Naturaleza, historia, leyendas y lugares de nuestra tierra.

........................

........................
Nuestro NORTE es tu SUR.
_

Gracias a tu contribución, podremos trabajar más para acercarte a Mi Uruguay

Búsqueda Temática

ATENCIÓN:


Mi Uruguay procura poner al alcance de sus lectores material de fomento y expansión de la historia e identidad cultural uruguaya.



Ante la era digital y el inmenso flujo que circula a través de internet, los artículos de sus trabajos se centran principalmente en la compilación desde fuentes eléctrónicas.



En el caso de los fragmentos de terceros que pudieren encontrarse, son de acceso previo a través de la WEB y se limitan a tramos menores de obras mayores, orientándose a la exposición y difusión de sus autores o canales de origen y a la promoción de sus totalidades mediante la cita de fuentes y/o mención de los sitios de donde el material fue recogido.



Nuestra guía es el respeto de sus derechos. Por tanto, si usted es propietario de cualquier segmento que haya sido incluído y desea sea retirado del sitio, rogamos nos lo haga inmediatamente saber a: info@miuruguay.com y correo@miuruguay.tk



Con gusto y total privacidad lo suprimiremos a la brevedad.




Se ha producido un error en este gadget.

el número de uruguay que necesitas:

sábado, 28 de noviembre de 2009

Grandes Inundaciones en Uruguay

La sala de máquinas anegada de la Represa de Rincón del Bonete vista desde el margen de Tacuarembó (abril de 1959) y el rescate en tren de material hasta último momento.

Las inundaciones son un fenómeno frecuente en Uruguay, un país de lluvias relativamente abundantes aunque irregulares y con ciclos intermedios de secas que se repiten de acuerdo a los ciclos de los fenómenos "El Niño" y "La Niña", de calentamiento y enfriamiento del océano Pacífico.

Las inundaciones de abril de 1959 han quedado en el recuerdo de la población como las más grandes y dañinas de la historia uruguaya. A partir del 27 de marzo (viernes santo) comenzó a llover en todo el país y no escampó en un mes entero. Esta inesperada situación desbordó literalmente previsiones y recursos, generándose una catástrofe nacional, la más crítica que registra la historia de nuestro país.

Padecida en todas partes, la exuberancia pluvial inundó poblaciones enteras, tiró abajo líneas telefónicas, alteró sustancialmente el sistema de transporte y creó muy serios problemas en el abastecimiento de energía eléctrica.

Particularmente muy grave fue la situación de la represa de Rincón del Bonete, pieza fundamental del sistema de generación eléctrica uruguayo, que fue sobrepasada por las aguas y quedó fuera de servicio. Por entonces se estaba construyendo (también en el Río Negro y aguas abajo de Rincón del Bonete) la Represa de Baygorria. Para no afectar las obras, en un principio, las autoridades de UTE, -que no contaban con previsiones meteorológicas como las actuales- restringieron la evacuación del lago artificial de Rincón del Bonete, de más de 1.000 km², que crecía a un ritmo alarmante, pese a la urgente apertura de las compuertas que hubiese correspondido para disminuir la presión y los riesgos.

Al no evacuar las aguas drásticamente desde un comienzo, se llegó a una situación insostenible; en la que para evitar que el desborde de la Central Hidroeléctrica anegara las turbinas generadoras de electricidad (y una eventual rotura del dique) se resolvió dinamitar un terraplén de contención de aguas. Se logró lo segundo, pero se fracasó en lo primero.

La sala de máquinas inundada de la Represa de Rincón del Bonete vista desde el Departamento de Durazno. Se puede incluso observar personal en medio de la incertidumbre del trabajo de rescate.

La medida implicó la evacuación urgente de todos los pobladores de la ciudad de Paso de los Toros (situada pocos kilómetros más abajo) y zonas vecinas, en total unas 10.000 personas.

El viernes 17 de abril tropas del ejército recorrieron la ciudad casa por casa intimando el abandono urgente por sus pobladores, que fueron concentrados en la estación del ferrocarril, llevando los enseres más elementales (una valija por persona). La población de Paso de los Toros fue evacuada hacia diversos puntos del sur del país, o bien hacia el norte, en un improvisado campamento en la estación Chamberlain, distante 16 km. Cinco mil personas emigraron a Montevideo y otras fueron alojadas en estancias de la zona.

Para proveer alimentos y otros enseres básicos se creó el Comité Nacional de Ayuda a los Damnificados, presidido por Óscar Gestido, y que se encargó de conseguir y distribuir ayuda proveniente de fuentes nacionales e internacionales. Hubo también un fuerte movimiento espontáneo de solidaridad.

El terraplén norte de la represa de Rincón del Bonete (continuación del muro de represamiento) fue volado con 456 kg de dinamita, aunque con esto no se pudo evitar el desborde del dique. Las aguas lo sobrepasaron e inundaron la sala de turbinas y generadores, lo que dejó sin energía eléctrica a buena parte del país.

El enorme caudal de agua que desbordó el dique y se vertió a través de la brecha abierta con explosivos dejó a las ciudad de Paso de los Toros y Mercedes parcialmente cubiertas por las aguas, aunque en el primero de los casos el colapso fue de magnitudes jamás antes previstas.

Esta versión uruguaya del Diluvio Universal comenzó a amainar hacia finales de abril, y recién el lunes 27 la represa comenzó a emerger de las aguas.

Fuera del área de la represa las inundaciones provocaron grandes daños, particularmente en ciudades del litoral como Salto, Paysandú y Fray Bentos.

Rivera sólo pudo mantenerse comunicada a través del ferrocarril.

A finales de abril la población de Paso de los Toros comenzó a emprender el regreso a sus casas, pero previa vacunación contra el tifus. El panorama era desolador: casas arruinadas, animales sueltos o muertos pudriéndose en las calles, muebles encima de los árboles y un olor repulsivo debido al desborde de los pozos negros.

Compilación desde Wikipedia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

2da Guerra Mundial:
70 Años de la Batalla del Río de la Plata - 1ra Parte

El Admiral Graf Spee frente a la Ciudad Vieja; una gran congregación de público colma la Rambla para presenciar la batalla naval

El Admiral Graf Spee fue un acorazado de bolsillo clase Deutschland, a la que pertenecían también los buques Admiral Scheer y Lützow, que integraron la Marina de Guerra alemana (Kriegsmarine) durante el régimen hitleriano. Fue hundido en los inicios de la Segunda Guerra Mundial.

El DKM Admiral Scheer fue su gemelo, hasta que este se transformó al cambiársele el mástil torre por un mástil tipo trípode y un puente en forma de tubo en lugar de uno tipo pagoda.

El Graf Spee fue construido bajo los términos del Tratado de Versalles, de forma que su tonelaje no superase las 10.000 toneladas. Originalmente clasificado como un buque blindado, fue más tarde reclasificado como crucero pesado y conocido por los británicos como "acorazado de bolsillo" (pocket battleship).

En su momento fue considerado una obra maestra de la ingeniería naval.

El Admiral Graf Spee fue botado en Alemania en 1934 y bautizado en honor del almirante alemán de la Primera Guerra Mundial Maximilian Graf von Spee, el cual murió, junto con dos de sus hijos, en la primer batalla de las Islas Malvinas, el 8 de diciembre de 1914. Fue el segundo buque nombrado en su honor (el primero había sido el crucero de batalla SMS Graf Spee, que no llegó a ser terminado).

Descripción del buque:

De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles, los buques de guerra que debían reemplazar a los barcos existentes en el inventario de la Marina Alemana estaban limitados a desplazar 10.000 toneladas y a armar 2 torres tipo hongo con 3 cañones de 280 mm (11 pulgadas) cada una.

