamada “la diagonal” con la cual habían desarrollado el juego más hermoso jamás visto hasta entonces, ¡trece goles! en los últimos dos partidos de la fase final; 200.000 hinchas enfervorizados apoyándoles, que llevaba en el campo casi ocho horas, ataviados para la ocasión con las camisetas que lucían “Brasil Campeón del Mundo”… Y por si fuera poco, por el sistema de liguilla adoptado para la ocasión que generó no pocas polémicas, el empate les hacía campeones.

Maracaná estaba proyectado para albergar 155.000 personas. Para al Primer Mundial de Clubes en 2000, su aforo bajó a 103.000, y las reformas previstas para el Mundial 2014 bajan su capacidad a 94.916 personas.

En 1946, FIFA se había reunido para considerar la continuidad de los mundiales tras la II Guerra Mundial. Se inscribieron 29 países, pero tras varias deserciones, la lista de participantes quedó reducida a 13, igual que en 1930.

Los brasileños construyeron el gigantesco Maracaná en menos de dos años, que se convirtió en el mayor estadio del mundo. El fixture estableció cuatro series, y Uruguay se vio favorecido al quedar en una de ellas sólo junto a Bolivia, a quien venció 8 a 0. Con sólo ese partido, Uruguay avanzó a la ronda final.

El campeonato se definía mediante una ronda final de cuatro equipos jugando en la modalidad todos contra todos. El último partido se convirtió en una final "de hecho". Se jugó el 16 de julio, ante la mayor cantidad de espectadores jamás reunida para presenciar una final. Brasil llegaba con 4 puntos, producto de sus victorias frente a 7 a 1 ante Suecia y 6 a 1 ante España, mientras que Uruguay llegaba habiendo obtenido 3 puntos frente a los mismos rivales (una victoria 3-2 frente a Suecia luego de ir perdiendo por dos veces y un empate 2-2 con España, también luego de ir perdiendo). Se debe recordar que el reglamento de la época otorgaba 2 puntos por victoria y 1 por empate; por lo que España y Suecia llegaban a la última fecha sin ninguna posibilidad matemática de alcanzar igualar punta.

Cabe mencionar que, si bien Brasil era favorito obvio por amplio margen, la selección de Uruguay era en ese momento una de las más laureadas del planeta, con una Copa del Mundo, ocho Copas de América y dos títulos olímpicos, y que su juego llevaba décadas provocando la admiración de todos los aficionados del mundo.

Tenía sabor a broma la frase de Obdulio antes de comenzar el encuentro, dirigida a la nube de periodistas que se afanaban en captar la imagen de los locales: “Vénganse, que los campeones están acá…”.

Cuando el árbitro inglés Reader da el pitido inicial, el equipo carioca se lanza en tromba sobre la meta de Máspoli, que resiste duramente. Poco a poco el fútbol plomizo y aparentemente cansino de los uruguayos, lleno de técnica y sentido de la pausa, aquieta el ímpetu brasileño. La multitud ruge incómoda, pues los encuentros anteriores habían sido resueltos por la vía rápida para dejar paso al arte y la exhibición. Hoy, ni Bauer ni Jair se ven capaces de llevar la manija, Zizinho está desaparecido y el equipo da sensación de impotencia. No hay goles cuando los jugadores se retiran al entretiempo, preocupados los locales, más sonriente el combinado charrúa.

Sin embargo, con el empate Brasil se estaba consagrando campeón mundial. Y al inicio del segundo tiempo, en el minuto 2, el brasileño Friaca anota.

Cuenta la leyenda que luego del gol, Obdulio recorrió los treinta metros que lo separaban de la pelota, la cual descansaba en el fondo de la red, a paso lento pero firme. Una vez que llegó hasta ella, con las manos la echó a rodar, y luego, la tomó con sus brazos y la colocó bajo su axila derecha. De ésta forma y con el mismo andar de antes, fue a reclamarle un off-side que sabía inexistente al juez de línea. De esa misma forma llevó luego el balón hasta el centro de la cancha. Mientras el capitán se acercaba al centro del campo de juego, los 200.000 espectadores (se contabilizaron 199.854 entradas y es el partido a la fecha de hoy con mayor asistencia de público en la historia del fútbol) dejaron de mirar al goleador local y fueron acallándose poco a poco hasta enmudecer cuando Varela depositó la pelota en el centro del estadio. En ese momento llamó al árbitro, pidió un traductor y discutió la posición adelantada durante minutos.

De ésta forma logró el objetivo de enfriar el partido además, en ese preciso instante, sin ningún tipo de arengas, le inoculó a sus diez compañeros una inyección de ánimo.