Su cadencia de fuego era de 2,5 disparos por minuto para los cañones de 280 mm y de 6 a 8 disparos por minuto para los de 150 milímetros, con un alcance máximo de 36.475 m con carga perforante para los primeros con una inclinación de 40º

Antes de que recibiera su nombre definitivo, fue identificado como Panzerschiff C y Ersatz Braunschweig, puesto que estaba destinado a reemplazar al viejo buque de guerra Braunschweig en el inventario de la flota.

El coste de la construcción fue de 82 millones de Reichsmarks. Se ahorró una gran cantidad de tonelaje usando soldadura eléctrica de profundidad en lugar de remaches. Poseía una propulsión de dos hélices, y un único timón romboide en la línea de crujía.

Su construcción fue autorizada el 23 de agosto de 1932 y fue puesto en grada el 1º de octubre de 1932.

Botado el 30 de junio de 1934, fue asignado a la armada el 6 de enero de 1936 y el incidente de su baja se produjo el 17 de diciembre de 1939 en Montevideo, Uruguay, por destrucción y echadura a pique.

Poseía un desplazamiento de 12.100 toneladas estándar y 16.200 en carga máxima; su eslora era de 186 metros, su manga 21.6 metros y su puntal 7.4 metros.

Sus sensores eran avanzados, radares tipo Fumo 22; su blindaje en el punte de mando de 150 milímetros, en cintura: 80 mm y la horizontal máxima: 45 mm

Contaba con el siguiente armamento: 6 cañones de 11" (28 cm) SK L/52 C28 en dos torretas triples, 8 cañones de 5,9" (15 cm) SK L/52 C28, 6 cañones AA de 10,5 cm Flak L/65 C33, 8 cañones AA de 3,7 cm Flak L/83 C30, 10 cañones AA de 2 cm Flak L/65 C30, 8 tubos lanzatorpedos 21" (533 mm) en 2 montajes cuádruples.

Se propulsaba con ocho motores diésel MAN de dos tiempos y 9 cilindros con dos hélices; que le daban una potencia de 54.000 HP, una velocidad máxima de 28,5 nudos y una autonomía de 8.900 millas náuticas a 20 nudos o de 19.000 millas náuticas a 10 nudos.

La tripulación llegaba a 33 oficiales y 586 suboficiales y marineros en tiempo de paz, o 43 oficiales y hasta 1099 suboficiales y marineros en tiempo de guerra.

El equipamiento incluía 2 hidroaviones Arado Ar 196 y una catapulta.

Después de ser comisionado en 1936, el Admiral Graf Spee prestó servicio como buque insignia hasta 1938, llevando a cabo tareas de control marino internacional en las costas españolas durante la Guerra Civil Española. Ya desde antes de la invasión de Polonia en septiembre de 1939, se habían hecho planes para desplegar los acorazados de bolsillo como corsarios en el océano Atlántico. El Graf Spee fue modificado desde diciembre de 1937 hasta septiembre de 1938, retirándosele los dobles reflectores laterales del mástil torre y dejando un solo reflector al frente.

Allí se le cambiaron sus 8 cañones de 88 mm por 105 mm. Y se lo equipó con el radar Fumo 22 en la cofa del mástil torre.

En septiembre de 1939 se le adicionaron ametralladoras de 20 mm en montaje simple y se modificó parte del puente principal del mástil torre. El mastíl-puente también fue modificado en una de sus alas. Tecnológicamente, el barco estaba por delante de su tiempo, especialmente en términos de velocidad, no así en términos de blindaje; pues en cuanto a este, el Graf Spee contaba con una faja lateral que protegía la línea de flotación hasta 1,5 m por encima y por debajo de esta línea.

Debido a la celeridad de las acciones del corsario alemán, en un momento dado los Aliados estuvieron convencidos de que realmente existían dos barcos, lo cual explicaría la aparición casi simultánea del Graf Spee en localizaciones distantes, inexplicables según los medios tradicionales de viaje marítimo de aquel tiempo.

Utilizó en su existencia al menos 5 modos de camuflaje en diferentes oportunidades, usando chimeneas falsas o falsas estructuras, pareciendo un buque civil o un crucero inglés. Esto confundía también sobre su presencia en diferentes mares.

El comienzo de la campaña. El lunes 21 de agosto de 1939, el acorazado Admiral Graf Spee zarpó del puerto de Wilhelmshaven para dirigirse hacia el Nordeste, al mando de su comandante, Hans Langsdorff (capitán del barco desde noviembre de 1938). Muy pocos notaron su ausencia y el hecho escapó a la inteligencia británica.

El 1 de septiembre de 1939, en algún lugar al noroeste del Cabo de Buena Esperanza, su capitán rompió el sello de las órdenes en secreto para este navío y se enteró de su misión, que consistía en actuar como corsario en el Atlántico sur. Apoyado por su buque de abastecimiento, el petrolero Altmark, sus órdenes eran hundir buques mercantes británicos sin entrar en combate con fuerzas enemigas considerables, amenazando de esta forma vitales líneas de suministro aliadas y distrayendo unidades navales británicas de sus bases en otras partes del mundo:

“1. Su primera misión consiste en alcanzar el Atlántico sin dejarse ver, evitando a tiempo todo buque que pudiera aparecer en el horizonte. Observará usted la misma actitud, incluso después de una posible rotura de hostilidades entre Inglaterra y Alemania, en tanto no reciba usted un telegrama ordenándole que comience sus operaciones.” “2. Su misión consistirá, a partir de entonces, en destruir por todos los medios los buques que aseguran el abastecimiento del enemigo. Evitará usted todavía, en la medida de lo posible, entrar en contacto con navíos militares adversarios. Aunque éstos últimos sean inferiores a usted en potencia, no los atacará más que en caso de que sea indispensable para proseguir su misión principal: la destrucción del comercio.” “3. Cambiando frecuentemente de zona de operaciones, sembrará usted la inquietud en el campo enemigo, dificultando, por consiguiente, la navegación, aunque no obtenga ningún resultado directo. Acrecentará usted tal inquietud trasladándose en ciertos momentos a regiones más alejadas…” Orden del Mando naval alemán, Berlín, 1939

Continuará el próximo jueves

martes, 24 de noviembre de 2009

Ofidios Peligrosos: La Víbora de Coral

Aunque no causa accidentes, uno de nuestros ofidios más peligrosos: la víbora de coral

La Víbora de Coral, Micrurus frontalis altirostris (Cope, 1860), de hábitos primordialmente subterráneos, habita zonas arenosas, sierras pedregosas y praderas abiertas en campos altos, arenales y hormigueros. Se la puede llegar a encontrar en casi todo el país, pese a lo cuál su presencia es menos marcada en el este y sur.

Ni siquiera ante la presencia de peligro es agresiva; ante el mismo se arrolla y expone su cola moviéndola, al tiempo que oculta su cabeza. Ante una distracción de su observador, suelen desaparecer. Esto sumado a que sus colmillos son muy cortos, resulta en que nunca se han registrado accidentes por esta especie en nuestro país, especie cuyo veneno es sin embargo, sumamente tóxico y peligroso, pues afecta el sistema nervioso y puede provocar insuficiencia respiratoria aguda por parálisis del diafragma.

De hecho, los reportes foráneos de accidentes con esta especie, proceden directamente de hechos relacionados a su manipulación.

Su dentición es proteroglifa. Presenta aspecto de culebra por sus escamas lisas y brillantes, con falta de distinción entre su cabeza y cuello que son cortos y romos y se encuentran cubiertas por escamas grandes. Mide entre 18 y 80 cm; el diámetro de su cuerpo cilíndrico es constante de extremo a extremo.

Se identifica por su diseño, consistente en anillos completos alrededor del cuerpo, dispuestos en entre 10 y 19 tríadas, separadas por anillos anchos color rojo coral. Cada tríada se compone de 3 anillos negros, de los cuáles el central es algo más ancho y se encuentra separado de los otros dos por anillos amarillos. Las bandas rojas son algo más angostas que el conjunto de cada tríada. Su cabeza y ojos son pequeños. La cola es muy corta y de punta roma.

Se alimenta principalmente de otros ofidios, culebras, lagartijas y de pequeños huevos.

Las hembras ponen hasta 7 huevos en las cámaras hongueras de hormigas cortadoras, y las crías nacen principalmente durante febrero y marzo.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Cómo Destruir Montevideo por 300 Dólares

Hace pocos días se conoció el video clip de la canción “Ataque de Pánico”, del grupo de rock nacional Snake. El mismo, en sólo un par de semanas, mediante You Tube se encuentró recorriendo el mundo. Aunque no tanto en su carácter de video clip...

Quizás lo más trascendente haya sido el ejemplo -sin precedentes en el país- de las capacidades de distribución que puede disparar internet: la edición de este film en su versión de corto cinematográfico, más que en la de video clip, se convirtió en un éxito de crecimiento exponencial.

Si bien el formato video clip suma más de 50.000 reproducciones desde comienzos de noviembre, la versión “corto cinematográfico” de Fede Álvarez, elaborada a partir del mismo rodaje hecho para dicho video, ha recibido críticas y citas en sitios diversos de las más distintas partes del globo (y continúa en dispersión). Recibió desde el 3 de noviembre... ¡más de 400.000 visitas en poco más de dos semanas!

Federico Álvarez (Murdoc Films) invirtió 300 dólares (y no señores, no falta ningún cero a la derecha, debe decir trescientos) y 6 meses para dirigir, animar y producir este cortometraje que en su parte fílmica se aproxima apenas a los cuatro minutos de duración.

Quizás el argumento sea lo de menos y no valga la pena ni siquiera detenerse a juzgarlo; la parte poco creíble del cortometraje es la potencia visual lograda en los gráficos para un país que es a Hollywood lo que un grano de arena es al océano. Lo más destacable es entonces la demostración de las capacidades de un creador local que desde ahora será tomado en cuenta por el mundo.

La historia:

Ingresando por la Ruta 1, Robots Gigantes (¿procedentes desde? ¿con el objetivo de?) atacan Montevideo atravesando a su ingreso la Barra del Santa Lucia. En el camino, emblemáticos edificios montevideanos como la Terminal Tres Cruces, la Torre de Antel, el Palacio Legislativo, el Palacio Salvo, van siendo destruidos. Vaya a saber uno por qué tanto enojo de robots ensañados con un pueblo pacífico, pero para el caso, eso es lo de menos. No se salvó ni siquiera el Papa Juan Pablo II en Bulevar Artigas.

No faltan las emblemáticas presencias de Artigas ni de la bandera uruguaya flameando; ni faltó a la cita el corresponsal de guerra Martín Sarthou (esta vez sin necesidad de ir a Medio Oriente, sino desde el Palacio Legislativo nomás). Ni faltó siquiera una Fuerza Aérea Digital que saliera a la defensa del paisito.

Al cierre del corto, todo lo hablado hace poco tiempo sobre el traslado o no de los restos de Artigas de la Plaza Independencia se vuelve estéril, pues es allí donde estas peculiares seres establecen su epicentro de destrucción.

Como en toda película de SciFi, no faltan las situaciones absurdas. Por ejemplo: en vez de continuar huyendo en auto, abandonarlo para huir corriendo (pasa en las mejores películas); o bien esos enormes robots que destruyen todo respetando sin embargo cada columna del alumbrado de los accesos a Montevideo... y que hasta prolijamente caminan por la angosta calle 12 de Diciembre dejándo allí todo intacto habiendo tanto por destruir! También el periodista Sarthou aporta lo suyo, casi “sonriendo” ante cámaras al presentar una situación realmente crítica que sería de “sálvese quien pueda...”

ADP (Ataque de Pánico) fue creado usando herramientas como 3ds Max, FumeFx, Glu3d y Boujou. Y Fede Álvarez ya fue contactado por su trabajo desde el exterior.

Corto cinematográfico: http://www.youtube.com/watch?v=-dadPWhEhVk Video clip: http://www.youtube.com/watch?v=r8F9Qvror6g Contacto: +5982 7120405 - adriana@aparato.tv

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Fiebre del Oro 3ra Parte
La Primer Central Hidroeléctrica de Sudamérica

La Represa de Cuñapirú

Represa de Cuñapirú, comenzó a generar en 1882. La silueta humana delante de la caída de agua es referencia del tamaño de la obra.
Foto tomada de www.rionegro.com; parte de la colección digital privada del Prof. Eduardo R Palermo

El principal prodigio constructivo de la época fue la represa de Cuñapirú, ubicada en las proximidades de la represa de Barrial Posada y cuya construcción comenzó en 1880 culminando en 1881. Fue la primera represa hidroeléctrica de América del Sur, inaugurándose en 1882. En aquel entonces esta zona formaba parte de Tacuarembó, ya que Rivera, como departamento surgió el 1° de octubre de 1884. Fue construída para la compañía francesa “Minas de Oro del Uruguay”, por el ingeniero Clemente Barrial Posada.

La represa tenía 314 metros de largo; correspondientes a 89 y 200 metros de tabique de contención a los lados y 25 metros centrales que alojaban compuertas de 5 metros de altura.

Guías De Compuertas - Foto: Panoramio - Javi Valles

El lago artificial almacenaba 3 millones de metros cúbicos, y alimentaba primero a 3 y luego a 5 turbinas de 150 caballos de potencia cada una (un total de unos 550 KWH). Una de las turbinas estaba destinada exclusivamente a dar energía a todo el emprendimiento. A plena producción se podían llegar a moler 150 toneladas de cuarzo por día.

Con la fuerza del agua no sólo generaba electricidad para abastecer las localidades mineras de San Gregorio (que nada tiene que ver con San Gregorio de Polanco) y Corrales, sino que movía un mecanismo para moler el cuarzo traído tanto desde Santa Ernestina (por medio de un tren jalado por una locomotora apodada “La Clotilde” que arrastraba cuatro vagonetas delante y cuatro detrás) como desde el poblado minero San Gregorio, distante 12 kilómetros (a través de un aerocarril compuesto por 270 vagonetas, 104 torres emplazadas a distancia variada según la topografía y de 11700 metros de extensión, cuyas torres aún hoy se pueden ver).

La fuerza motriz para hacer funcionar dicho aerocarril, también provenía de la represa.

Ruinas de la edificacion principal - Foto: Panoramio - Marcirio Dias Leite

Mientras tanto, la vía de “La Clotilde” incluía 6 kilómetros de vías, 15 alcantarillas y un puente (sobre el arroyo San Pablo), en una época en la que el ferrocarril sólo llegaba hasta Paso de los Toros (A Rivera llegaría 10 años después).

Generó electricidad durante 36 años, hasta noviembre de 1918, cuando murió el técnico alemán que la operaba.

Las inundaciones de 1959 rompieron el dique de contención, dando lugar a que la usina se clausurara definitivamente.

Edificio Administrativo de la planta de generación y molienda Foto: Panoramio - Marcirio Dias Leite

El edificio tenía 100 m de largo por 30 de ancho. Actualmente se encuentran aún parte de las oficinas y alojamientos, las compuertas, las turbinas y un aljibe que aún sigue brindando agua potable.

Fiesta, prostitución, derroche de dinero, o más bien de pepitas y onzas de oro, son la norma de los centros mineros. Acá no fue diferente. Pero el tiempo no dejo rastros de tal grandiosidad, las estructuras yacen derruidas.