Luego Obdulio recordaría: “...Ahí me di cuenta que si no enfriábamos el juego, si no lo aquietábamos, esa máquina de jugar al fútbol nos iba a demoler. Lo que hice fue demorar la reanudación del juego, nada más. Esos tigres nos comían si les servíamos el bocado muy rápido. Entonces a paso lento crucé la cancha para hablar con el juez de línea, reclamándole un supuesto off-side que no había existido. Luego se me acercó el árbitro y me amenazó con expulsarme, pero hice que no lo entendía, aprovechando que él no hablaba castellano y que yo no sabía inglés. Mientras hablaba, varios jugadores contrarios me insultaban, nerviosos, mientras las tribunas bramaban. Esa actitud de los adversarios me hizo abrir los ojos: tenían miedo de nosotros”.

“Entonces, siempre con la pelota entre mi brazo y mi cuerpo, me fui hacia el centro del campo de juego. Luego vi a los rivales que estaban pálidos e inseguros y les dije a mis compañeros que “esos no nos podían ganar nunca”. Los nervios nuestros se los habíamos pasado a ellos. El resto fue lo más fácil”.

Se hiela el ambiente… Cuando tras cuatro minutos se reanuda el choque, ya no quedan restos de la euforia en las tribunas y el momento mágico ha pasado.

Juan Alberto Schiaffino marca el empate

El partido continuó, y en el minuto 19, el uruguayo Schiaffino marcó el tanto del empate. Brasil seguía siendo campeón con ese resultado, pero el estadio terminó de enmudecer, sobre todo, cuando vieron como los nervios hacían mella en los jugadores brasileños.

Los uruguayos comienzan a imponer el ritmo, y, paradójicamente, sienten que Brasil no es inabordable. Morán y Míguez estiran el campo, Bigode sufre con Gigghia, Schiaffino empieza a sacudirse el marcaje de Danilo. Y finalmente, llega lo que el silencioso estadio no daba crédito: Gigghia gambetea en córner y cede atrás para que el Pepe Schiaffino enganche un cañonazo que limpia a Barbosa e iguala la contienda.

Sólo se advierte estupefacción en los rostros de futbolistas e hinchas cariocas; aunque estos, quizá reparando en que este resultado aún les da el título, alzan la voz al grito de ¡Brasil, Brasil!

Pero los amarillos están sucumbiendo ante el poderío físico de Uruguay, que nota el haber jugado una fase previa de un solo partido ante un rival insignificante (recordar, 8-0 a Bolivia) frente a tres de los brasileños. Sin embargo, los locales todavía tienen arrestos para una oleada agónica que les lleva a tener varios córners consecutivos, aunque todos desperdiciados.

Gigghia (justo detrás del balón en la foto) pone el 2-1, en el que será para siempre el instante cumbre del fútbol uruguayo. Barbosa en el piso.

Y a 11 minutos del final, la catástrofe: el Negro Obdulio le da la pelota a Gigghia, este profundiza, distrae a Barbosa preparando un centro ficticio, hasta arranca pasto del suelo en su carrera (se aprecia en el video) y con criminalidad en vez de técnica saca un puntazo rastrero que pasa apenas con lo justo junto al palo, rumbo a la historia, entre poste y portero, colándose a la red. Alcides Edgardo Ghiggia anota el segundo gol para Uruguay y el estadio se petrifica.

Brasil se lanza con todo su poderío pero la suerte le es esquiva y le es imposible revertir el resultado. Al finalizar el partido la “torcida” llora en medio de un silencio sobrecogedor. Es luto en todo Brasil, hay suicidios...

Jules Rimet entrega la Copa casi a solas. Los más fanáticos pretenden linchar a los futbolistas brasileños. Más tarde, el gran Obdulio en la noche de Río, trata de consolar a los vencidos bebiendo con ellos. Y Barbosa, el arquero brasileño, llevará injustamente el estigma del culpable por toda su vida…

Hasta ese día la casaquilla oficial de Brasil era blanca. Nunca volvió a usarse. Posteriormente comenzó a utilizar la verde-amarela, esa sí los llenaría de gloria.

Fue sencillamente uno de esos días en los que la Vida se sentó a tomar un café con la Historia y “maracanaço” pasó a integrar la lengua portuguesa como sinónimo de desastre.

Las alineaciones de ese día:

Uruguay: Máspoli, González, Tejera, Gambetta, Varela, Andrade, Gigghia, Pérez, Míguez, Schiaffino y Morán.

Brasil: Barbosa, Augusto, Danilo, Juvenal, Bauer, Bigode, Friaca, Zizinho, Ademir, Jair y Chico.

Árbitros: George Reader, Arthur Ellis y George Mitchell

Fuentes: Enc. Libre Wikipedia y sitios de: Copacabana Runners, Diario ABC de España, FIFA, AFA, CBF News. Video disponible de YouTube.

sábado, 11 de julio de 2009

36 Años del Naufragio del Vapor Ciudad de Asunción

El Vapor de la Carrera "Ciudad de Asunción"

Nacido en Montevideo en 1910, Francisco Tastás Moreno fue precursor de la fotografía color y de la fotoquímica en el Río de la Plata. Falleció hace poco, a sus 97 años, tras un paro cardíaco luego de una operación de cadera. Su fortaleza de espíritu, cultura, inteligencia, y gran sentido del humor, lo convirtieron en un ser entrañable.

Fue uno de los camarógrafos que filmó desde el aire la explosión del acorazado Admiral Graf Spee, el 17 de diciembre de 1939, después de abandonar el puerto de Montevideo.

Francisco Tastás Moreno, un uruguayo sobreviviente del naufragio.

En 1963, asido de un cajón, logró sobrevivir al naufragio del vapor de la carrera, más precisamente de la motonave Ciudad de Asunción, aferrado a un cajón de madera, siendo rescatado varias horas después y cuando ya casi no le quedaban fuerzas.

Con humor comentaba que, por suerte no tenía cámara en el naufragio y posterior incendio del Ciudad de Asunción en pleno invierno de 1963, cuando en vez de espectador fue protagonista, pues no hubiese podido flotar con tanto peso y sobrevivir durante nueve horas en aguas gélidas.

El “Ciudad de Asunción” había sido botado en Escocia en 1929, llegando al Río de la Plata junto a su gemelo “Ciudad de Corrientes” meses después. Medía 93 metros de eslora por 18 de manga calando 9 pies. Desplazaba 2.188 toneladas y se movía a 14 nudos mediante sus 3 motores de 3.000 caballos cada uno. Estaba habilitado para transportar 500 pasajeros y 420 toneladas de carga.

Algunos pasajeros habían tenido la intención era viajar en avión pero algunos vuelos regresaron y luego el aeropuerto de Carrasco clausuró totalmente los vuelos por una persistente y tupida niebla. Muchos de esos pasajeros, con atraso en sus itinerarios, se redireccionaron entonces al Vapor de la Carrera de bandera argentina "Ciudad de Asunción" ya que la bruma no detenía a este barco. Partía a las 2100.

Con cerrada niebla, el radar con mal funcionamiento y en medio de la noche, el buque zarpó. Avanzaba despacio. A las 3.40 se sintió un fuerte golpe en el casco. Se ordenó "Parar Máquinas" e inmediatamente después "Máquinas adelante a toda fuerza". Habían pasado por la banda equivocada la boya del casco hundido del carguero griego Marionga J. Cairis, golpeándolo.

La sala de maquinas se inundaba rápidamente por un gran rumbo de agua. A las 3.43 el capitán ordeno "todo timón a estribor rumbo norte", para tratar de varar el buque fuera del canal, que era allí particularmente profundo. A las 3:44 se detuvieron los motores y el buque quedo sin luz ni potencia. Se ordenó despertar a los pasajeros y preparar los botes.

El Capitán salió a cubierta y explicó la situación: no podía continuar el viaje pero serían rescatados por otros barcos apenas amaneciera. A las 4:00 el buque se asentó de modo casi perfecto sobre el lecho del río, quedando un par de cubiertas bien a salvo sobre el agua. Afortunadamente, todo estaba bajo control.

El mapa de la tragedia

Aunque entre la hora impropia y la estampida humana de muchos pasajeros huían despavoridos de sus camarotes, otros lo tomaban en broma. Era importante abrigarse bien; pero se veían algunos en simples piyamas. Parte de la tripulación se dirigía a los botes, maleta en mano; otros, más calmos, llevaban a los pasajeros a la cubierta más alta como había recomendado el Capitán. Jóvenes, adultos y viejos trepaban con dificultad por escaleras verticales hacia la más elevada cubierta previendo que, en el peor de los casos, el agua no llegaría hasta allí.

Transcurrió un rato, con 400 y pico de pasajeros relativamente calmos. Pero la tragedia comenzó cuando, a las 4:15 se vio salir un humo espeso por la chimenea de popa.