Compilación: LDI

martes, 17 de noviembre de 2009

El Cerro de los Rocha

Cerro de los Rocha; al pie la Ciudad de Castillos; al fondo Valizas y la duna del Cerro de la Buena Vista.

por Néstor Rocha

El cerro de los Rocha se ubica unos 3 o 4 kilómetros al norte de la ciudad de Castillos. Según Orestes Araujo, en su Diccionario Geográfico editado en septiembre de 1900, el nombre Cerro de los Rocha se asignaba a “un eslabón importante de la Sierra de los Difuntos que corre paralelo al mar, a 10 kilómetros de la costa, conocido hoy con el nombre de Cuchilla o Sierra de los Rochas, que es lo que geográficamente llaman los marinos Cerros de Navarro”.

Y agregaba Araujo “el principal de ellos recibe la denominación de cerro del Tigre, que se lo da una cueva, caverna o salamanca que existe en él”

Es un hermoso lugar, singular por su belleza; una atalaya que permite observar y tener un amplio dominio visual hacia los diferentes puntos cardinales; desde el Cerro de los Rocha y la Cueva del Tigre, se observan a simple vista las Lagunas de Castillos y Negra, los extensos palmares y así sucesivamente los diversos paisajes de la región hasta el punto imaginario del encuentro del cielo con la tierra.

EL LABOREO DE LA TIERRA

Este lugar está conformado por numerosas pequeñas empresas rurales familiares, particularmente de laboreo de la tierra. Históricamente se han dedicado al cultivo de la papa, boniato, maíz, sandías, porotos y zapallos entre otros tipos de cultivos.

Los pobladores del lugar han encontrado mientras trabajaban la tierra numerosas boleadoras, trabucos y monedas de plata de la época colonial.

LOS POBLADORES

Las primeras casas fueron de piedra o de terrón quinchados con paja o hojas de palma butiá; posteriormente se construyeron con ladrillos. La vivienda más cercana a la Cueva del Tigre perteneció al hogar formado por José Tomás Rocha y Honorata Rocha. Estaba a una distancia de unos 200 a 300 metros. Allí además existió una manguera o corral de tunas para el manejo del ganado.

Hay quiénes sostienen que estas construcciones son de la época colonial y recurrentemente se afirma que podría tratarse de la Guardia de Navarro, dado que desde este lugar se domina una amplia región, permitiendo una eficaz vigilancia.

Los sostenedores de este argumento señalan que antes de llamarse Cerro de los Rochas se le llamó Cerro de Navarro.

La tradición oral comenta que la casa de la familia Tomás y Honorata Rocha la desarmaron piedra a piedra “porque en las noches aparecía una luz y por otras historias calculaban que había plata. La gente escarbaba para buscar, iba hasta gente del pueblo” afirmó don Adenor Rocha, vecino del lugar.

Cerro de los Rocha y Cueva del Tigre.

El nombre de Cerro de los Rocha surge a consecuencia del asentamiento de una numerosa familia de apellidos Rocha. Se especula que el primer poblador fue Joaquín Manuel Da Rocha, luego vinieron Joaquín Cipriano Da Rocha, Luciano Quintín Da Rocha y Elciria Da Rocha entre otros, provenientes de San Pedro de Río Grande del Sur, Brasil. El apellido se castellanizó y pasó a ser solamente Rocha.

Hoy se recuerdan algunos nombres de descendientes de las primeras familias Rocha radicadas en el lugar: Honorato, Damasceno, Leonino, Tiburcio, Silverio, Genaro, Liberato, Ana, Gregoria, Evangela, Gervasio entre otros, progenitores de muchos de los Rochas afincados en el paraje de la Cueva del Tigre, en Castillos y otros lugares de la región.

LA ESCUELA Y EL PALMAR

Dos de estos nombres dieron un aporte muy importante a la zona del Cerro de los Rocha.

Por un lado Gervasio Rocha, que donó una fracción de campo para la construcción de la hoy Escuela del Cerro de los Rocha Nº 20. Rosalina Rocha Funes que nació y creció en el paraje recuerda su vida escolar: “en el año 1930 fui a la Escuela del Cerro de los Rocha, tendría unos ocho años. Las primeras maestras de este centro de enseñanza fueron en este orden: María Terra, Felicia Terra y Julieta Pereyra Romay. Las clases se dictaban en la casa de Don Gervasio Rocha que luego donó el predio para que se construyera la Escuela, esto fue en la década del 1920, concurrían unos ochenta alumnos y los atendía una sola Maestra que daba las clases de 1º, 2º, 3º y 4º año.” Esta Escuela en muchas ocasiones organizó las fiestas de fin de curso en la Cueva del Tigre.

Por otro lado, otro lugareño, Tiburcio Rocha, con paciencia elogiable recogió las pequeñas palmeras butiá de las parcelas de tierra donde se iban formando chacras y otras que él consideraba que sufrían riesgos de supervivencia. Así formó un palmar de una hectárea de extensión aproximadamente que hoy lo conocemos como el “palmar de Tiburcio”.

LOS OTROS APELLIDOS

Con el tiempo, en este paraje se fueron asentando familias de apellidos Rivero, Decuadro, Cardoso, San Martín entre otras, que con los Rocha aumentaron y dieron diversidad a las familias del lugar y aferrados a la tierra. Esta comunidad tuvo una activa vida social: por ejemplo los días sábados se organizaban bailes en las casas de familias. Rotándose los referidos días en distintos hogares, se disputaban carreras de caballos o pencas.

También existieron comercios y pudimos rescatar que Feliciano Rocha en las décadas de 1920 a 1930 tuvo almacén y un taller de zuequería, y que Tenencio Decuadro fue propietario de un almacén de ramos generales. Numerosos vecinos elaboraban carbón de leña para venderlo en la ciudad.

LAS CEREMONIAS RELIGIOSAS

Las ceremonias religiosas no estuvieron ausentes, hemos rescatado algunos apuntes de las distintas actividades religiosas realizadas en Castillos y su zona de influencia en las décadas de 1930 y 1940. A modo de ejemplo:

“El 14 de mayo de 1938, en horas de la mañana, se realizó una misa campal en el Cerro de los Rocha. Cumplida la misa campal se rezó por el éxito del Tercer Congreso Eucarístico Nacional, ofició misa el Cura Párroco Joaquín Freire, se oyó en esta oportunidad la renovación del juramento de las promesas hechas en el bautismo, después de la misa campal su primera comunión”.

Otro ejemplo de apuntes de actividades religiosas: “El 27 de junio de 1941, detrás del Cerro de los Rocha se realizó una misa campal dirigido por el cura párroco Hermenegildo Carbini y se bautizó a más de veinte personas entre niños y adultos, en la casa de campo de Don Pedro Rivero”.

LOS FOGONES

Dos de los hijos de Liberato Rocha, Antoñito y Dorito, durante mucho tiempo armaron y encendieron enormes fogones en la cima de la Cueva del Tigre en las Noches de San Juan, San Antonio y San Pedro. Rosalina Rocha lo recuerda de esta manera: “Siempre hacíamos fogatas sobre el cerro con mis hermanos, especialmente en la noche de San Antonio, por mi hermano. Todo el mundo hacía hogueras y era un espectáculo muy hermoso, lo armábamos con pencas de las palmas y leña del monte, cantábamos y bailábamos y bajábamos encandilados por la tanta luz, la noche se transformaba en una oscuridad impresionante”.

EL TIGRE

A través de la historia oral, el nombre de Cueva del Tigre surge a consecuencia de que en el referido cerro se guareció un yaguareté, a los que por estas zonas llamaban tigres, en un gran hueco formado por la superposición de enormes piedras. Este felino de hábitos nocturnos, solitario y hábil trepador, causó estragos en la zona, particularmente con el ganado vacuno y tuvo en jaque a los vecinos del lugar.

Don Adenor Rocha, de 81 años a finales del siglo veinte cuando lo entrevistamos, nos respondió que nació, creció y formó su hogar en la zona y fue productor rural toda su vida en este lugar. En su relato afirmó: “Muchos cuentan o trazan la historia del tigre de distintas formas. Los vecinos salían con armas, lazos y el tigre no aparecía, salía de noche o en tardes de tempestad. Había un negro esclavo llamado Joaquín Da Rocha, apodado “Barbate”. Llevaba el mismo nombre que su “dueño” y se había ofrecido a enfrentarse al animal; ante esta voluntad lo mandaron matar al tigre, le envolvieron un poncho de paño en un brazo y le dieron un gran facón”.

Adenor afirmó que “Logró matar al tigre tras una lucha encarnizada y cuando Barbate llegó a las casas no se sabía que color era, magullado y arañado por todos lados. Fue dura la lucha, de cuerpo a cuerpo, esto fue después de 1870 según me dijeron”.

Existen distintas historias al respecto, optamos por Adenor Rocha en virtud de su edad y vínculo con el paraje, por ser uno de los descendientes directos de aquellos protagonistas y conocedor de este hecho a través de sus mayores. Aceptó en la oportunidad del reportaje que esta historia la cuentan de distintas formas, pero el punto coincidente es la presencia y la lucha con el tigre o yaguareté, pero relatado con otros ingredientes.

DIFUNDIDO EN EL PROGRAMA PUNTO AZUL DE CASA AMBIENTAL EN ESTEÑA FM 103.1 Contribución con Mi Uruguay de: NÉSTOR ROCHA

sábado, 14 de noviembre de 2009

La Garza Bruja

Garza Bruja - foto: Mike Baird
La Garza Bruja, -mucho menos conocida en nuestro país como “garza zorro” o “zorro de agua” debido a su onomatopeya ronca “guac, guac” muy parecida a la del zorro-, es un ave cuya distribución se extiende a los ambientes acuáticos de todo el territorio.

Se la califica como residente común, y es relativamente fácil de encontrar incluso en ambientes antrópicos abiertos. Durante las noches, en recorridas por zonas iluminadas de la rambla montevideana, con mirada atenta es fácil descubrirla parada de pie, en rocas frente al agua, lo que denota su fácil adaptación a estos ambientes antrópicos.

Frecuenta los más diversos hábitats, pero demuestra preferencias por márgenes de ríos y arroyos donde es una gran pescadora, o por lagunas y pantanos con arboledas aledañas. Por lo general allí permanece oculta en los pajonales, reconociéndosela por su grito estridente.

Garza Bruja en un ambiente típico, aunque no exclusivo - Foto: Panoramio - Gabriel_A_R

Se alimenta principalmente de peces, sapos, ranas, otros anfibios y reptiles que atrapa pacientemente, o bien de algún otro habitante de arroyos y cañadones. De vuelo lento y pausado, es poco confiada, aunque recién emprende el vuelo cuando se siente realmente amenazada.

Se mueve lentamente o, incluso, se queda inmóvil largas horas con el cuello encogido, a veces a la espera de su presa. Es muy bullanguera en el crepúsculo, momento en el que realiza gran parte de su actividad; esa es la causa de su nombre común de “bruja”. A veces permanece solitaria o en lugares ocultos, como árboles. Allí mantiene un lugar estable, que es reconocido por la cantidad de guano depositado, pues depone cuando levanta vuelo.

Garza Bruja, ejemplar juvenil - Foto de www.fotonaturaleza.org

Se trata de un ave zancuda de patas cortas y porte grueso, de unos 55 centímetros, que no presenta diferencias entre el macho y la hembra. Los ejemplares juveniles sí son distintos. Mientras los adultos presentan dorso negro, alas color gris oscuro, zona ventral blanco amarillenta o plomiza, corona negro verdosa, cresta larga y blanca con patas rosadas, los juveniles son de un color blanco jaspeado con blanco amarillento. Durante el período reproductivo, los adultos presentan además dos largas plumas nucales blancas.

En épocas de reproducción se los puede ver agrupados en grandes colonias o pueblos donde producen una inaguantable algarabía. La postura la realiza desde setiembre a enero y la hembra es la responsable de la incubación. El macho permanece cerca atendiéndola hasta que nacen los polluelos. Los huevos, hasta cinco, son de un color verde azulado y miden 44 por 33 milímetros.

La distribución alcanza a todas las Américas hasta Canadá inclusive. Se la conoce como Garza Bruja en Uruguay y Argentina. A lo largo del continente se la conoce también como Cuaco, Martinete Común, Martinete Coroninegro, Garza Nocturna de Corona Negra, Garza Solitaria, Hocó y hasta Pájaro Bobo.

http://www.patrimonionatural.com/HTML/especies/aves/garzas/garzabruja.asp http://garzabruja-p-e.blogspot.com/ http://www.viarural.com.ar/viarural.com.ar/guia-de-aves/ardeidae/garza-bruja.htm

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Fiebre del Oro 2da. Parte
Santa Ernestina: Pueblo Fantasma

Restos de la Iglesia de Santa Ernestina - Foto: Panoramio - Hugo López

Al fundarse la “Compañía Francesa de Minas de Oro del Uruguay”, se formaron dos centros de actividades: el de máquinas, sobre el arroyo de Cuñapirú, y el de trabajos mineros, en Santa Ernestina, una villa desaparecida que estuvo a punto de ser capital departamental, de profusa vida nocturna, una referente del fin de siglo XIX para el norte del país y que vivió un sangriento alzamiento obrero, un cocktail que cuesta imaginar hoy día.

Los hermanos Birabén, copropietarios, habían tenido discordias con el directorio de Europa, por lo que se separaron y fueron a explotar otras minas en la región de Corrales, obteniendo, a ese efecto, dos concesiones: una en la margen derecha y otra en la izquierda del arroyo Corrales.

Así se empezó a reunir gente, principalmente en la margen derecha, donde está hoy la villa con el nombre de Minas de Corrales. Allí la Compañía Minera de Corrales estableció sus almacenes, casa para el Directorio, algunas habitaciones para los peones y demás para accesorios y cosas de costumbre en trabajos de esa clase.

Poco a poco se fue formando una calle, que comprendía además pequeños negocios, lo que devino en el núcleo de la villa actual, que conserva características de entonces, como puertas de calle elevadas dos o tres escalones para evitar las crecientes.

Corrales se había levantado en campos de propiedad de Conrado F. Rucker, que había donado 2 hectáreas de terreno en el pueblo, con destino a los edificios de la Comisión Auxiliar, juzgado de Paz, Escuela, Correo y Receptoría de rentas. Un censo en la localidad levantado el 18 de julio de 1895, arrojó la cantidad de 1673 habitantes.

Entre los primeros profesionales radicados en la zona, importa destacar a Francisco V. Davison, un montevideano doctorado en Edimburgo en medicina y cirugía, que llegó a Santa Ernestina a fines del verano de 1880 junto a su esposa inglesa Ana Paker, enfermera diplomada y con grandes conocimientos de obstetricia. Ambos atendieron con celo extraordinario y enorme caudal de bondad y desinterés la salud de los mineros, de la población y campaña.

Pero para fines de los 1870, el agrupamiento urbano más importante era aún Santa Ernestina. A unos cuatro kilómetros de la represa, se trataba de un caserío desordenado pero totalmente atípico para el país, que alternaba rancheríos con arquitecturas industriales inglesas y que llegó a albergar en su auge a casi 2000 habitantes.

Santa Ernestina por 1908 Los cerros chatos riverenses se distinguen claramente en el fondo
Foto - Panoramio - RiciChris

Dada su proximidad a la Usina de Cuñapirú, allí se centraban servicios públicos y privados.