Primero fue una columnita, luego el fuego empezó a crecer. El capitán sin embargo permaneció en la proa, pero la gente comenzó a correrse al extremo más alejado del fuego, a popa. Luego comenzaron a salir chispas de la chimenea, cada vez más, hasta transformarse en llamaradas. Los pasajeros entraron en pánico: se había desatado un gran incendio en la Sala de Máquinas.

Ahí uno aprende muchas cosas –narró el fotógrafo Francisco Tastás Moreno.

“Primero, hay que mirar en un caso de incendio para que lado va el viento y caminar en contra; segundo, no es lo mismo un naufragio en alta mar que en el río. En alta mar usted puede tirar cosas de madera al agua que se van a quedar flotando alrededor del barco, pero en el río lo que uno tira al agua se va".

El Ciudad de Asunción luego del incendio. Nótese la proa intacta, pero el resto del buque calcinado.

La última práctica de “zafarrancho” databa en los libros de más de un año antes y la tripulación no estaba entrenada para el procedimiento de seguridad. Sólo se pudieron bajar dos de los seis botes, con capacidad para 30/35 personas cada uno; los restantes estaban engripados por falta de mantenimiento.

Muchos, ante la imposibilidad de subir a un bote y desesperados por evitar ser devorados por el fuego, saltaban a las frías aguas. Del otro lado, los seguían al Capitán, que aun daba órdenes a los pocos que quedaban a bordo, se sentían seguros al seguir a un líder; fueron así evitando las llamas, aún quedando acorralados en el puente. El Capitán no quiso abandonar el barco y con ese gesto salvó al grupo que lo acompañó.

Las crónicas de la época cuentan que debido a las vacaciones de julio viajaban muchos niños y jóvenes. Fueron 364 las personas salvadas del mar, 58 los fallecidos y 22 las personas rescatadas de la proa del Asunción por el remolcador Granville, entre las que se encontraban el capitán y los baqueanos.

El Ciudad de Asunción venía al mando del Capitán Avito Fernández con los baqueanos Luis Perroni y Manuel Vellijo. Los dos primeros fueron condenados a cinco años de cárcel por su riesgosa navegación y la impericia en el salvamento una vez ocurrido el siniestro.

Principales fuentes: http://www.cibernautica.com.ar/naufragios/ciudadasuncion/index.htm http://www.uruguaynatural.com.uy/nautica/notas/ciudad_asuncion.htm http://www.pilots-rioparana.com/Congreso_Practicos_2005/cd/Trabajos%20Congreso/uruguay/33_Planelles_Felipe/33%20-%20Uruguay%20-%20HISTORIA%20NAUFRAGIO%20JULIO%2063-Planelles.pdf

jueves, 9 de julio de 2009

Sismos en el Uruguay: 2da Parte (1848)

Sismo de Montevideo de 1848 - Zona estimada del epicentro - Grado V o VI

Un fenómeno que en un principio no logró ser nada bien explicado, ocurrió en nuestro país entre los meses de agosto y setiembre de 1848. La primera vez que sucedió fue apenas caída la nochecita del 9 de agosto, a eso de las 18.35 horas. Se sintió un gran estruendo subterráneo, un potente tronar, acompañado de estremecimientos del suelo. Duró unos 5 segundos y fue sentido en la ciudad de Montevideo con una intensidad entre V y VI grados de la Escala de Mercalli Modificada.

Nadie dudó entonces de que aquello había sido un terremoto, y así se lo calificó repetidamente en la prensa y en los escritos de la época. Sin embargo, dada la estructura geológica de nuestro suelo, se lo consideraba poco menos que imposible por estos parajes.

Las ondas sísmicas provenían del sudeste, y mantuvieron en las repeticiones posteriores su dirección desde allí hacia el noroeste, lo que afirma la característica de “réplicas” de los eventos registrados en días posteriores: el 15 de agosto a las 08:22 horas (4 segundos), el 17 de agosto a las 23:45 (8 segundos), casi enseguida, el 18 de agosto a las 0:20 (2 o 3 segundos) y el 11 de setiembre a las 08:13 (15 segundos).

En la zona de Kiyú y barrancas de San Gregorio el terremoto fue sentido con bastante intensidad, pero sin embargo su propagación hacia el interior continental del país no excedió en su percepción según la documentación de la época de los 150 kilómetros.

Algunas de las crónicas de la época incluso enuncian la falta de referencias de fenómenos similares anteriores, lo que constituye una mejor base para afirmar que este fue el primer evento en el Río de la Plata desde la colonización europea.

Los documentos de esa época:

Los curiosos de estos temas pueden consultar el "Comercio del Plata" o el diario del gobierno del Cerrito, "El Defensor de la Independencia Americana", donde abundan las referencias al extraño suceso, que si bien no produjo víctimas ni daños de importancia, sí provocó un buen susto, como es comprensible, "…causando entre los habitantes la sorpresa que era natural, a vista de una novedad física tan inesperada y terrífica, cuyos efectos suelen ser fatales".

A tal punto impresionó el fenómeno que aún bastante tiempo después seguía dando que hablar. Fue a consecuencia de la aparición de misteriosas piedras, de origen nada bien explicado, en las cercanías del arroyo Solís. Y así lo narra el diario sitiador del Cerrito:

"Poco tiempo después del terremoto del día 9 de agosto (como 25 o 30 días según estamos informados) empezaron a salir en la costa inmediata al Arroyo de Solís algunas piedras de un color moreno oscuro, que por lo pronto, ya por razón de ser en muy poca cantidad, y por poco frecuentado aquel paraje, no llamó mucho la atención. Y aunque algunas personas se fijaron en ellas, como que visiblemente era una sustancia extraña entre las que en general se encuentran en las playas, no creyeron que fuese de alguna importancia examinar su naturaleza.”

“Pero habiéndose observado después por los Comandantes de las partidas militares que recorren aquellos parajes, que el mar iba arrojando diariamente porción de esas mismas piedras, extendiéndose por la costa en una distancia como de cuatro o cinco leguas; que eran de una materia porosa, y bastante leve para flotar entre dos aguas, recogieron algunas, y el resultado del análisis practicado por el Sr. Dr. Robert es el que a continuación copiamos”.

El doctor Robert era un médico francés residente en el Cerrito, con consultorio en el Pueblo de la Restauración, en la entonces calle del General Artigas, hoy 8 de Octubre. Científico, muy versado en ciencias naturales, examinó al microscopio las extrañas piedras aparecidas, y su dictamen fue: Las piedras "presentan una reunión de pequeños cristales planos en forma de romboides, algunos cristales de feldespato vidrioso, de mica bronceada y también señales de óxido de hierro. El análisis químico demuestra que son formadas de "silicat" de alúmina de potasa, de varias partículas de fierro, de magnesia y de azufre”.

“Estas piedras que, mediante un examen superficial pudieran confundirse con el carbón de piedra calcinado, son, como se ve, completamente extrañas a esta producción". Y entonces, para explicar la aparición, el doctor Robert lanzó una hipótesis audaz y fascinante: serían escorias arrojadas por un volcán submarino próximo a la costa del arroyo Solís, que habría entrado en erupción, ocasionando ‘el terremoto’ de los primeros días de agosto…

La tradición oral desempeña en estas ocasiones un aporte invalorable. Transcribimos de “Mitos, Leyendas y Tradiciones de la Banda Oriental” unos párrafos de una de sus tantas e increíbles páginas, pues en ella, Gonzalo Abella nos revive esta breve historia que hoy por cierto resulta tan fascinante cómo esclarecedora sobre los sucesos de 1844:

“Asegura la Abuela Melchora que hay países en donde la tierra tiembla. Si la tierra tiembla y las casas se caen, es un redemoto (sic). Acá la gente no tiembla y la tierra tampoco. Tembló la tierra una vez, asegún la Abuela; fue cuando la Guerra Grande, cuando Oribe sitiaba Montevideo. La Abuela dice que la tierra tembló furiosa por tanto gringo que había en Montevideo metiendo sus narices en los asuntos de los criollos. Porque hay muncho (sic) gringo bueno, que viene a trabajar; y gringos como usted, que pregunta y pregunta pero no jode a nadie. Pero también hay gringos con maldad.

“Por ese tiempo había franceses, estaban los italianos del Garibaldi ese, todos hablaban que el gaucho era un atraso, que gaucho bueno era gaucho muerto, que el progreso barrería con los indios brutos. Y en respuesta la tierra tembló con furia y coraje. La gente nuestra no sabía que era eso, munchos se asustaron. Entonces unos pocos, que habían resultado viajeros, lo explicaron.

“El finado Sierrita (...) había cruzado los Andes con el Gral. San Martín, y en Chile lo agarró un temblor. Contaba Sierrita que en ese momento la gente corrió a buscar refugio, era un desparramo. Pero él era hombre de a caballo, no gustaba de correr... Esa es una diferencia entre el paisano nuestro y el charrúa, ¿ve? (...) El Sierrita no era una excepción, así que mientras todos corrían, (...) Sierrita se acercó al fogón, sacó el agua caliente y se cebó un mate. Se sentó en el suelo tembleque y se quemó una pierna con un salpicón de agua, pero no dijo ni pío. Sorbió lentamente y solo comentó con lentitud: “¡Qué lo parió!”