Había allí también una vida nocturna poco creíble hoy. Gracias a las jóvenes francesas cuya inmigración había sido facilitada por el Jefe Político de Tacuarembó, el Coronel Escayola, se podía disfrutar de la vanguardia musical parisina, al punto de que se llegaron a representar fragmentos de óperas.

Sangre, fiesta, prostitución, derroche de pepitas y onzas de oro. Pero el tiempo no dejo rastros de tal grandiosidad, las estructuras yacen derruidas.

En prueba a la extraordinaria opulencia de la zona, en 1884, cuando se creó el departamento de Rivera, en primera instancia se manejó instalar la capital no en la frontera sino en Villa Santa Ernestina, centro poblado de cerca de 700 residentes fijos, pero en cuyos alrededores (incluyendo Corrales) ya residían unas tres mil personas, cientos de ellos representantes de inmigrantes de varias nacionalidades.

El cementerio, (uno de los pocos supervivientes de Santa Ernestina hoy, pues apenas quedan tres edificaciones), conjunta estilos diferentes y lápidas en distintos idiomas.

Así Liebig’s en Fray Bentos (1868) y el eje de 9 kilómetros Cuñapirú/Minas de Corrales (1867/1882) se constituyeron en los dos principales polos tecnológicos de la época, muy lejos de la influencia centralista de Montevideo.

1908 - La Pulpería de Santa Ernestina
Foto - Panoramio - RiciChris

Santa Ernestina y la Primera Huelga en el Uruguay El 13 de Enero de 1880, se hizo conocer en Santa Ernestina, un nuevo sistema de paga. Estaban contratados a $ 25 por mes, y se pretendía pagarles solamente $ 1 por cada día que trabajasen, descontando así días de mal tiempo o días en que por problemas técnicos no se pudiese trabajar. El nuevo sueldo establecido por la Empresa, no fue aceptado y provocó una huelga - motín.

Se produjo una rebelión de obreros que fue reprimida violentamente, dejando como saldo un tendal de trabajadores gravemente heridos que murieron sin poder ser atendidos. Otros fueron trasladados con urgencia al Hospital de San Fructuoso (hoy Ciudad de Tacuarembó) pero, en su mayoría, no llegaron con vida.

Continuará el próximo jueves.

Parte del material editado coresponde a investigaciones del Prof. Eduardo R Palermo

Compilación desde múltiples fuentes: LDI

martes, 10 de noviembre de 2009

Alberto Breccia: Historietista de Nivel Mundial

Ezra, el anticuario de Mort Cinder

Alberto Breccia (Montevideo, 15 de abril de 1919 - Buenos Aires, 10 de noviembre de 1993, día este último que ha sido instituido en Argentina como “Día del Dibujante”) fue el ilustrador del comic de ciencia ficción más importante del mundo. Así de simple.

Títulos como El Eternauta, Los Mitos de Cthulhu (basado en H.P. Lovecraft) y Mort Cinder representan sólo una parte de un trabajo de excepcional calidad.

Alberto Breccia

Contaba el recordado Roberto Fontanarrosa que Alberto Breccia dibujó hasta tres días antes de morir. Dominó de forma notable el dibujo y la composición alrededor de temas inquietantes y paradigmáticos que hicieron las delicias de los amantes del arte fantástico de todos los tiempos. Fue traducido a todos los idiomas, publicó en revistas especializadas de Europa , USA y extremo oriente y fue recreado en la pantalla cinematográfica en infinidad de copias y traslaciones. Hoy se lo recuerda y enseña en las más importantes universidades. Ignoramos por qué y cómo no se lo conoce y difunde en estas tierras.

Quizás porque su vida trancurrió casi toda en Argentina, este uruguayo es poco conocido en los ámbitos populares locales. Inició su carrera en 1938 en una revista de barrio, en Buenos Aires, “Acento”, que era publicada por sus hermanos y amigos de éstos. A principios de la década del 40 comienza a colaborar con ilustraciones e historietas en la revista Tit-Bits para la editorial Láinez, en la que trabajará por más de una década y aprenderá las primeras armas del oficio, inspirándose en autores como Burne Hogarth.

Maestro de la historieta, siempre estaba en la búsqueda de nuevas técnicas para mejorar su arte. Y aprendía de todos. Tanto de los jóvenes como de los grandes hacedores. Flexible, inteligente, ingenioso, le gustaba usar todo tipo de materiales cuando se sentaba a pintar o a dibujar. La acuarela, el óleo y el carbón, solían acompañarlo mientras le daba forma a sus muchas creaciones. Sus herramientas eran las normales, las que usan todos los pintores y dibujantes. Y las otras, las que improvisaba a cada momento su rica imaginación de creador. Los pinceles tenían su lugar. El que tanto merecían. Pero también las hojas de afeitar, los dedos, las palmas de las manos y hasta los manubrios de bicicleta. Todo era bienvenido. Todo era aprovechado. Todo tenía su valor.

A Alberto Breccia, un hombre que sentía un gran amor por su trabajo, nunca se le ocurrió ponerse límites a la hora de parir sus personajes. Le sacaba el jugo a todo lo que tenía al alcance de las manos. Buscaba que sus mundos, los que crecían con fuerza sobre el papel, tuvieran gracia, soltura y vitalidad. Antes de darle vida en 1962 a Mort Cinder, llevó adelante profundos estudios de iluminación.

En 1946 sustituyó al dibujante Augusto Cortinas al frente de la serie Vito Nervio, que publicaba la editorial Dante Quinterno en la revista Patoruzito. Con guiones de Leonardo Wadel, alcanzó una gran perfección expresiva, aunque un rotundo Breccia manifestara que "de todo aquello, nada es rescatable". Realizó también la serie del Oeste "Armas de fuego" para el mercado europeo.

Su primera gran obra fue Sherlock Time, creada a finales de los años 50 con Héctor Germán Oesterheld. La evolución que se aprecia a partir de esta obra estaría motivada en parte por la rabia que le provocaran las palabras que una noche le espetara su amigo Hugo Pratt: "Vos sos una puta barata, porque estás haciendo mierda pudiendo hacer algo mejor".

En 1960 comenzó a trabajar para la editorial británica Fleetway. En 1962 Oesterheld y Breccia crean Mort Cinder, a la que siguen Vida del Che Guevara (1968) y una nueva versión de El Eternauta (1969), que originariamente había ilustrado Francisco Solano López en El Eternauta (1957). Analizando su propia obra en 1970, Breccia dirá que "antes y después de Mort Cinder, nada".

Fantásticas retículas de "El Eternauta"

Al abordar el estudio de los diferentes tipos de línas empleadas en el dibujo de historietas, Enrique Lipszyc dirá de su trazo a pincel "Cada trazo de Breccia es una creación; juega con el colorido y la textura de la línea. Muestra, evidentemente, una técnica muy personal".

Tras realizar la Historia gráfica de Chile y parte de la Historia gráfica de la República Argentina, trabaja para revistas italianas, como Il Mago, de Milán, la cual edita Los mitos de Chtulhu (1973), una colección de adaptaciones de diferentes cuentos de H.P. Lovecraft realizada junto al guionista Norberto Buscaglia, que sorprenden por su estilo menos realista y más expresionista, que se adapta a la perfección al tono del original. Tras ello, no abandonó el campo del terror ni de las adaptaciones, ya sea de los relatos de Edgar Allan Poe o una versión-parodia del mito de Drácula (Drácula, Dacul, Vlad?, Bah..., 1984).

En 1974, El Viejo (cómo se le conocía en el mundo de la historieta), inició una duradera colaboración con el guionista Carlos Trillo, con el que realizó obras como Un tal Daneri (1974) o Nadie (1977), pero su obra más importante tras Mort Cinder llegó de la mano del guionista Juan Sasturain. Se trata de Perramus (1983). A medio camino entre las aventuras y el humor absurdo, esta obra ridiculiza y a la vez denuncia la dictadura argentina, mezclando personajes ficticios con otros reales (como el escritor Jorge Luis Borges, que, en un ejercicio de la más pura historia ficción, es galardonado con el premio Nobel, que en realidad jamás recibió) y obtuvo el premio Amnesty en 1989, en la categoría de mejor libro a favor de los derechos humanos.