Según el ingeniero master en geofísica Alberto Benavídez Sosa “sin lugar a dudas se trató de un fenómeno sísmico muy importante” “El foco seguramente se ubicó en la región de la Cuenca de Punta del Este más próxima a la ciudad de Montevideo por la gran intensidad con que el hecho se sintió en esta ciudad y por la dirección de las ondas sísmicas”

Fuentes de compilación para toda la serie: “Sismicidad y sismotectónica en Uruguay” de Alberto Benavídez Sosa; Enciclopedia Libre Wikipedia; “Mitos, Leyendas y Tradiciones de la Banda Oriental” de Gonzalo Abella; “Boulevard Sarandi” de Milton Schinca; Periódico “Mente Abierta” Nº19, Julio – Agosto 2008; “Terremoto en Uruguay, quizás" del diarioEl País de Montevideo, por Gabriela Vaz, del 27 de mayo de 2007; “El país tiene cinco zonas con riesgo sísmico”, del diario Clarín, Argentina, del 19 de agosto de 2007 y “Mira como tiemblo” del diario “El Observador” del 10 de abril de 2009.

martes, 7 de julio de 2009

El Túnel Ferroviario de Bañado de Rocha.

"Corazón de Fuego": la "33" emerge de túnel de Bañado de Rocha

(Escena de la película: El Último Tren - Corazón de Fuego)

El túnel ferroviario de Bañado de Rocha es único en nuestro país. Se encuentra poco más de un kilómetro al norte del paraje de igual nombre. Por resolución 442 del año 2008, seguramente impulsada por la férrea defensa del patrimonio promovida por la película, el "Túnel Ferroviario de Bañado de Rocha" sito en el km. 466 de la vía férrea, en la 5ª Sección Catastral del departamento de Tacuarembó, fue declarado “Monumento Histórico Nacional”. Ya anteriormente, en 2004, había sido declarado monumento departamental.

El bañado de Rocha esta formado por el pasaje a través de la zona del Arroyo Tres Cruces. La obra está 19 kms. al norte de la Estación Tacuarembó.

Un tren maderero se apresta a entrar en su recorrido al sur - (foto: Panoramio, de CX6JF)

El túnel, si bien data de fines del Siglo XIX, es poco y nada conocido, salvedad que queda hecha para los antiguos usuarios del servicio de pasajeros. Fue inaugurado el 4 de febrero de 1892, conjuntamente con la extensión del ferrocarril desde Tacuarembó a Rivera. Anteriormente el tren había llegado a la estación “Rio Negro” (hoy Paso de los Toros) el 17 de febrero de 1887; el 19 noviembre de 1890 llegó a Achar, el 1º de febrero de 1891, a Piedra Sola y el 28 abril de 1891 fue abierto al trafico del ferrocarril a San Fructuoso, la hoy Ciudad de Tacuarembó.

La boca norte del único túnel ferroviario del Uruguay - (foto: Panoramio, de Devi119)

La construcción tiene unos 200 metros de largo. Aunque la circulación peatonal por el túnel no es permitida, este consta de algunos nichos nada profundos en sus paredes para “atrincherarse” en el caso de alguien ser sorprendido por el paso de un tren.

Se accede a él a través de un camino vecinal que serpentea la cuchilla que el túnel orada debajo.

Quizás la película de 2002 “El Último Tren: Corazón de Fuego” contribuyó a desperezar a muchos uruguayos que se preguntaron dónde se hallaría el túnel que fuerzas del orden utilizan en el film para abordar la mística vaporera 33. Quizás otros hasta hoy seguían desconociéndolo. Para ellos fundamentalmente entonces, esta nueva presentación en sociedad luego de 117 años.

Se han presentado proyectos para el desarrollo de una línea local turística entre el túnel y el balneario Valle Edén; montarla quizás en los fines de semana estivales se convertiría no sólo en atractivo turístico, sino en fomento del desarrollo social.

Texto: L.D.I.; imágenes de las fuentes citadas.

lunes, 6 de julio de 2009

Convocatoria a Concurso Literario

CONCURSO LITERARIO
2dos. Juegos Florales del Siglo XXI

CONVOCATORIA:

En momentos de reactivación de los caminos de integración en lo económico y social de los pueblos,
emprendemos el noble objetivo de revalorizar la palabra poética como forma de delinear ideas y construir
realidades.

Si bien el concepto abarcado es lo suficientemente amplia como para aceptar una importante participación, proponemos como eje una respuesta a la impersonalidad de la "globalización", que sea una asunción del"nosotros", ya no fragmentado a partir de variadas circunstancias, sino unido en el significante mayor que es la literatura en general, la creación poética en particular y cimentado en las diferencias propias de cada cultura.
Es tiempo de enarbolar elementos de crítica constructiva y desarrollar actividades que propendan a fortalecer la revalorización de la identidad, a partir del lazo fundamental del lenguaje, que es tronco y raíz por el que florece la humanidad.
En consecuencia, aBrace editora y el Movimiento Cultural aBrace, convocan a un concurso INTERNACIONAL LITERARIO DE POESÍA en español con tema libre, sustentado en el siguiente fundamento: "Tránsito poético para la liberación definitiva".


REGLAMENTO DEL CONCURSO:

1.- Podrán participar todos quienes deseen y cualquiera sea su lugar de residencia con un único trabajo de poesía o prosa poética, en lengua española, de carácter inédito, tema libre, con un máximo de 25 versos. (veinticinco líneas fuente ARIAL , tamaño 12)

2.- Dadas las importantes razones de organización: la confianza en la solidaridad entre creadores, lema del Movimiento Cultural aBrace y el verdadero valor de esta convocatoria, lo que significa la difusión de la palabra poética. Considerando además la internacionalización y los costos de realización y técnicas actuales en materia comunicativa, los concursantes deberán enviar su trabajo únicamente por correo electrónico a: abrace@internet.com.uy, hasta el 31 de agosto de 2009, inclusive, con las siguientes características: 
 a) en el campo ASUNTO del email, colocar: 2dos. Juegos Florales del Siglo XXI. 
 b) Deberán adjuntar dos (2) archivos de word' 2003.

El primero debe incluir el poema firmado con un pseudónimo y el segundo, el título del trabajo bajo el mismo seudónimo, acompañado por los datos del autor: nombre, teléfono, dirección y correo electrónico, fotografía y breve curricular de hasta 10 líneas.

aBrace editora se compromete a enviar a los pre-seleccionadores y jurados, únicamente el archivo con el poema y el seudónimo, reservando los de documentación únicamente para identificar a los seleccionados y premiados. No se remitirá acuse de recibo, por lo cual se sugiere al enviar, solicitar acuse de lectura automática. Cada concursante podrá participar únicamente con un trabajo y no habrá devolución del material inscripto.

3.- Solamente participarán los trabajos que se reciban hasta las fechas establecidas, los que lleguen después del límite, quedarán fuera del concurso. La dilucidación se realizará en dos etapas:

 1ª). Ingreso de los trabajos y envío a la Comisión seleccionadora que escogerá los 30 (treinta) mejores textos, basados en sus juicios críticos con ajuste a los fundamentos solicitados. Esta Comisión estará integrada por un representante editorial y dos representantes del Movimiento Cultural aBrace.

 2ª) Se establecerá un Jurado Internacional compuesto por tres destacados miembros del medio literario, que será revelado conjuntamente con la resolución del mismo, y cuyo fallo será inapelable. Este jurado definirá los ganadores y menciones especiales del concurso, entre los treinta seleccionados en la etapa anterior. Ni los integrantes de la Comisión seleccionadora, ni los miembros del Jurado, podrán participar como concursantes. Del mismo modo tampoco podrán concursar profesionales al servicio de las entidades que dan apoyo al concurso, ni sus familiares hasta el tercer grado de parentesco.

4.- PREMIOS. a) Se otorgarán 1º, 2º, 3er. Premio, que recibirán trofeos, colecciones de libros de aBrace editora y certificados. b) Las menciones honoríficas, colecciones de libros y certificados. c) El resto de los seleccionados certificados que lo acrediten.

5 - Se publicarán a cargo de aBrace editora y sin costo alguno para los autores,todos los textos seleccionados, encabezados por los ganadores y menciones, en un poemario titulado: 2ºs. Juegos Florales del Siglo XXI. Paralelamente a esta convocatoria se realiza la misma en idioma portugués. El libro motivo de este concurso, publicará también en forma intercalada, los textos seleccionados y premiados en ese idioma a los efectos de una mayor integración.

6 - Esta obra será lanzada en acto a programarse y presentada en todas las oportunidades en que aBrace en Movimiento sea invitado a participar como exponente de la cultura.

7 - Todos los autores publicados recibirán ejemplares de la obra como pago de sus derechos de autor, cedidos a aBrace editora únicamente para la edición comprometida y aceptan la utilización de sus nombres, fotografías y filmaciones (salvo declaratoria firmada en contrario), para divulgación del premio, sin costo adicional para los promotores.