De sus últimas obras, cabe destacar Informe sobre ciegos (1991), adaptación de uno de los pasajes más escalofriantes de la novela de Ernesto Sábato “Sobre héroes y tumbas”, donde Breccia capta magistralmente la atmósfera inquietante y enfermiza del texto original y logra imágenes alucinatorias angustiosas.

Entre enero y agosto de 2008 participó póstumamente, con originales aportados por el Museo del Dibujo y la Ilustración, en la muestra homenaje a la Historieta Argentina, realizada en el Centro Nacional de la Imagen, Angouleme, Francia, por iniciativa de José Muñoz.

Breccia tuvo tres hijos y todos ellos se hicieron también historietistas: Patricia, Cristina y Enrique. Este último es el que, a la postre, se convertiría en el más destacado, gracias, entre otros muchos méritos, a su serie Alvar Mayor, con Carlos Trillo, y a su colaboración con su padre en Vida del Che Guevara. Curiosamente, padre e hijo realizaron sendas adaptaciones de la vida de Lope de Aguirre, prácticamente al mismo tiempo, una para el mercado europeo y otro para el argentino.

Alberto Breccia no es sólo un reconocido maestro del dibujo y un gran artista de la historieta y el comic, fue también un genial pintor, faceta ésta menos conocida por el gran público pero no así por sus adeptos y coleccionistas. Su producción en este campo no fue muy grande, sino más bien pequeña y muy escogida.

Al igual que innovó en el dibujo, en la pintura al óleo realizó trazos magistrales y tanto trabajaba en lienzo, como en tabla o con escayola; para él los materiales y los tamaños de los cuadros no eran problema. Su obra pictórica, abstracta, fuertemente impresionista, colorida y triste a la vez, está impregnada de la sensibilidad social y de la desgracia del alma humana, que también supiera plasmar en sus grandes obras como Perramus, Informe sobre ciegos y tantas otras, es hoy día muy buscada y cotizada.

Compilación desde diversos sitios web y Wikipedia

sábado, 7 de noviembre de 2009

Un Acuario en la Colonia del Sacramento

El Acuario de Colonia del Sacramento

Desde que fue inaugurado por el Ministro de Turismo en febrero de 2006 en pleno Barrio Histórico, los turistas en Colonia pueden visitar las instalaciones de un acuario de peces autóctonos que tiene por objetivo el despertar interés por nuestro patrimonio acuático elevando su cultura y educación acerca del cuidado y conservación de nuestros cursos de agua.

El mismo, fue declarado de Interés Turístico Departamental y de Interés Cultural por el Intendente de Colonia, y de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Turismo en resolución 592/06 , de Interés Didáctico por la ANEP , de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura y de Interés Ministerial por el Ministerio de Medio Ambiente.

Fue construido como una gran gruta dentro de un espacio de 250 metros cuadrados en cuyas paredes se recortan ventanas que posibilitan el apreciar nuestros peces en su hábitat natural, ambientados en 12 peceras o tanques con paredes de hormigón de 11 cm. de espesor de doble malla de hierro. Sus alturas son de 1 metro, lo mismo que sus anchos, siendo sus largos de entre 2 y 4 metros, con ventanales de vidrio de 20 mm. de espesor.

La gruta fue construida con capas de papel cementadas entre sí y luego pintadas para darle el aspecto de rocas.

Un pequeño arroyito con un puente de madera por el que se pasa hacia el otro lado completa el decorado del acuario, iluminado por las luces de las peceras y algunas luces de colores ubicadas estratégicamente dentro de la gruta con piso alfombrado y ambiente climatizado.

El sonido de la caída de agua y una música funcional muy suave ayudan a crear un ambiente de paz y tranquilidad que se respira dentro del recinto.

Se utilizaron todos peces autóctonos como forma de mostrar nuestro patrimonio acuático, ya que no conocemos a nuestros peces nadando: a lo sumo se conoce al pescado ya prendido en el anzuelo.

Más de 300 peces de 40 especies se encuentran actualmente en exposición con sus correspondientes letreros luminosos indicando nombre común y técnico. Pantallas LSD encima de cada pecera están brindando filmaciones e información sobre los peces que se observan debajo.

La vida de estos peces se puede mantener gracias a un sistema de bombeo y filtrado. Cada pecera tiene su bomba, su filtro mecánico y su filtro biológico.

En el filtro mecánico el agua pasa a través de guata en donde son retenidas las partículas que pueden estar ensuciando el agua, pero no retiene el amoníaco producido por los peces, el que es sumamente tóxico para la vida de ellos aún en concentraciones bajas.

El filtro biológico tiene bacterias que consumen el amoníaco transformándolo en nitrito y luego otras bacterias lo transforman en nitrato que son compuesto menos tóxicos para los peces.

Estas bacterias crecen sobre pequeños pedazos de botellas plásticas de refrescos alojados en tanques de 200 litros. Se picaron 2400 botellas de refrescos para este fin.

De esta manera el agua recircula durante las 24 horas todos los días del año.

Un compresor de aire permite a través de tubos que recorren todo el acuario el aireado del agua para aumentar la oxigenación de la misma. Los ciclos de noche y día se realizan automáticamente, pasando en forma gradual de la luz a la oscuridad.

La base de la alimentación es el corazón de vaca picado, alimentos balanceados, lombrices, maíz y pequeños peces.

Es un emprendimiento ideal para conocer los peces de nuestros ríos y arroyos y una muy buena opción para disfrutar el tiempo libre en esta ciudad.

El acuario, está abierto todos los días de 14 a 18 horas con la excepción de los martes que permanece cerrado.

Los grupos escolares tienen entrada gratis, así se fomenta conocer más a nuestros peces y un mayor cuidado a nuestro medio ambiente. La concurrencia de grupos escolares durante los meses de primavera es incesante.

Durante este año, con el aporte de biólogos de la Facultad de Ciencias y del Clemente Estable, se brindaron cuatro charlas para estudiantes con capacidad locativa colmada.

El Centro Interactivo presenta cartelería con importante información sobre nuestros peces y el medioambiente acuático, algunos de los cuales cuentan con botoneras mediante las cuales se puede conseguir información sobre ríos o clasificación de peces.

En el centro del salón unas computadoras permiten obtener abundante información sobre los peces, su anatomía, su fisiología, la clasificación de nuestros peces de agua dulce, los ríos, los ciclos del agua y del nitrógeno, la contaminación de los cursos de agua, y también una zona para aprender jugando a través de juegos didácticos.

En un Plasma de 42” se exhibe un video que resalta la importancia de la conservación del medioambiente.

El salón está ambientado con un enorme pez construido en hormigón, a través de cuya boca se baja al subsuelo en donde se pueden adquirir distintas artesanías como recuerdo del Acuario.

Y un último mensaje antes de la salida: una pecera con dos ecosistemas: uno natural, con peces, y otro totalmente contaminado por los residuos que normalmente las personas arrojan al agua. La rodean murales que muestran fotos de estos dos tipos de ecosistemas en la realidad.

El Acuario de Colonia del Sacramento se encuentra emplazado en el barrio histórico, en la calle Virrey Ceballos 236 esquina Rivadavia; su dirección web es: http://www.acuario.com.uy/

Información y fotografías suministradas por José Pedro Stagno

jueves, 5 de noviembre de 2009

La Fiebre del Oro: 1ra Parte

Una torre de aerocarril minero yace volcada. Testimonio de una edad de la fiebre del oro uruguaya no muy conocida. Foto tomada de www.rionegrotodo.com, perteneciente a la colección digital del Prof. Mag. Eduardo R. Palermo

La fiebre del oro que atrajo a cientos de inmigrantes europeos a la zona de Minas de Corrales a fines del siglo XIX, dejó huellas profundas en el centro del departamento de Rivera .