8.- Los casos no previstos en la presente convocatoria, serán resueltos por la Comisión seleccionadora, el Jurado calificador y aBrace editora. La inscripción implica la aceptación de los términos de este reglamento por parte de los concursantes.

9.- Por respeto a los participantes este concurso no podrá ser declarado desierto.

Nina Reis y Roberto Bianchi - Movimiento Cultural aBrace - aBrace editora
www.abracecultura.com www.abraceeditora.com
Vázquez 1580 Of.004- Montevideo-Uruguay
abrace@abracecultura.com
Solidaridad entre creadores

sábado, 4 de julio de 2009

Fauna Uruguaya: el Tamanduá

Tamanduá: una de nuestras especies menos conocidas

En el Uruguay se hayan reportadas seis especies de edentados. Uno de ellos es el tamanduá, conocido también como oso melero u oso hormiguero de collar (tamandua tetradactyla chapadensis), un género de mamíferos placentarios del orden Pilosa, que incluye dos especies de osos hormigueros que habitan en Sudamérica, muy similares en aspecto y costumbres, que se diferencian básicamente por su distribución geográfica y detalles en el pelaje.

Características:

Lengua extendida de un tamanduá

Miden en total entre metro y metro y medio. Tienen hocico alargado y convexo, adaptado especialmente para su alimentación, con una boca muy pequeña, carente de dientes y lengua especialmente larga. Su color base es amarillento o arenoso, pero en el caso de las poblaciones localizadas en el sudeste de América, poseen pelaje de color amarillo dorado y tiene una especie de chaleco negro en el lomo, el vientre y los hombros, lo que hace que también se lo conozca como “oso hormiguero de collar”.

Presenta cola prensil, peluda en la base y pelada en la punta, que lo ayuda a trepar y le sustenta el equilibrio en su posición de defensa de pie; tiene 4 garras poderosas y largas en las patas delanteras y 5 pequeñas en las traseras. Su longevidad máxima registrada supera los 16 años.

Comportamiento:

Es un animal de hábitos principalmente nocturnos, solitario y arbóreo, aunque se le puede ver cazando en el suelo y dependiendo del individuo, también de día; prefiere los bosques entramados o con densidad de lianas y cercanos al agua y evita las temperatura menores de 18ºC.

Tamanduá en actitud de defensa o de observación

Es un animal apacible, pero si se ve acorralado o atacado se yergue sobre sus extremidades posteriores y ataca con sus garras, con las que puede causar heridas considerables. Cuando no está activo descansa en un tronco hueco o en la cueva de algún otro animal. Son mirmecófagos, alimentándose de determinadas hormigas y termitas, pero también con abejas, miel y algunos frutos.

Los tamandúas pueden reproducirse cualquier época del año. Después de un periodo de gestación de 130 a 150 días nace una sola cría, su color generalmente es blanco con negro. La madre suele dejar a su cría en un lugar seguro cuando sale en busca de comida, hasta que ésta se puede valer por sí sola.

Importancia:

Las tamanduás, por sus hábitos alimenticios, evitan el deterioro de los árboles comiéndose las termitas que los destruyen, ya que éstas en algunos lugares son una verdadera plaga. De hecho algunos indígenas amazónicos tienen tamandúas en sus casas para evitar que las termitas acaben con ellas. Lamentablemente son cazadas extensivamente. Además, A la destrucción del bosque en el que habitan, se suma que los tendones de su cola son utilizados en la fabricación de cuerdas.

Tamanduá desplazándose en su medio preferido: los árboles

En Uruguay existen varios tamanduás provenientes de Argentina y Brasil que se encuentran en cautiverio en zoológicos y reservas de fauna. Los escasos registros de tamanduás en vida silvestre son principalmente de reportes de animales muertos por personas que ante lo desconocido, lamentablemente han optado por cazarlos.

El tamanduá fue redescubierto en Uruguay a fines de la década de los ‘90, cuando fue encontrado un ejemplar vivo en el departamento de Cerro Largo. A partir de ese hecho se han registrado más ejemplares en los departamentos vecinos de Rivera y Tacuarembó (Berrini, 1998). Cabe destacar que esta zona es el límite sur de distribución de la especie para Sudamérica (Fonseca y Aguiar, 2004).

Es una especie que no logra adaptarse al cautiverio no profesional, fundamentalmente por los complejos balances de sus dietas que requieren permanentemente de aportes muy importantes de insectos vivos.

Fuentes: “Situación de Los Edentados en Uruguay” - Alejandro Fallabrino y Elena Castiñeira; Enciclopedia libre Wikipedia; WAZA: Asoc. Mundial de Zoológicos y Acuarios.