El 20 de julio de 1852 –recién terminada la Guerra Grande– el empresario Federico Nin Reyes, informó al gobierno sobre la existencia de oro en Cuñapirú y de cobre en el salteño Yucujutá.

Por decreto, fue declarado primer denunciante de las minas del norte uruguayo. Pero, se necesitaba apoyo humano y material de fuera del país. «Hábiles mineralogistas, máquinas y operarios diestros» –precisaba el requerimiento.

Reglamentada la propiedad, por correspondencia particular, cedió derechos y licencia de explotación a Clemente Barrial Posada. El pionero arribó en 1867, para administrar los yacimientos de San Pablo, San Nicolás, San Joaquín, San Andrés, San Antonio, San Rafael, El Oriental, Apolo y El Abundante.

Diseñó el primer proyecto minero, tras la estela dejada por aventureros y garimpeiros. El ingenio se instaló en el paraje denominado Tres Pasos, con una pequeña represa en el Río Cuñapirú que movía una máquina para moler veinte toneladas diarias de mineral.

El cauce era allí desviado por medio de murallas, que creaban artificialmente un salto de agua que servía de motor. Según “El Eco” de Tacuarembó –de febrero de 1869– la mina mayor de San Juan «tenía un socavón de seis metros de profundidad por siete de largo y material bueno de oro a la vista».

Barrial Posada utilizó un parque de herramientas y maquinarias imprescindibles para labores de pozos, desmontes y galerías en los filones de cuarzo, que conmovió a la somnolienta Minas de Corrales.

Abrió cuarenta bocaminas en los cerros, que explotó a fuerza de pólvora. Desde allí transportaba 400 toneladas a la margen izquierda de la corriente. Una creciente fuera de álveo del río, destruyó una de las murallas e interrumpió la incipiente experiencia.

El audaz ingeniero ocupó a más de 300 obreros. Pero sus empleados no eran mineros, sino gauchos errantes, poco disciplinados para el trabajo; que lo enojaban muchísimo.

Las poblaciones mineras se han distinguido siempre por su vida errante, de migración casi permanente. Durante los ciclos de explotación activa las zonas incorporan históricamente pobladores, pero cuando esta se termina, el éxodo es casi inmediato

Y así, cerca del emplazamiento de la represa de Barriales, nació Corrales en 1878, bajo el apremio de la esperanza que llega con la noticia de haberse constituido ese año en Europa la “Compañía Francesa de Minas de Oro del Uruguay” como consecuencia del informe del ingeniero Víctor L’Olivier, que advirtió “que los aluviones californianos y los de Australia y los filones auríferos de Minas Gerais en el Brasil no pueden rivalizar en riqueza con los cuarzos de Cuñapirú”.

Continuará el próximo jueves.

Compilación: LDI

martes, 3 de noviembre de 2009

El Nacimiento de Pocitos

Arroyo de los Pocitos, aproximadamente en 1900

Desde donde la calle 26 de Marzo cruza hoy entre La Gaceta y Lorenzo Pérez, corría hacia el río de la Plata un arroyo primariamente denominado “de Silva”. Eran tiempos donde pajas y juncos crecían libremente y la arena formaba altas dunas que a veces cerraban con su barra la desembocadura.

Atraídas por las aguas limpias del arroyo, las lavanderas morenas excavando “pocitos” lavaban las ropas de sus amos residentes en la ciudad amurallada. El arroyo entonces se redenominó como “de los Pocitos". Seis colonos, Sasía, Bravo, Bagena, Pereira, Acosta y de León, se afincaron en las cercanías. Un gran baldío de 21 hectáreas que se encontraba a los fondos de los predios de estos colonos fue mensurado por el gobierno en el año 1833 y tasado en $ 6 la cuadra.

Al impulso de Rafael Pastoriza, accionista de la empresa tranviaria, el 1º de enero de 1879 se inauguraba el tranvía de caballos hasta Pocitos con la intención de configurar una estación balnearia. Desde Plaza Independencia circulaba por las hoy Mercedes, Eduardo Acevedo, Rivera. Allí un ramal principal por Rivera y Comercio llegaba a la unión, el nuevo proseguía por Pereira, Berro, Guayaquí, 26 de Marzo, y Martí hasta la costa.

Para la temporada siguiente, ya existía un hotelito de madera, que fue arrasado en el 1880 y tanto por un incendio. Se disponía de 64 casillas de playa.

En las primeras temporadas, según llamativos avisos de prensa, el tram-way a Los Pocitos, Buceo y Unión, tendría un servicio diario a partir de las 4.20 de la mañana (el huso horario de entonces hacía que a esa hora estuviese ya casi amaneciendo en verano), cada 7 minutos hasta las 9.30. Desde esa hora “y por no poder ir a la playa a los rayos del sol", paraban los servicios hasta las 3 de la tarde, en que con la misma frecuencia se reanudaban hasta las 8 de la noche. Y existían nocturnos, que salían del balneario a las 9, 9.20, 9.40 y el último a las 10.20 de la noche.

Desde el Centro salía el último coche que ya quedaba en el balneario para el día siguiente a las 9.40. La tarifa, con derecho al uso de casilla, era de dos reales. Hasta los 8 años se pagaba medio pasaje. Y rezaban los volantes: "los sirvientes de las casillas atenderán y cuidarán la ropa sin percibir suma alguna”. La duración total del viaje de Plaza Independencia a la playa, era de 28 minutos.

En invierno, los tranvías mantenían sus servicios distanciados a una hora, desde la salida a la puesta del sol, lo que permitió se fuese creando en Pocitos paulatinamente una población estable.

En 1881 el gobierno nacional dictó un decreto según el cual, atento a que la población que se había formado en el paraje de los "Pocitos" no había sido autorizada oficialmente y a la irregularidad de su amanzanamiento, se disponía su regularización, resolviéndose el deslinde y la rectificación de su amanzanamiento.

Cinco años mas tarde, el 5 de mayo de 1886, quedó oficialmente inaugurado el pueblo de "Nuestra Señora de los Pocitos".

El 19 de abril de 1898, se inauguró a la altura de la hoy 26 de Marzo (entonces calle Artigas) un puente de tres arcos, que pasó a unir Pocitos con barrios linderos (Mondiola y Costa Brava) y permitió transitar hacia el puerto del Buceo.

A su vez, al final de la calle Benito Blanco, pasando Pagola, un pequeño puente de madera, -conocido vulgarmente como “puente de la Rana” por el almacén “La Rana” ubicado en su cabecera del lado de Pocitos- permitía al caminante cruzar el arroyo.

Inauguración de la temporada de playas, en la terraza que se adentraba cien metros al mar
y que sucumbió en el temporal de 1923.

En la tarde del 1 de diciembre de 1906, una comitiva de nueve tranvías inauguró la primera línea de tranvía eléctrico de Montevideo, que uniría Aduana y Pocitos.

A Pocitos se llegaba a través de la calle Pereira (tranvía 37), pavimentada con empedrado de cuñas peligroso para las primeras cubiertas; posteriormente se completó la Avenida Brasil, con empedrado tradicional de bloques, por donde circuló el tranvía 31. Bulevar España fue la última de las vías principales de acceso concluidas.

Sobre 1910, aún no abierta la Rambla, muchas casas se apoyaban en la misma playa, sobre la continuación intermitente de la calle Vidal.

Hasta el verano de 1913 rigió rigurosa separación de sexos en las playas. Para la temporada de verano del año 14, desaparecieron los sectores.